Durante la misa, los sacerdotes supuestamente poseen el poder de convertir
en forma sobrenatural el pan y el vino, en el cuerpo y sangre reales y literales
de Jesucristo:
"El Concilio de Trento resume la fe católica cuando afirma: 'Porque
Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de pan
era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la Iglesia
esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por la
consagración del pan y del vino se opera el cambio de toda la substancia
del pan en la substancia del Cuerpo de Cristo nuestro Señor y de toda la
substancia del vino en la substancia de su Sangre; la Iglesia católica ha
llamado justa y apropiadamente a este cambio transubstanciación'" (p.
393, #1376).
Esta cita del Catecismo revela que la Iglesia Católica aún sostiene esta
doctrina que fue definida en el Concilio de Trento:
"En el corazón de la celebración de la Eucaristía se encuentran el pan y
el vino que, por las palabras de Cristo y por la invocación del Espíritu
Santo, se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo" (p. 379, #1333).
El Catecismo aun especifica cuándo viene Cristo en la eucaristía y cuánto
tiempo permanece allí:
"La presencia eucarística de Cristo comienza en el momento de la
consagración y dura todo el tiempo que subsistan las especies
eucarísticas. Cristo está todo entero presente en cada una de las especies
y todo entero en cada una de sus partes, de modo que la fracción del pan
no divide a Cristo" (p. 394, #1377).
Puesto que el catolicismo enseña a sus miembros a tomar parte de un
canibalismo literal, esta doctrina requiere serio examen. Para principiar,
determinemos el origen de esta doctrina. ¿Es doctrina de Dios, o es tradición
de hombres? El catolicismo afirma que es doctrina bíblica y cita las palabras de
Jesús en Juan 6:
"Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis
vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida
eterna; y yo le resucitaré en el día postrero".
Juan 6:53-54
Aunque este versículo pareciera enseñar canibalismo, podemos comprender
claramente el significado al leer el pasaje completo en su contexto. Justamente
antes de hacer tal declaración, Jesús dijo:
"Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al
mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús les dijo: Yo soy
el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí
cree, no tendrá sed jamás".
Juan 6:33-35
Esta enseñanza armoniza con el resto de las Escrituras. La vida eterna se
obtiene al creer en Jesucristo, no al comer su cuerpo. El Señor aclara aún más
este pensamiento:
"Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al
Hijo, y cree en él, tenga vida eterna".
Juan 6:40
Una vez más Jesús indica que tenemos vida eterna al creer en El. Cuando sus
discípulos murmuraron al escuchar estas palabras, el Señor les explicó:
"El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son espíritu y son vida".
Juan 6:63
Jesús hizo esta declaración en sentido espiritual, no físico. El estaba
explicando que, espiritualmente, la vida se obtiene por fe en El, no comiendo su
cuerpo.
Dios no aprueba el canibalismo en ningún lugar de la Biblia. De hecho, El
prohíbe tal práctica:
"Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis".
Génesis 9:4
"Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que mora
entre vosotros comerá sangre".
Levítico 17:12
Dios nunca ordenaría a sus hijos que hicieran algo que El había prohibido.
El propósito bíblico
Las instrucciones de Pablo en 1 Corintios 11 aclaran aún más este tema:
"Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor
Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo
partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cue rpo que por vosotros es
partido; haced esto en memoria de mí".
1 Corintios 11:23-24
Cuando Jesús dijo: "Tomad, comed; esto es mi cuerpo", El no estaba dando a
entender que comieran su cuerpo literal. Aun sugerir tal idea es ridículo. El
estaba hablando en sentido espiritual de lo que pronto haría en la cruz.
Notemos cómo finaliza este versículo: "Haced esto en memoria de mí". La
observancia de la Santa Cena es una conmemoración de la obra de Cristo en
el Calvario, no una nueva realización de ese hecho. Lo mismo debemos decir
acerca de la sangre de Cristo:
"Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo:
Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que
la bebiereis, en memoria de mí".
1 Corintios 11:25
Jesús mismo enseñó esta lección a sus discípulos en la última cena:
"Y (Jesús) tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto
es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí".
Lucas 22:19
Conclusión
Puesto que la transubstanciación es otra tradición católica que no es apoyada
por la Biblia, sino que fue creada por hombres, surgen otras preguntas que
esperan respuesta:
? ¿Por qué la Iglesia Católica deliberadamente separa un versículo bíblico de su
contexto y desarrolla una doctrina que la Biblia obviamente no enseña?
? ¿Por qué la Iglesia Católica prefiere que usted coma a Cristo en lugar de poner
su fe en El?
? Más importante aún, ¿puede usted conscientemente tomar parte de esta práctica
ahora que conoce la verdad?
"Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado".
Santiago 4:17