Las migraciones del campo a la ciudad se derivaron de los cambios que se produjeron en el sector primario y del notable crecimiento de la producción industrial, como consecuencia, se abandonaron las actividades tradicionales del campo, la mar, la mina... y se impulsaron las nuevas demandas de la industria y el comercio, burocracia y el sector de servicios. (extensión de la alfabetización).
A medida que todas las sociedades han interconectado sus actividades y relaciones mediante las redes de comunicación las generaciones más jóvenes, sobretodo, se han visto obligadas a realizar nuevos procesos de adaptación para hacerse cargo de actividades basadas en el sistema de la información.
De esta manera se ha pasado de una sociedad rural a una industrializada con actividades relacionadas con la circulación de información y conocimientos y una escolarización cada vez más prolongada.
Relaciones sociales: Hasta la I GM, la mayoría de pueblos estaban supeditados por intereses de colectivos blancos Europeos. Esta situación beneficiaba a las minorías dirigentes que controlaban las sociedades. Sin embargo, después de la Gran Guerra, la posición de estas minorías se modificó decisivamente en el interior de cada estado, debido a la REBELIÖN DE LAS MASAS que accedieron a lugares de los que habían estado excluidos.
El ascenso social de las mayorías se derivó también de la transformación del sistema de propiedad, que afectó tanto a la vida familiar y doméstica, como a los sistemas de alianzas entre quienes disponían de patrimonio.
La burguesía en el S. XIX, seguía un modelo de patrimonio basado en la acumulación de dinero en el seno de organizaciones familiares en las que se atribuía a los “pater familia” la vida pública y el mercado, y a las mujeres la vida doméstica. En el S. XX el modelo siguió gracias a la radio, la tv, la prensa, la publicidad... el hombre ganaba el salario y la mujer lo administraba y ahorraba para la casa.
La revolución industrial extendió el uso del dinero como recurso imprescindible para obtener los recursos necesarios para la vida doméstica y familiar, esto hacía que la gestión de los espacios domésticos en manos de las mujeres cada vez fuera más dependiente de las actividades de los hombres. Esta dependencia se agudizó con la producción industrial de bienes ofreció a las mayorías privilegios hasta entonces reservados a las minorías (confort doméstico...) esto fomentó que las mujeres aspirasen a realizar actividades profesionales mejor remuneradas.
Tensiones: la emancipación de las mujeres de la jerarquía de los “pater familia”, incorporándose al mercado laboral e introduciéndose en todos los niveles jerárquicos profesionales, económicos y políticos.
Las mujeres al no depender económicamente de los hombres y de disponer de recursos económicos propios y autonomía junto a unos intereses de la sociedad de consuma favoreció a los colectivos sociales vinculados a las profesiones mejor remuneradas, la nuclearización de las familias, a las familias monoparentales y a la proliferación de las personas que viven solas.
Esta nuclearización y multiplicación de la propiedad produjo el desarrollo de nuevas formas de alianzas entre quienes disponían de patrimonios (grupos económicos).