Posiblemente los efectos mas asociados a una exposición a deltametrina, son los efectos neurológicos1-3. En pacientes expuestos de forma aguda se han observado parestesias dérmicas (picor, hormigueo, quemazón), salivación, temblor, convulsiones lateralizadas, accesos convulsivos tónicos y coreoatetosis. La rinorrea, el lagrimeo y el vértigo también son síntomas que se presentan en algunos casos. Otros efectos no neurológicos como la hipotensión o los síntomas de alergia al insecticida, aunque menos comunes, no pueden descartarse en sujetos expuestos. Los piretroides como la deltametrina, son capaces de afectar los canales iónicos, prolongando la permeabilidad del sodio1. La depolarización sostenida ocasiona un incremento en la secreción de acetilcolina, de dopamina, de norepinefrina, y de ácido glutámico. Sin embargo, se ha reportado la unión al receptor de GABA (ionóforo de cloro) y además, la toxicidad de los piretroides tipo II es proporcional a este efecto1,36.
En sujetos usuarios de pabellones tratados con ciflutrina, se han presentado muchos de los efectos descritos en el párrafo anterior, aunque los reportes se refieren a que dichos efectos son de naturaleza transitoria37.
La deltametrina podría ocasionar daño en el sistema inmune, por ejemplo, una de las manifestaciones residuales por la exposición a este insecticida es un incremento en infecciones gastrointestinales, urinarias y respiratorias38. En tanto, a nivel experimental se ha descrito una atrofia del timo en ratones tratados con dosis intraperitoneales únicas39, en este caso el mecanismo podría ser una inducción de la apoptosis por incremento en las concentraciones de calcio39.
Recientemente se reportó que algunos piretroides podrían estar asocidados al fenómeno de la disrupción endócrina. Por un lado son capaces de inducir la expresión de genes asociados al receptor de estrógeno40 y por otro lado, también son capaces de inducir la proliferación dependiente de estrógeno de una línea celular de carcinoma humano de mama40. Las concentraciones a las que los piretroides inducen estas acciones son mayores a la del estradiol, pero podrían alcanzarse en escenarios de exposición crónica o de disminución del metabolismo por la aplicación simultánea de organofosforados (ver adelante). Aunado a lo anterior, se ha observado la interacción con receptores de andrógeno41 y un incremento en las hormonas tiroideas42. Los efectos de disrupción endócrina se han observado con piretroides cuya similitud estructural es el componente bifenilo y uno de ellos es el fenvalerato que tiene estructura similar a la deltametrina.
En cuanto a la genotoxicidad, la deltametrina tiene efectos moderados como inhibidor de la mitosis43, pero su mutagenicidad in vitro e in vivo es baja1. Por ejemplo, en un estudio in vitro con leucocitos humanos, se demostró que la deltametrina no induce micronúcleos o cromátides hermanas44, aunque a mayores concentraciones y en presencia de activación metabólica si hubo fragmentación del ADN mediante la técnica de la electroforesis unicelular en gel44.
No se han observado efectos reproductivos o teratogénicos1-3. Los efectos observados se limitan a una disminución del peso fetal medio (en ratones y conejos) y una osificación ligeramente retrasada en ratas1-3. La NOAEL para efecto reproductivo en ratas es mayor a 2.5 mg/kg/día3.
Finalmente, en cuanto a susceptibilidad individual, es muy importante recordar que la degradación de los piretroides es un fenómeno rápido, que tiene como enzima clave a una carboxilesterasa. Se ha reportado que distintos individuos metabolizan con diferente eficiencia a los piretroides y esta distinción recide precisamente en la actividad de dicha enzima45,46. De hecho, en sujetos expuestos de manera controlada a ciflutrina y a metilparatión, la degradación de la ciflutrina se hace más lenta y los pacientes presentan parestesias dérmicas45. Estos resultados concuerdan con un reporte de nuestro grupo, donde durante una exposición simultánea a insecticidas organofosforados y piretroides en ratas, se incrementa la toxicidad de estos últimos47. Los organofosforados como el metilparatión estarían inhibiendo la actividad de la carboxilesterasa45,47.
Esta actividad diferente de la carboxilesterasa también podría presentarse a nivel tisular, y así, algunos tejidos serían mas susceptibles que otros. En ratas se ha demostrado que la vida media de la deltametrina en hipotálamo e hipocampo es más larga que otras zonas como el cerebelo y la corteza frontal48. Lo cual pudiera explicar por ejemplo, porque el hipotálamo es una región donde los piretroides son más activos. Se ha reportado que la cipermetrina (piretroide semejante a la deltametrina), induce una sobreexpresión de proteínas como la c-Fos y la c-Jun en hipotálamo y tálamo de la rata49. La sobreexpresión de estas proteínas esta asociada a procesos neurodegenerativos49.
Según un reporte de 19901, la deltametrina es un insecticida que ha sido considerado como moderadamente peligroso por parte de la Organización Mundial de la Salud1. Es más, la Dosis Diaria Aceptable (ADI) es de 0.010 mg/kg3. No obstante, reportes más recientes, como los aquí exhibidos indicarían que existen evidencias suficientes para valorar con mayor cuidado la toxicidad de este compuesto.