==== 1.1 La sucesión de Alejandro ====
A la de Alejandro, el cargo militar de quiliarca (el primero después del rey) estaba en manos de Perdicas. Era una titulación cargada de connotaciones orientales, imitada de los persas y desempeñada por un hombre de confianza.
La propuesta triunfante inicialmente fue la de esperar a que el hijo de Roxana se convirtiera en el sucesor de Alejandro, triunfando así las expectativas orientalizantes apoyadas por la caballería, especialmente por los mercenarios. El plan se materializaba en el proyecto de unir Macedonia con Oriente, en una auténtica unidad política, donde se impondrían los nuevos aspectos de la realeza.
Sin embargo, en Macedonia las opiniones se inclinaban en favor de Filipo Arrideo, sucesor por línea directa de Filipo II, lo que significaba la continuidad macedónica, apoyada por los soldados de la falange macedónica y por el conjunto del campesinado, en una visión de la realeza inspirada en la tradición y en la concepción aristotélica.
En Babilonia se plantea como solución el reparto de poder entre los reyes, entre los auténticos hombres fuertes: Crátero (consejero del Rey en Macedonia), Antípatro (jefe de los ejércitos) y Perdicas. Macedonia y Grecia parecen definirse por una sucesión más identificada con Filipo que con Alejandro, al contrario que los ejércitos de Asia.
Crátero inicia las negociaciones, pero muere en el 321 a.C., lo que complica los resultados anteriores. En la nueva reunión de Triparadiso (321 a.C.), Antígono es nombrado estratego para Asia; Ptolomeo, interesado en la independencia de las satrapías, se sitúa en Egipto; Lisímaco domina el territorio de Tracia, mientras que Éumenes queda situado entre Paflagonia y Capadocia. A pesar de todas las tendencias orientalizantes de Alejandro, ha predominado la presencia de los generales grecomacedonios.
==== 1.2 La nueva división del poder ====
La muerte de Alejandro mostró hasta qué punto en los ejércitos griegos y en los pueblos sometidos tenía vigencia el carácter carismático de su poder personal. Aunque la rebelión en las Altas Satrapías estuviera fundamentada en su falta de adecuación a la nueva situación, alejada de la //polis//, lo cierto es que sólo las noticias sobre la muerte del rey sirvieron de estímulo para que se materializaran en un movimiento de este tipo. El final de Alejandro se interpretaba como el final de la capacidad de control del sistema estatal, pero el movimiento fue controlado.
En Atenas, en el 323 a.C., se inicia el movimiento de rebelión conocido como guerra Lamíaca. La hazaña cobró un aspecto individualista, síntoma de las realidades de la //polis//, sólo sustentada ya en jefes militares apoyados en ejércitos mercenarios. La ciudad se convirtió en escenario de la lucha política de las fuerzas contrapuestas representadas por personajes como Foción e Hipérides. La derrota trajo como consecuencia la imposición de una guarnición por parte de los macedonios para apoyar el gobierno de la oligarquía. De este modo, Grecia resulta pacificada y sólo quedan movimientos de resistencia en Etolia.
Tras derrotar a Crátero en Asia en el 321 a.C., no pudo hacer lo mismo con Ptolomeo. Antípatro será en Triparadiso el nuevo //epimeletes// de los reyes con poderes autocráticos. Su objetivo será la lucha contra Éumenes, inicialmente situado junto a Perdicas, representante de la tendencia orientalizante frente a la macedónica. Pero Antígono, encargado de la ejecución de esa lucha, se sitúa cada vez más en el mismo lado orientalizante.
Casandro, hijo de Antípatro, se opone a Antígono, pero a la muerte de éste entra en competencia con Poliperconte, nuevo //epimeletes//, que proclama la libertad y autonomía de las ciudades griegas. Ésto representó el ambiente que permitió la revolución democrática en Atenas, donde se llevó a cabo el juicio y la condena de Foción. La democracia duraría hasta el 317 a.C., en que la victoria de Casandro sobre Poliperconte trajo consigo la instauración del régimen censatario, bajo la tutela de Demterio de Fálero. Se llevó a cabo un censo en Atenas en el que constaba la existencia de 400.000 esclavos, que tal vez refleje el proceso de deterioro de la //polis// como comunidad de hombres libres.
Poliperconte ha nombrado entre tanto a Éumenes jefe del ejército real en Asia, para luchar contra Antígono, pero éste resulta vencedor. Casandro es ahora el dueño de Macedonia y Grecia se enfrenta a Olimpia, que muere en el 316 a.C. acusada de haber matado a Filipo. El joven Alejandro es hecho prisionero.
==== 1.3 La formación de la realeza helenística ====
Antígono, desde Asia, dirige sus esfuerzos hacia occidente, proclamando la libertad de los griegos y el establecimiento de la //demokratía// (concesión de una cierta autonomía vigilada para los asuntos internos de las ciudades). En la guerra emprendida en el 315 a.C. se alían Casandro, Lisímaco y Ptolomeo, y terminó con el reconocimiento de los territorios correspondientes.
Antígono tiene que contar ahora con Seleuco, el fortalecido sátrapa de Babilonia, con lo que ha conseguido el reconocimiento como rey de Babilonia, posiblemente desde el 307 a.C., con la firma de la paz. Antígono y su hijo Demetrio dedican sus empeños a recuperar el control sobre Grecia. En Atenas, Demetrio llega a identificarse con las divinidades, con Dionisio y como pareja homónima de la diosa Démeter. Tras la victoria en Chipre, Antígono se proclama rey, ejemplo seguido de modo inmediato por Ptolomeo, Lisímaco y Casandro.
Después, las acciones se centran en las luchas por el control de Grecia entre Casandro y Demetrio, que obtuvo la alianza de Pirro, pero en el lado contrario se formó una importante coalición, que acabó con Antígono en la batalla de Ipso, en Frigia, en el 301 a.C.
El movimiento de recuperación de Demetrio se dirigió hacia Chipre y las islas griegas, sobre la base de una fuerza cada vez más basada en la flota. La muerte de Casandro, en el 297 a.C., estimuló las acciones ofensivas de Demetrio. La muerte de Alejandro, en el 294 a.C., le permitió modificar su título en el sentido de llamarse rey de Macedonia. El control del territorio griego sólo se ve obstaculizado por la rivalidad con Pirro. Pero la intervención de Lisímaco en apoyo de este último hizo que perdiera Macedonia. Ello provocó un movimiento de oposición a Demetrio que puso toda Grecia en manos de Lisímaco. Las nuevas rivalidades de éste con Pirro favorecieron que Antígono Gonatas, hijo de Demetrio, buscara la alianza con el rey de Epiro.
La muerte de Demetrio y de Ptolomeo (283 a.C.) provocó que el movimiento expansivo de Lisímaco fuera cortado por un movimiento similar iniciado por Seleuco desde Asia, que lo derrotó en Curupedio en el 281 a.C. Allí murió Lisímaco, pero también murió poco después Seleuco a manos de Ptolomeo Cerauno, medio hermano de Ptolomeo Filadelfo, y que fue proclamado rey por el ejército macedonio en el 280 a.C., aunque inmediatamente fue derrotado por Antígono Gonatas.
==== 1.4 Los reinos helenísticos ====
Desde el 280 a.C. se consolidan las tendencias a formarse estados monárquicos hereditarios, debido a múltiples factores. El resultado es una realidad múltiple y diversa, tendente a la unidad, pero consciente de su propia heterogeneidad.
Los reinos se han configurado en torno a las principales entidades territoriales que se formaron a la muerte de Alejandro:
- Ptolomeo II Filadelfo hereda el reino de Egipto.
- Antíoco, hijo de Seleuco, hereda el reino de Siria, formado sobre la satrapía de Babilonia y las conquistas llevadas a cabo a costa de Antígono.
- Antígono Gonatas, hijo de Demetrio, se convierte en rey de Macedonia.
Aparecen entidades étnicas como la de los etolios, donde no llega a formarse el tipo de comunidad identificado con la ciudad estado. Actuaron en colaboración con Antígono Gonatas para rechazar a los galos.
También están presentes las aspiraciones de Pirro, primero hacia Macedonia y luego hacia Italia y Sicilia, y termina intentando el control de Grecia. En occidente trataba de reproducir la guerra de Troya, defendiendo a los griegos contra los sucesores de Eneas. Su muerte en Argos (272 a.C.) sirvió para consolidar el poder de Antígono, sobre todo en la Grecia del norte. En el 275 a.C. Antíoco era derrotado y frenado en sus aspiraciones occidentales, lo que significó el desarrollo de algunos reinos más pequeños en Asia Menor, como Nicomedes de Bitinia, Mitrídates del Ponto y sobre todo Éumenes de Pérgamo, independiente desde el 262 a.C., fundador de la importante dinastía de los Atálidas.
Egipto fue convirtiéndose en el reino más fuerte del Egeo, donde apoyaba la independencia protegida de Atenas, de la Liga Aquea, nueva entidad formada con las ciudades del norte del Peloponeso, y de Esparta. En los años setenta, la primera guerra siria sirvió para la consolidación de las grandes propiedades de Ptolomeo.
La posterior alianza de Macedonia y Siria frente a Egipto llevó a la segunda guerra siria, en los cincuenta, que convirtió a Antígono en el señor de Grecia hasta el 251 a.C., en que comenzó su declive, materializado en la independencia de las ciudades y y, sobre todo, de la Liga Aquea, que comenzó así su etapa más gloriosa en la época en que estaba dirigida por Arato de Sición.
El período sucesivo, de gran oscuridad, está marcado por la tercera guerra siria y los problemas internos del reino de Siria. En el mar Egeo, los etolios manifiestan su poder actuando como piratas. Las pretensiones de la Liga Aquea de dominar el Peloponeso fueron frenadas por la oposición del rey Agis de Esparta, que recibe el apoyo de los reyes Lágidas de Egipto. La Macedonia de Antígono Dosón los derrota y el rey consigue con ello hacerse dueño de Grecia, excepto del territorio controlado por los etolios.
El reino seleúcida experimenta un proceso de desintegración, sobre todo en los territorios orientales. La muerte, entre 223-221 a.C., de Antígono Dosón, de Seleuco III de Siria y de Ptolomeo Evérgetes señala el final de los reinos helenísticos independientes, continuados por Filipo V y Antíoco III, que tuvieron como principal objetivo la lucha defensiva contra los romanos, mientras en Egipto y Pérgamo se iniciaba un proceso integrador que llevó a soluciones más pacíficas en el mismo sentido.