¿Son los sacramentos necesarios para la salvación?
"La Iglesia afirma que para los creyentes los sacramentos de la Nueva
Alianza son necesarios para la salvación" (p. 327, #1129).
¿Cuáles son los sacramentos?
"Hay en la Iglesia siete sacramentos: Bautismo, Confirmación o
Crismación, Eucaristía, Penitencia, Unción de los enfermos, Orden
sacerdotal y Matrimonio" (pp. 322-323, #1113).
Estos siete sacramentos sólo constituyen una serie de buenas obras. Como
vimos en capítulos anteriores, la Biblia enseña una y otra vez que las buenas
obras nunca salvarán a nadie:
"Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado
delante de él".
Romanos 3:20
Esto es lo que Dios piensa de nuestras buenas obras:
"Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias
como trapo de inmundicia".
Isaías 64:6
¿Debe una persona ser católica para ser salva?
Puesto que los sacramentos supuestamente son necesarios para obtener
salvación, y éstos sólo se obtienen mediante la Iglesia Católica, es obvio que la
persona debe ser miembro fiel de la Iglesia Católica para ser salva.
Aunque usted nunca oirá a un portavoz del catolicismo que admita esta
realidad, eso es exactamente lo que implica esta doctrina católica.
Permítame preguntarle nuevamente, ¿puede aceptar usted que todos los que
no son miembros de la Iglesia Católica arderán para siempre en el infierno?
Tradiciones de hombres
Por favor, comprenda que estos sacramentos que la Iglesia Católica considera
necesarios para la salvación, ni siquiera fueron dados por Dios. Son
reglamentos hechos por hombres y que han sido transmitidos de generación a
generación.
Por tanto, cuando usted cumple estos sacramentos, no está obedeciendo a
Dios, sino tradiciones de hombres.
Bajo tales condiciones, uno debe preguntarse si los sacramentos son
realmente necesarios, o si la Iglesia Católica usa tradiciones de hombres para
atemorizar a la gente con la amenaza de eterna condenación, para que
obedezcan a la iglesia de por vida.
Salvación:
¿por medio de Cristo o los sacramentos?
Si los sacramentos son necesarios para la salvación, ¿por qué la Palabra de
Dios declara lo siguiente?
"Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo
de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre".
Juan 20:31
El apóstol Pablo pronunció estas palabras al respecto:
"Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los
que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios".
1 Corintios 1:18
Amigo católico: ¿Cree usted que buenas obras, como los sacramentos, son
necesarias para la salvación? ¿Considera usted insensato creer que la
salvación se obtiene sólo por medio de la fe en la obra de Cristo en la cruz? Si
es así, la Palabra de Dios advierte que usted perecerá en el infierno.
Cuando Cristo declaró que la salvación se obtiene únicamente por medio de El,
no sólo dijo la verdad, sino que repitió lo que escuchó de su Padre:
"Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la
verdad, la cual he oído de Dios".
Juan 8:40
Al sugerir que Cristo está equivocado, también sugerimos que el Padre está
equivocado. Jesucristo continúa explicando por qué la gente rehúsa creer en
sus palabras:
"El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros,
porque no sois de Dios".
Juan 8:47
Para aceptar esta doctrina católica, usted debe negarse a escuchar las
palabras de Dios. Y si hace esto, de acuerdo a Jesucristo, usted no es de Dios.
Amigo católico romano, ¿está seguro, sin ninguna sombra de duda, de que
usted es de Dios?
¿Está dispuesto a dar la espalda a la Palabra de Dios, para aceptar palabras
de hombres? Si es así, usted tiene razón para estar preocupado:
"Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a
Dios antes que a los hombres".
Hechos 5:29
El Pecado de Presunción
El catolicismo enseña que si una persona cree tener la seguridad de que irá al
cielo cuando muera, comete el pecado de presunción:
"Hay dos clases de presunción. O bien el hombre presume de sus
capacidades (esperando poder salvarse sin la ayuda de lo alto), o bien
presume de la omnipotencia o de la misericordia divinas (esperando
obtener su perdón sin conversión y la gloria sin mérito)" (p. 580, #2092).
Al tomar esta posición, la Iglesia Católica una vez más se opone a la Palabra
de Dios:
"Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de
Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el
nombre del Hijo de Dios".
1 Juan 5:13
Deténgase por un momento y piense: Si hay un lugar llamado cielo, un paraíso
maravilloso que nuestra imaginación no alcanza a comprender, y si hay un
lugar de tormento eterno llamado infierno, ¿no nos diría el Dios amoroso cómo
obtener el cielo y evitar el infierno?
¿Permitiría Dios que viviéramos toda la vida sin saber cómo escapar de las
llamas del infierno y sin la seguridad de que disfrutaremos del paraíso con El?
¿Cree que el Dios de amor diría: "Haz todas las obras buenas que puedas,
luego cruza los dedos, y espera poder alcanzar lo mejor cuando algún día
tengas que estar delante de mí"?
¡No, eso no es amor, sino tortura! Es crueldad de la peor clase. Un Dios de
amor nos daría un plan claro y simple, para explicarnos cómo evitar ese terrible
lugar de tormento y para darnos la seguridad de que iremos al cielo. Y El nos
dio ese plan:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga
vida eterna".
Juan 3:16
La Biblia declara que todos los que reciben a Cristo por fe y ponen su confianza
en El, pueden estar seguros ahora de que tienen vida eterna:
"El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el
Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él".
Juan 3:36
"El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no
vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida".
Juan 5:24
No es pecado afirmar que usted irá al cielo si ha nacido en la familia de Dios
por medio de la fe en Cristo. La seguridad de la salvación es un hecho bíblico y
una preciosa promesa del Señor Jesucristo. Nunca es presunción creer en lo
que Dios dice. De hecho, Dios se alegra cuando creemos en El:
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy
vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie la s arrebatará de mi mano".
Juan 10:27-28
El Señor desea que sus hijos confíen en que han nacido en la familia de Dios, y
que tienen su destino eterno asegurado:
"De cierto, de cierto os digo: El cree en mí, tiene vida eterna".
Juan 6:47
La promesa no dice que algún día usted podrá tener vida eterna, si hace
suficientes obras buenas. Usted puede tener vida eterna ahora mismo. Esta es
la voluntad de Dios. Jesucristo dijo:
"Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al
Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero".
Juan 6:40
Pablo no consideró presuntuoso declarar que él iba camino al cielo:
"Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de
partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor".
Filipenses 1:23
Apreciado amigo católico, ¿no comprende que esta doctrina lo mantiene
esclavo? La Iglesia Católica no desea que usted sepa que su destino eterno ya
está asegurado, porque entonces ya no necesitaría a la iglesia.
Cuán trágico es que los católicos vivan en sujeción, sirviendo a la iglesia con la
esperanza de ganar el cielo, cuando el deseo de Dios es que usted tenga
ahora la seguridad del cielo:
"En la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió
desde antes del principio de los siglos".
Tito 1:2
"Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna".
1 Juan 2:25
Usted debe nacer de nuevo
Para tener la seguridad de la vida eterna, usted debe nacer de nuevo:
"Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no
naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios".
Juan 3:3
Para nacer de nuevo, debe recibir por fe a Jesucristo como su Salvador
personal y confiar sólo en El para su salvación. Cuando lo haga, usted nacerá
en la familia de Dios.
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios".
Juan 1:12
Desde el momento en que sea parte de la familia de Dios, llegará a ser
coheredero con Jesucristo:
"Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con
Cristo".
Romanos 8:17
Como heredero, no tiene que preocuparse de su futuro. Dios le prometió:
"Una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en
los cielos para vosotros".
1 Pedro 1:4
¿No es hermosa esta promesa? En los cielos ya está reservada una herencia
eterna para quienes llegan a ser hijos de Dios. A los que confiaban en él,
Jesucristo les dijo:
"En la casa de mi Padre muchas mora-das hay; si así no fuera, yo os lo
hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros".
Juan 14:2
¿Ve usted la verdadera naturaleza de Dios? El le ama y desea que sepa que
no es presunción creer en su Palabra y confiar en su bondad. Dios le ama y
desea que usted sepa que tiene vida eterna... ¡ahora mismo!
Rompiendo las cadenas
Dios no desea que esté sujeto a una religión de obras. El quiere tener una
relación personal con usted, basada en la maravillosa gracia divina. Dios no
desea que viva preocupado, preguntándose dónde pasará la eternidad.
Pida a Dios que le abra los ojos para ver esta asombrosa verdad. Luego, reciba
a Jesucristo diciendo de todo corazón una oración similar a la siguiente:
Amado Padre celestial:
Confieso que puse mi fe en una religión y no en ti. He tratado de ganar el
cielo haciendo buenas obras en obediencia a mi iglesia. Pero ahora veo
que por medio de buenas obras nunca llegaré al cielo. Sólo por la fe en
Jesucristo obtendré vida eterna.
En este momento pido a Jesucristo que venga a mi corazón y me salve.
Me arrepiento de mis pecados, me arrepiento de haber puesto mi fe en la
Iglesia Católica Romana. Desde ahora confiaré sólo en Jesucristo.
Gracias, Padre, porque me has mostrado la verdad y me has salvado.
Gracias por darme la seguridad de que iré al cielo. En el nombre de
Jesucristo. Amén.
Si dijo esta oración de todo corazón, Dios ha prometido que ahora usted es Su
hijo, y tiene la garantía de que cuando muera, irá al cielo.
¿Presunción o Fe?
No es presunción creer en lo que Dios promete. Eso se llama fe. Cuando
Jesucristo estuvo en la tierra, dio esta promesa a todos los que creían en El:
"Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí
mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis".
Juan 14:3
Confíe en Jesucristo ahora mismo. Se alegrará de haberlo hecho.
"Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara a sus santos. Para
siempre serán guardados; mas la descendencia de los impíos será
destruida".
Salmos 37:28