El Catecismo requiere que todo católico "venere" estatuas o imágenes de
Cristo, de María y otros:
"Las imágenes sagradas, presentes en nuestras iglesias y en nuestras
casas, están destinadas a despertar y alimentar nuestra fe en el Misterio
de Cristo. A través del icono de Cristo y de sus obras de salvación, es a
El a quien adoramos. A través de las sagradas imágenes de la Santísima
Madre de Dios, de los ángeles y de los santos, veneramos a quienes en
ellas son representados" (pp. 344-345, #1192).
Independientemente del propósito de las imágenes, una cosa es cierta —son
una transgresión a las instrucciones de Dios. Cuando Dios dio los Diez
Mandamientos, el segundo fue:
"No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el
cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra".
Éxodo 20:4
Dios también ordenó:
"Ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios".
Deuteronomio 16:22
La Biblia concluye que aquellos que hacen o tienen estatuas, están
corrompidos:
"Guardad, pues, mucho vuestras almas... para que no os corrompáis y
hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón
o hembra".
Deuteronomio 4:15-16
Dios declara su posición una vez más:
"Guardaos, no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él
estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna
cosa que Jehová tu Dios te ha prohibido".
Deuteronomio 4:23
La Palabra de Dios también prohíbe expresamente que las personas se
inclinen ante las imágenes, lo cual es común en la Iglesia Católica. Cada vez
que usted vea al papa inclinado ante la imagen de María, debe pensar en este
versículo de las Escrituras:
"No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios,
fuerte, celoso".
Éxodo 20:5
En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo explica por qué Dios se muestra
inflexible respecto a los ídolos:
"¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se
sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los
demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis
partícipes con los demonios".
1 Corintios 10:19-20
Literalmente, detrás de cada ídolo hay un demonio, y Dios no quiere que las
personas tengan comunión con demonios. No es de extrañar que Dios prohíba
el uso de ídolos:
"No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición.
Yo Jehová vuestro Dios".
Levítico 19:4
Dios aborrece la idolatría:
"Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose
hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra... con el tal ni aun comáis".
1 Corintios 5:11
"Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es
idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios".
Efesios 5:5
Dios declara aquí que los idólatras no entrarán al cielo. En el siguiente
versículo, El advierte:
"Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira
de Dios sobre los hijos de desobediencia".
Efesios 5:6
¿Está engañándolo la Iglesia Católica con palabras vanas? Usted deberá
decidirlo.
Origen de esta doctrina
El catolicismo ni siquiera aparenta que esta doctrina haya provenido de Dios:
"Siguiendo la enseñanza divinamente inspirada de nuestros santos Padres
y la tradición de la Iglesia católica (pues reconocemos ser del Espíritu
Santo que habita en ella), definimos con toda exactitud y cuidado que las
venerables y santas imágenes, como también la imagen de la preciosa y
vivificante cruz, tanto las pintadas como las de mosaico u otra materia
conveniente, se expongan en las santas iglesias de Dios, en los vasos
sagrados y ornamentos, en las paredes y en cuadros, en las casas y en los
caminos: tanto las imágenes de nuestro Señor Dios y Salvador Jesucristo,
como las de nuestra Señora inmaculada la santa Madre de Dios, de los
santos ángeles y de todos los santos y justos" (p. 336, #1161).
Esta tradición provino de los "santos Padres" y de la "tradición de la Iglesia
Católica". Se espera que usted crea que esos santos Padres fueron
"divinamente inspirados" para quebrantar la Palabra de Dios. ¿Puede usted
aceptar esto?
El salmista nos enseña aún más acerca de este tema:
"Los ídolos de las naciones son plata y oro, obra de manos de hombres.
Tienen boca, y no hablan; tienen ojos, y no ven; tienen orejas, y no oyen;
tampoco hay aliento en sus bocas. Semejantes a ellos son los que los
hacen, y todos los que en ellos confían".
Salmos 135:15-18
En otras palabras, así como el ídolo es sordo y mudo, de igual manera todos
los que hacen ídolos o confían en ellos carecen de entendimiento.
Esta es una poderosa advertencia de parte del Dios amoroso y compasivo.
Conclusión
La Iglesia Católica sostiene que los ídolos "despertarán y alimentarán" su fe en
"el misterio de Cristo". Pero la Palabra de Dios prohíbe su uso. ¿A quién
obedecerá usted?
"No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni
pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo
soy Jehová vuestro Dios".
Levítico 26:1
"Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los
hombres".
Marcos 7:8