i) La cultura material
El arte micénico debe gran parte de sus rasgos más característicos a la herencia creto-minoica. Las obras son realizadas por maestros cretenses o al menos dirigidas por ellos. A partir del siglo XV a.C., cuando aparece un nuevo estilo de sepulcro, el Tholos, es cuando el mundo micénico afirma su personalidad y originalidad, fundamentalmente en la arquitectura monumental.
ii) La arquitectura
· Las tumbas cupuladas (Tholoi)
Quizás derivadas de los enterramientos cretenses de planta circular. Destacan “El Tesoro de Atreo” y la “Tumba de Clitemnestra”.
· Las fortalezas
Son el resultado supremo de la arquitectura palatina egea y anatolia. Demuestran un gusto por lo colosal, con sus bloques de piedra de hasta tres metros de longitud. Tirinto es el mejor ejemplo de estas fortalezas, protegidas por un doble reforzamiento exterior y acceso por una rampa. Tenían un gran patio y su pieza principal era el Mégaron, precedido de un pórtico y un vestíbulo. En el centro del Mégaron estaba el Hogar, rotonda encuadrada por cuatro columnas de madera sobre bases de piedra.
Este tipo de construcción anuncia la planta del templo griego clásico. Numerosos megarones micénicos se transformarán en santuarios: Tirinto, Eleusis, Delos y la Acrópolis de Atenas.
iii) La escultura
Es muy escasa, tal vez debido a la falta de modelos minoicos. Se pueden considerar como las primeras muestras micénicas las estelas funerarias de las Tumbas Circulares A y B de Micenas (HR I). Son altas lajas de piedra esculpidas de forma rudimentaria y decoradas con tipos geométricos, con cuatro temas principales: las carreras de carros, la cinegética, la guerra y los combates entre animales. A veces, las decoraciones van en bandas paralelas, evitando el fondo natural y tratando a la figura claramente definida por medio del aislamiento.
Hay numerosas relaciones entre la técnica pictórica y la decoración en el tratamiento de las estelas y la cerámica decorada de la época, pudiéndose afirmar que no existen los relieves narrativos en piedra, sino una ornamentación decorativa esculpida tomada de las artes menores.
El monumento más sobresaliente es el tímpano de la Puerta de los Leones de Micenas, del HR-III B.
Los artistas parecían tener más práctica en el modelado de arcilla, demostrando mayor pericia en la realización de la terracota, como la cabeza de estuco procedente de Micenas y las Diosas de Keos.
iv) La pintura
El fresco tal vez sea la mejor de las artes micénicas, aunque sus restos se encuentran en un estado lamentable. La mayoría pertenecen al Heládico III, pero los hay anteriores con un estilo más minoico, realizados tal vez por maestros cretenses al servicio de príncipes micénicos. Tienen la misma temática que los frescos de Cnoso.
Hacia el 1300 a.C. evolucionan hacia un trazo más fuerte y un estilo más continental, con un deficiente modelado de figuras y sombras. Junto a los temas tradicionales aparecen escenas de cacería en carros, asedios y escenas guerreras.
Los paisajes no se utilizan como tema principal junto con las figuras como en el arte minoico, sino como fondo y decorado tras las figuras o para dividirlas y agruparlas. Este paisaje es estático, preciso y severo, frente al naturalismo minoico.
El color sutil y casi difuminado de los minoicos cambia a fuerte y atrevido en el micénico. Predominan el rojo y azul, y son frecuentes el naranja, el rosa, el blanco, el amarillo, etc.
Son importantes los restos pictóricos del patio central y del Mégaron de Pilo, los frescos de la Casa de Cadmos en Tebas y las escenas encontradas en varias fortalezas. También destacan los restos con motivos florales más tardíos de Filakopi y Trianda. La mayor demostración del arte pictográfico micénico se encuentra en el Mégaron de Micenas, donde destaca la pintura del “asedio”.
v) La cerámica
Se forma a partir de tres influencias en el HR-I y II:
- La cerámica miniana del continente griego.
- La cerámica minoica del “estilo del Palacio”.
- La cerámica cicládica y de Chipre.
La cerámica está decorada con dibujo negro sobre fondo de arcilla claro, con naturalismo estilizado. En los últimos tiempos micénicos surge un estilo cerámico caracterizado por ciertas deficiencias, debido seguramente a su producción masiva obligada por las intensas relaciones comerciales.
En la decoración y pintura aparecen dos tendencias:
- “Estilo del Granero”: encontrada en el granero de Micenas. Son tazones y jarras decoradas con pintura en franjas negras o líneas onduladas sobre un fondo. Se encuentra en toda Grecia.
- “Estilo Tupido o Cerrado”: la decoración cubre con pintura toda la superficie cerámica con motivos florales o marinos de tradición antigua. Aparece sobre todo en Micenas y en todas las islas.
Ambos estilos muestran el final de una larga tradición en este tipo de arte pre-griego.
vi) La orfebrería
El arte micénico alcanza en orfebrería y metalurgia sus mejores manifestaciones. En ellos se encuentra una herencia y evolución de los diseños, gustos y técnicas minoicos. Los primeros objetos de trabajo en metal están en las sepulturas de Fosa Vertical de los Círculos A y B de Micenas, y demuestran un alto nivel de la técnica metalúrgica.
Destacan las armas, encontradas en grandes cantidades. Con frecuencia, las hojas de daga y espada están labradas artísticamente o con incrustaciones de piedras preciosas en sus empuñaduras. También hay importantes manifestaciones en objetos de la vida cotidiana (objetos de tocador, herramientas, platillos de balazas, etc.), como los encontrados en las Tumbas Circulares A y B de Micenas.
Destacan los collares, cuentas, brazaletes y anillos en plata o en oro, y también delgadas láminas en oro labradas y destinadas a formar parte del vestuario, así como joyas y otros objetos personales.
Los vasos y copas, aunque de técnica minoica, tienen en su decoración una personalidad micénica más definida (“Rithón del asedio” y los vasos de Vafio). Están decoradas con motivos geométricos tomados de la cerámica y sus asas reproducen motivos animalísticos.
vii) La glíptica
Tiene una acusada influencia cretense, y se puede tomar como continuidad de la misma. La técnica no se modifica. La temática, aunque continúa siendo minoica, al final se introducen temas micénicos, como escenas de caza y guerra. Posiblemente su técnica y temática evolucionana hacia un esquematismo.
viii) Los marfiles
El marfil llegaba a través de los puertos sirios, Ugarit y Megildo, pasando por Chipre. Es el único arte que difiere profundamente del estilo minoico. Mientras el marfil minoico son pequeñas figuras de bulto redondo, los micénicos suelen ser placas en relieve, por lo que tanto técnica como temática difieren en su labra.
El tallado de marfil micénico tiene dos etapas diferenciadas:
- Primera etapa: se inicia hacia 1350 a.C., con centro en Micenas, donde se encuentran magníficos trabajos en los ajuares funerarios. Pero la obra maestra es la gran “Prixis” de la Acrópolis de Atenas. Entre las escenas representadas destacan las heráldicas, pastoriles y las “simbólicas”.
- Segunda etapa: hacia finales del 1300 a.C., cuando aparecen talleres locales con estilos propios. Desaparecen la riqueza creativa y la perfección del estilo, dando lugar a la rigidez, la estilización y la simetría en el modelado, pudiéndose comparar esta evolución con la sufrida en la cerámica micénica. La obra principal es la “Placa de Delos”.