Debe introducir al menos 3 caracteres en el buscador.
Inicio / Wikis / Cursos gratis / El socialismo en México - El Obrero

El socialismo en México - El Obrero

 ***** (1 opiniones)
Creative Commons Curso gratis de Rafael Pérez Taylor - 21 de Septiembre de 2005
7. El Obrero
El obrero mexicano puede dividirse en dos clases: el obrero peón y el obrero artesano, el que sabe un oficio.

El obrero peón es el que hace únicamente trabajo material, inferior en inteligencia y el más numeroso.

El obrero artesano es el que tiene un oficio bien definido, como carpintero, minero, tejedor, herrero, zapatero, sastre, cantero, pintor, etc., etc., y pone en juego además, su inteligencia, para el desarrollo de su oficio.

El trabajo del obrero peón, es fácil y por lo tanto poco remunerado. Su trabajo pueden desempeñarlo también mujeres y niños.

El trabajo del obrero artesano es a veces bien remunerado y su grito en favor del Socialismo, es por las injusticias que cometen los patrones en traer a sus talleres a extranjeros que ejecutando su mismo trabajo ganan más salario que él.

Nuestro obrero mexicano, con la humildad característica del burócrata, es una manifestación elocuente de su impotencia ante el patrón por falta de organización.

Pobre obrero; tú el de corazón más noble y más abierto para acoger doctrinas nuevas, eres el hazmerreir de los agitadores profesionales, que te explotan y befan con sus doctrinas incendiarias e imposibles; de los periodistas ignorantes y apasionados por su ídolo político que te llaman mugroso, pelado, flojo y otros epítetos a discreción; de los políticos ansiosos por los quinientos pesos que te ofrecieron sostener la Ley de Accidentes del Trabajo en el Parlamento, así como los Concejales que te ofrecieron arreglar las banquetas y calles de tu colonia.

Tú obrero, vales más que el empleado burgués y el aristócrata, porque eres práctico y llevas templada el alma en el yunque de la desgracia y de la miseria.

Adelantas sólo por tus méritos, mientras que el empleado burgués adelanta únicamente por la antigüedad, en la oficina.

Tú buscas el asociarte sin que te importen las amenazas del patrón. El empleado burgués, que no puede declararse en huelga por falta de ánimo, que se ha aferrado a su pupitre como un molusco; no se asocia por miedo de perder su plaza que le ha costado el sacrificio de toda su juventud y se ve obligado a engañarse a sí mismo ocultando sus opiniones tanto políticas como sociales.

El obrero peón es noble de instinto, pero ignorante de condición. Es de temperamento accesible e impresionable. Cuando su compañero habla, lo sigue respetuosamente y si habla otro orador en seguida, expresándose en contra de las opiniones del primero, lo escucha con la misma atención, aunque le es muy dificultoso el sostener un justo o aproximado criterio y perdurando casi siempre las expresiones del último que habló.

Impresionable por temperamento, sigue a los que le prometen mayores bienandanzas, siendo carne de agitador.

Este obrero sufre decepciones irritantes, y, como es el menos instruido, es el más dócil para los fines de los exaltados.

Entre los agitadores que buscan únicamente catequizar al obrero para aumentar las entradas pecuniarias del Partido y usando retazos de frases humanitarias muy acerbadas, hay quien pregone de la manera más vergonzante que la intelectualidad es el peor enemigo del obrero y si los gobiernos y las agrupaciones, como la Casa del Obrero, se afanan para diseminar ilustración por medio de escuelas nocturnas o conferencias, el obrero se dirá para qué aprendo, si el saber es mi peor enemigo y entonces odiará a los maestros, odiará a los instructores y en lugar de ser el Socialismo una doctrina de amor, como lo es, se transformará en una doctrina de rencor y odio.

Sépanse esos señores agitadores, que no saben a veces ni serlo, en los que la ignorancia y la mala fe rebasan sus procedimientos, que no son los intelectuales los peores enemigos del proletariado, sino los explotadores de su desgracia, los vividores del obrero que se encuentran a veces entre los obreros mismos. Todos pueden cooperar al desenvolvimiento de la doctrina socialista, todas las clases sociales: políticos, anarquistas, artistas, intelectuales, obreros llevando por lema en su frente la gran palabra de la honradez.

Esos agitadores políticos que nunca discuten el valor de una opinión, sino únicamente al individuo que la expone y si es de una opinión distinta a la suya, si busca otros procedimientos más racionales para llegar al mismo fin, entonces lo llama miserable, apóstata, que es un perfecto imbécil o un criminal infame y sin recibir otra cosa en su cabeza que injurias, estos son los verdaderos pulpos, los verdaderos imbéciles que descarrían al obrero hacia la desgracia y hasta la desesperación.

El obrero peón es sano por naturaleza, e intoxicado por la bilis de los políticos fracasados, anatematizado en las sociedades burguesas, befado por los patronos, y, sin encauzamiento ni orientación fija, terminará por renegar de sus compañeros y enfangarse en los vicios para calmar las inquietudes de su espíritu sufrido y batallador.

El obrero artesano, más consciente y más ilustrado que su anterior compañero; que discute y dirige las asambleas, que trata de mejorar su condición actual, tanto en el hogar como en su indumentaria, que tiene convicciones firmes y arraigadas, que estudia y medita, que cuando los agitadores de oficio le dicen con voz de trueno y ademanes epilépticos: compañero, odia al burgués porque es más rico y va más bien vestido que tú, el que come bien no podrá nunca comprender la desgracia de los miserables, hay que vivir en la desgracia; muera el dinero; abajo los profesionistas; nosotros lo somos todo, etc., etc., aunque a la salida, no obstante haber renegado del dinero, pida un préstamo al más humilde de los concurrentes, con ninguna probabilidad para el donante de volver a recuperar su dinero, el obrero artesano mira con lástima a esos individuos y los desprecia.

Sabe que todos los obreros tienden a mejorar, moral, física, pecuniaria e intelectualmente y si hay individuos que fomentan su ignorancia y sus pasiones, son como los frailes que embrutecen para vivir de los fanáticos.

A vosotros los obreros conscientes, los artesanos, os está encomendada la gran tarea que, si bien la burguesía es un pulpo que oprime, los agitadores políticos son unos minotauros que embrutecen.

A los intelectuales nos queda el recurso del libro, de la prensa y de la tribuna para atacar a esos malos compañeros.

Y vosotros que les inspiráis más confianza, ya sea por la afinidad en el vestir, por lo accesible de vuestro lenguaje, por la desgracia que a todo batallador nos une, hacedles ver su error, combatidlos y procurad llevar a unos y a otros por el camino del amor.

El problema en México es el problema de las concesiones mutuas: que el patrón se interese por el obrero y el obrero por el patrón, esa es la base psicológica de nuestro socialismo, lo demás es hacer obra mala.

En la actual circunstancia, tanto necesita el obrero del capitalista, el trabajo del capital, como el capitalista del obrero y el capital del trabajo, faltando uno de estos factores, viene el desequilibrio y la catástrofe.

Yo, con los radicales socialistas, espero que tarde o temprano la igualdad económica tendrá que subsistir, por ahora es una loca quimera el intentar realizarla en nuestro medio.

El obrero artesano busca como finalidad, al bienestar por el trabajo; el trabajo es quien lo ennoblece y purifica todo.

Este no anda en huelgas, ni escándalos, ni se deja engañar por los que traen el talismán de la buenaventura; sabe perfectamente bien que si es displicente y mal artesano, tendrá que ganar poco y, si es por lo contrario, activo e inteligente, tendrá buen salario.

Vive la realidad con toda su desdicha y procura su mejoramiento por medios razonables: no de vociferaciones, sino de organización.

Y, cuando esté admirablemente organizado y con fondos suficientes para sostenerse algún tiempo, entonces buscará, no la Huelga Parcial, que es arma de dos filos y puede herir a ambos contendientes, sino la Huelga General.

Este obrero consciente busca en el socialismo una arma para defenderse contra las injusticias del patrón.

Injusticias de orden económico y moral

Porque el patrón está de mal humor, echa a la calle, sin causa justificada, al mejor obrero, estando éste a merced del dengue de un superior.

Si después de trabajar con ahinco varios años y concibiendo una mejora inmediata por su trabajo y no por favoritismo, introducen a su taller a otro empleado ganando mayor sueldo con menores facultades de adaptación y teniendo luego los patronos hasta el refinamiento de proponerle al obrero que tiene la justicia, de que le enseñe su trabajo al recién llegado, quien goza de mayor sueldo; esta injusticia irrisoria, es una de las bases que origina al obrero a abrazar el socialismo, buscando en él la justicia y la libertad, bajo bases lógicas.

Este obrero será el que dé gloria a su país, gloria a sus compañeros universales y emulación a los compañeros descarriados para que sigan e imiten su conducta y camino.

Este obrero será el cimiento de la riqueza nacional y el orgullo de su gremio.

Imitadlo, buscando en el trabajo únicamente el bienestar para su condición obrera.
Autor y licencia de 'El socialismo en México - El Obrero'
Rafael Pérez Taylor Extraído de: http://www.antorcha.net

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.

Wikis relacionados con 'El socialismo en México - El Obrero'

Nos cayó a la vista hace algún tiempo un artículo en el cual Enrico Leone,... Más »
Cuando el entusiasmo que generó en la izquierda mundial la Revolución Sandinista todavía no se... Más »
El sistema capitalista se caracteriza porque el capital está en manos privadas. Este sistema está... Más »
La miseria de los zapatos, ''This misery of boots'', es un breve folleto de H.G.... Más »
Completos apuntes sobre la historia de la política española, desde la creación del sistema parlamentario... Más »
Gente Wiki
Dulce Ma. Castro Barreda
Trabajo en uan compañia dedicada a la ti soy ejecurtiva de ventas y ...
Julieta
Hola, tengo 30 años, originaria de la cd. De méxico. Soy lic. En ciencias de la comunicación por el tecnológico...
Campañas publicitarias, Cine,...
Gilberto Galea
Soy ingeniero en computación, con alta experiencia en desarrollo de aplicaciones web, diseño de sitios en línea. Consultoría y asesoría...
PASCAL
Luis Andrés Lopez Fernandez
Soy médico y profesor de una escuela de salud pública. Trabajo los campos de promoción de salud y cooperación internacional.
Atención primaria
Miguel Cullen Leamus
Profesional del marketing de servicios empresariales. Cuento con 17+ años de experiencia, perfectamente bilingüe español-inglés; que busca una posición en...
Gestión telefónica, Herramientas de marketing,...
Rodolfo Calderón Vivar
Soy profesor de la universidad veracruzana, en el estado de veracruz en méxico, me interesa dar curso sobre comunicación, educación...
Suscribirse
Concurso de proyectos educativos
¿Estás seguro de que deseas eliminar este capítulo?