Aunque existen grandes diferencias entre los países, destaca la singularidad del fenómeno industrial, poco corriente en el Tercer Mundo. El urbanismo, en cambio, presenta los mismo problemas que en otras zonas subdesarrolladas.
5.1 Industrialización acelerada
Þ El proceso de industrialización
El proceso de industrialización difiere de Iberoamérica (aquí no se pretende la sustitución de importaciones) y del Sudeste Asiático (tampoco hay "industria por invitación"), sino que responde a la necesidad de emplear las disponibilidades financieras. Se buscan empresas competitivas que puedan mantenerse cuando se acabe la riqueza energética.
La estrategia industrial es reciente, como lo muestra la escasa entidad de la industria, y cuenta con poderosos condicionantes:
- Escasa población activa en el sector secundario, aunque los ritmos de crecimiento se mantienen elevados.
- Pequeñez del mercado por la reducida demografía, con una población con bajo nivel consumista y diseminada en grandes espacios. Ello impide las economías de escala, y las industrias deben dedicarse a la exportación (lo que explica la importancia dada a las industrias derivadas del petróleo).
- Escasez de mano de obra, sobre todo cualificada. En algunos casos (como Kuwait), la inmigración es mayor que los autóctonos.
Þ Países más avanzados
El resultado ha sido una industria poco diversificada, de alta tecnología y muy concentrada, si bien algunos países se salen de la norma:
- Israel: ha contado con apoyo internacional. Su industria supone el 80% de las exportaciones. Destacan las industrias alimentarias para consumo nacional y la industria eléctrica y electrónica con fines militares. También hay talla de diamantes.
- Turquía: sin petróleo, pero con riqueza minera (carbón, cromo, hierro), lo que facilita la siderurgia. Industria tradicional en medios rurales (artesanado), e incluso produce bienes de equipo (similar a Iberoamérica).
- Irán: retroceso industrial debido la guerra. País con grandes posibilidades, gracias a la abundancia de petróleo y minerales no energéticos, que proporcionan una industria básica (siderurgia, fundición) e industria ligera para el mercado nacional.
Þ Resto de países
En el resto de países han primado las industrias derivadas del petróleo y otras de carácter variado, pero siempre con producción limitada por la exigüidad del mercado:
- Arabia Saudí: incremento de la industria pesada. Tiene la mayor planta desalinizadora del mundo. Se busca la diversificación industrial (formación de tres polos industriales, uno en el Golfo Pérsico, otro cerca de Riad y un tercero junto al Mar Rojo).
- Irak: política de planificación centralizada, con papel primordial del sector público. Economía erosionada por las guerras, aunque tiene grandes posibilidades de desarrollo industrial.
- Pequeños Estados del Golfo: industria relacionada con el petróleo, excepto Bahrein (fundición y astilleros), los dos Yemen (algodón) y el "desierto industrial" que es Afganistán (tapices artesanos).
Þ Perspectivas
La gran mayoría de países cuenta con abundancia de recursos financieros, aunque se enfrentan a un mercado de reducidas dimensiones, que tardará en adquirir el grado de economía de escala pese al avanzado crecimiento demográfico.
La respuesta lógica sería la cooperación regional y la especialización funcional, pero los enfrentamientos y hostilidades religiosas e ideológicas erosionan estas perspectivas.
La industrialización está haciendo evolucionar la mente del campesinado, que mantiene las relaciones sociales y familiares de tipo patriarcal. Esta escasa evolución del campo, junto a la presión sobre la tierra debido a la explosión demográfica y las oportunidades de empleo ofrecidas por la industria, han motivado también un fuerte éxodo rural hacia las ciudades.
5.2 Firme crecimiento urbano
Son países con un pasado histórico urbano de civilizaciones apoyadas en el comercio. También tuvo importancia el factor de centro religioso en ciudades como Jerusalén, La Meca, Estambul o la ciudad santa de Qom en Irán.
Todas las ciudades tradicionales conservan su centro histórico (mezquitas, zoco...), aunque degradado. Junto a él aparecen las edificaciones funcionales en altura de tipo occidental en rápida expansión, e incluso hay ciudades creadas en servicio al interés del petróleo (Abadán en Irán o Dhahran en Arabia).
La expansión de las ciudades se debe al impulso industrializador, y existe una relación directa entre el elevado producto industrial y el alto porcentaje de población urbana. Hay países con más del 70% de población urbana, aunque en el extremo opuesto destacan los casos de Yemen y Afganistán, que no superan el 15%.
El fuerte crecimiento urbano debido a la industrialización ha dado lugar a la aparición de grandes ciudades, aunque escasas, y sin una red urbana equilibrada. Hay regiones sin una ciudad que garantice servicios o un desarrollo equilibrado de todos los sectores.
Este crecimiento urbano es mayor que el económico, y pronto los que acuden a la ciudad se encuentran desempleados o sin vivienda, apareciendo el chabolismo y las autoedificaciones (por ejemplo en Ankara están en esta situación más de los 2/3 de la población). También es frecuente que las ciudades engloben a núcleos rurales que continúan viviendo de la actividad agraria.
En las década de los años 70 y 80 la abundancia de recursos financieros produjo una acelerada expansión urbana, configurando ciudades de urbanismo occidental, mediatizado por el desierto y la cultura islámica (Riad).
Como resultado del crecimiento se han configurado unas metrópolis nacionales millonarias, entre las que destacan Teherán (más de 6 millones), Estambul (unos 5'5 millones) y otras como Ankara, Bagdag, Damasco y Kabul. Turquía es el país que ofrece un sistema urbano ligeramente equilibrado, pero en conjunto prevalece el desequilibrio y la escasez de flujos internos, lo que dificulta su integración.