Uno de los rasgos más característicos de la cultura micénica es el gran poder expansionista de su sociedad que lo demuestra con una gran atividad mercantil. Existía un fuerte comercio estatal, incluso que los príncipes fuera dueños de algunos monopolios, pero no se puede negar la existencia de comerciantes marinos micénicos. Y aunque las tablillas micénicas no mencionan ninguna clase comerciante, algunos micénologos siguen defendiendo la existencia de una importante clase de mercaderes basándose en las tumbas no principescas de ricos ajuares.
i) La talasocracia micénica
Una de las causas de la expansión colonial micénica fue la caída de Cnoso y de la Talasocracia minoica, siendo antecedente a su vez de la gran colonización griega de los siglos VIII y VII a.C. En sus principios, los marinos micénicos alternaban con los minoicos en los establecimientos comerciales, pero a partir del 1500 a.C. sólo aparecen restos micénicos.
- Mediterráneo Oriental: Chipre, Rodas y otras islas pasan a ser centros comerciales micénicos, También hay restos en las Cícladas y Cilicia, pero es mayor el conocimiento de relaciones comerciales con el Próximo Oriente, estableciendo colonias porturarias en la costa sirio-palestina. Desde estos centros, el comercio micénico se extendería hacia Mesopotamia. Hay pocos restos en Asia Menor, en Anatolia se adentraron buscando estaño y el hierro caucásico. Las relaciones con Egipto es estrecharon posiblemente en la época amarniense (siglo XIV a.C.). Los micénicos exportaban aceite, esclavos y cerámica a cambio de pasta vítrea, escarabeos, papiros, perfumes, etc.
- Mediterráneo Occidental: la cerámica micénica, fechada en los siglos XV a XIII a.C., se ha hallado en Grecia Occidental, Sicilia y en Italia meridional e Islas Lípari. Posiblemente Tarento fuera un centro comercial aqueo. También aparecen restos en las culturas protohistóricas ibéricas. Probablemente la presencia micénica se expandiera más al Oeste, en busca de los minerales de la P. Ibérica y del estaño de Cornualles, incluso hacia el interior de Europa, al Danubio, en busca de la riqueza minera y del ámbar del Báltico.
ii) El sistema comercial micénico
El comercio se hallaba en una fase pre-monetaria y se realizaba mediante trueque, utilizándose para ello algún patrón. En las tablilas aparece la palabra “o-no” (precio). Micenas exportaba sobre todo jarras de estribo, cráteras y vasos pintados, armas de bronce forjado, telas, maderas y tal vez mercenarios y esclavos. Importaban mineral, caballos y telas de Troya; vino, marfil, especias y telas purpúreas de la costa sirio-palestina; oro y alabastro de Egipto; estaño y hierro de Anatolia; cobre de Chipre; ámbar del Baltico y metales preciosos de Occidente.
Toda la información sobre el comercio micénico se ha recabado a través de los ajuares funerarios y de naufragios, aunque resultan insuficientes.
Gracias a este comercio:
- Mantuvieron relaciones importantes con Egipto y reinos mesopotámicos.
- Establecieron contactos con Oriente y Occidente.
- Ayudaron a mantener una estructura económica, unas manufacturas y una clase media de artesanos y comerciantes.
- El comercio influyó en el carácter de su civilización, no sólo en su organización y administración, sino por su expansión, que les obligó a mantener contactos con otros pueblos.
Según todo esto la cultura micénica es un embrión de la cultura griega.