Los partidos políticos y movimientos sociales del proceso a pedido del Presidente Chávez constituían desde octubre del año 2003 “El Comando Ayacucho244”. Una amplia representación de los factores políticos y sociales del proceso convergían en el referido comando, el cual tuvo que ampliar su radio de actuación específica (proceso referendario presidencial y unidad bolivariana), involucrándose en la definición de candidaturas para cargos de elección popular estadales y municipales prevista para el primer trimestre del año 2004.
Durante la juramentación del Comando Ayacucho el Presidente Chávez señaló: “la unidad en la diversidad, la unidad de lo más grande con lo más pequeño, la unidad de lo que se mueve hacia allá y lo que se mueve hacia acá”, refiriendo al hecho de que el Comando Ayacucho debería colocarse al mando en el diseño de una plataforma unitaria que aglutinara a las fuerzas organizadas del proceso.
Desafortunadamente, las componendas partidistas centralistas y los acuerdos de cogollos afloraron a lo interno del Comando Ayacucho, se reproducía los viejos esquemas del reparto y negociación a los que los partidos del Pacto de Punto Fijo nos habían acostumbrado en la Cuarta República.
Al respecto, el PCV alude esta consideración en una comunicación dirigida al Comando Ayacucho245, donde señala:
Señores del Comando Ayacucho... queremos exponerles las reflexiones y preocupaciones que nos ocupan respecto a la grave situación de fractura y disolución que amenaza al Comando Nacional Ayacucho, como consecuencia de la práctica de cúpulas que se viene haciendo consuetudinaria y que, en el proceso de evaluación y decisión de candidaturas regionales y municipales, asumió formas superiores al excluir de las discusiones y decisiones a diversos factores políticos y sociopolíticos aliados, y con el desconocimiento de las normas consensuadas internamente...
... El desorden candidatural en diversas regiones del país es responsabilidad de esa práctica sectaria y grupal...
El Comando Ayacucho, fue bautizado por la jerga popular como Comando Serrucho, en manifestación de rebeldía y cuestionamiento a las prácticas sectarias y excluyentes. En casi todos los municipios del país se presentaron disconformidades por la designación a dedo de los candidatos, lo que condicionó un rechazo a la vanguardia revolucionaria que pretendía castrar la voluntad popular e intentaba impedir que el soberano decidiera sobre quienes serían sus candidatos para los cargos de elección popular, contraviniendo lo establecido en los artículos 62 y 67 de la Carta Magna.
La decisión de imponer candidaturas por arriba generó un enorme descontento en los sectores de base, organizaciones populares, vecinales, profesionales, culturales y en la militancia que apoya el proceso de cambios revolucionarios. Por todas partes afloran demandas a fin de que se revisaran y evaluaran las postulaciones oficiales presentadas por los partidos.
El ejercicio soberano de los ciudadanos para elegir a sus representantes había sido usurpado por una pequeña “representación” de los partidos. El PCV fue excluido junto con el MEP de la selección dedocrática de candidatos, lo que dio origen a la ya referida comunicación que éste partido le hiciera llegar al Comando Ayacucho. Retomemos unos fragmentos del documento, en el que se reflexiona en torno al papel que a su juicio se ha debido registrar:
Se trata de si vamos a potenciar la construcción de consensos en las bases (localidades, municipios o estado), en los cuales la participación de los movimientos sociales es más activa y directa y el conocimiento de las cualidades, debilidades y fortalezas de los cuadros puede ser valorada más objetivamente o, por el contrario, de centralizar y secuestrar la toma de decisiones para favorecer tendencias y factores grupales específicos.
Se trata de si vamos a sustituir la nefasta subcultura del reparto de cargos, para asumir la evaluación consciente, objetiva y revolucionaria de los cuadros más idóneos por su formación ideopolítica, su consecuencia revolucionaria, sus conocimientos en la gestión pública y su legitimidad social.
Se trata, en definitiva, de si vamos a construir unidad y victoria popular-revolucionaria o, por el contrario, continuar con esos métodos que expresan concepciones arraigadas de “cómo hacer política” y de “cómo hacer gobierno” en la sociedad del puntofijismo, los cuales no sirven para los objetivos propuestos en tiempos de revolución.
En los meses siguientes, se diferiría la polémica relacionada a las candidaturas a expensas de la activación del referéndum nacional. No obstante, esta diatriba volvería a reeditarse una vez superado el precitado referéndum.
Contradicciones en la coordinadora democrática, revisión de firmas y reparo
En medio de la diatriba electoral suscitada en el país como consecuencia de la postulación de candidaturas regionales y locales, en la que tanto el polo revolucionario como opositor encarnaban duros debates, la oposición iniciaba de forma simultánea una campaña de presión mediática y chantaje político dirigido contra el CNE, a quien acusa de genuflexo del Poder Ejecutivo.
Dentro de la Coordinadora Democrática afloran contradicciones que guardan relación con los enfoques de desarrollo político que los diversos partidos que la conforman mantienen como línea de actuación estratégica.
Por una parte, AD apuesta a las elecciones de gobernadores y alcaldes, en el entendido de que es el partido opositor que mayor imbricación y arraigo popular cuenta dentro de la oposición. Tomar el poder central pasa por fortalecer su estructura de base. En la mayoría de estados donde y municipios donde AD no es gobierno, posee una fuerte opción para hacerlo vía triunfo electoral.
Por su parte, Proyecto Venezuela, Primero Justicia, grupo de Enrique Mendosa, entre otros partidos y organizaciones sociales pequeñas, con escasa militancia y trabajo de base, cuentan con el control de reducidos ámbitos territoriales. Para ellos es imperativo promover la rápida salida de Chávez del poder en aras del interés presidencial de sus dirigentes fundamentales.
En otro el extremo, Bandera Roja y el Bloque Democrático246 centran su atención en la radicalización del conflicto. No creen ni en la salida gradual (vía debilitamiento que postula AD), ni en la opción electoral (referéndum, fraude) de Mendoza y Salas Römer, sino en agendas de violencia política o vía rápida (alzamiento militar, magnicidio). Este sector radical se expresará en los días de la realización de la denominada Guarimba, de la cual haremos mención más adelante.
Coexistencia pacífica al interior de la Coordinadora Democrática que tendrá que resolver el tema de la candidatura presidencial unitaria que represente a los sectores que adversan el proceso revolucionario. En tanto, el proceso revolucionario avanza y se profundiza aglutinado por el liderazgo indiscutible de Hugo Chávez, la contrarrevolución distrae esfuerzos en mantener la unidad sostenida sobre pilares coyunturales y no ideológicos.
En medio de este contexto, la Coordinadora Democrática realiza su “mejor esfuerzo” por mantenerse cohesionada, al menos en su fachada pública, con la bandera del referéndum revocatorio izada.
Por su parte, el CNE había iniciado desde el 14 de enero de 2004, un proceso de verificación de las firmas recabadas por las partes, en la que participan observadores internacionales. El 2 de marzo, el Consejo Nacional Electoral (CEN), anunció que la oposición no logró las firmas necesarias para llamar a un refrendo sobre el recorte del mandato de Chávez. La oposición obtuvo, según el dictamen del ente comicial, 1.8 millones de firmas válidas de las 2.4 millomes requeridas para convocar al referendo.
La oposición apela a sus fichas dentro del Tribunal Supremo de Justicia. El 15 de marzo, la Sala Electoral de dicho Tribunal Supremo, ordenó a las autoridades electorales que admitan como validas más de 800 mil firmas objetadas, a fin de que las firmas sean sumadas al total de 1,832.493, con lo cual superaría el mínimo legal de 2.4 millones para convocar a la consulta. las 800 mil firmas rechazadas en su momento por el CNE presentaban “caligrafía similar”, es decir, al parecer habían sido elaboradas por una misma mano. Al respecto, ya hemos señalado que el CNE presentaría pruebas del fraude cometido por la opsicón durante el proceso de recolección de firmas.
El 23 de marzo, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, anuló el falló emitido por otra sala judicial que ordenó la validación de más de 800 mil firmas. A decir de la sentencia, la Sala Electoral en su fallo del 15 de marzo violó normas de la Constitución y la autonomía del Consejo Nacional Electoral para los procesos de referéndum.
Las tendencias radicales de la oposición volvían a entrar en escena, esta vez con el consentimiento casi absoluto de los integrantes de la Coordinadora Democrática, la Guarimba es activada. En otras ocasiones, estas fracciones violentas habían operado, existen indicios de su autoría en los atentados a las embajadas de España y Colombia, la detonación de artefactos explosivos en CONATEL247,
El CNE, en un acto de excesiva flexibilidad, había establecido que las firmas en observación debían ser reparadas por quienes habían supuestamente rubricado.
Fracasada la Guarimba, a la oposición no le quedaba más remedio que acatar las disposiciones del árbitro electoral y el 28 de mayo, inició la jornada de reparos (ratificación de las firmas que solicitan un referéndum contra Hugo Chávez). Con reservas y con normalidad se realizaron los reparos. El 3 de junio, el presidente de la Junta Nacional Electoral de Venezuela, Jorge Rodríguez, anunció que la oposición reunió el número suficientes de firmas para convocar a un referendo revocatorio del mandato de Hugo Chávez. El referéndum presidencial se había activado.
Proclama antiimperialista
Las proclamas y la firme determinación antiimperialista han sido una característica frecuente en el discurso del Presidente Chávez. Los planes y acciones solapados del gobierno de Washington en procura del derrocamiento del gobierno revolucionario, para la fecha, habían adquirido matices de burda intromisión en los asuntos internos de Venezuela.
Durante los dos primeros meses de 2004, el gobierno de EEUU arreciaba su ofensiva contra el proceso bolivariano: cínicas declaraciones de voceros calificados, financiamiento a organizaciones no gubernamentales opositoras, promoción de líneas comunicacionales duras contra el gobierno de Venezuela, conexiones de la CIA con las Guarimbas, entre otras actuaciones, constituyen una leve y superficial muestra de tal ofensiva.
Los EEUU, habituados a intervenir política y militarmente en Latinoamérica248, desde el inicio del gobierno de Hugo Chávez, se ocupaba del tema Venezuela con especial interés. Ya habían promovido y avalado el golpe de Estado de abril 2002.
Sugestivamente, después de la victoria de Hugo Chávez en la elección presidencial del 98, comenzaron a aparecer artículos en la prensa "libre", alertando sobre el peligro que representaría un ex militar, que además, cometió el indecoro de ganar la elección con casi el 60 % de los votos. La "prensa libre" retuvo como circunstancia agravante contra Chávez su convocatoria a una Asamblea Constituyente en abril 1999, encargada de redactar una nueva constitución, proyecto que los venezolanos tuvieron la impudicia de aprobar con cerca del 88 % de sus sufragios. Esto era más de lo que los vigilantes celotes del orden imperial podían tolerar.
Entonces han comenzado a hablar de "jacobinismo autoritario" y de "deriva autocrática", acusando al presidente venezolano de haber puesto en práctica una "forma moderna de golpe de estado249"".
Un vigoroso sentimiento antiimperialista se reafirmaría en Venezuela y en toda la América Latina producto de las reiteradas intervenciones yanquis en la región que, a decir de ellos, constituye su "patio trasero". Estas intervenciones se acentuaron desde 1945, favorecidas por la existencia de un mundo bipolar y por la guerra fría.
Para los EEUU, no habría sido posible actuar impunemente en Latinoamérica si no hubiese contado con la preciosa ayuda de las oligarquías nacionales: Castelo Branco y Costa e Silva en Brasil; Stroessner en Paraguay; Somoza, Trujillo, Castillo Armas y d'Aubuisson en América Central; Pinochet en Chile; Onganía y Videla en Argentina; Balaguer, Wessin y Duvalier en el Caribe; Fujimori en Perú, etc. Todos, cabezas visibles de una estructura de poder en el continente que perpetúa su existencia gracias al "hermano mayor" del Norte.
Los lacayos del imperialismo yanqui en Venezuela rinden tributo a sus amos de Washington comprometiéndose a luchar contra el enemigo interno común: la “subversión comunista”, una suerte de paranoia que han internalizado a fuerza de repetir su propia invención, que no les permite apreciar la realidad circundante en la que los sectores populares les disputaban a estas mismas oligarquías, un espacio político arrebatado durante la democracia petrolera representativa, planteando a su vez reivindicaciones de carácter social y económico.
En ese contexto, el gobierno boilivariano anuncia el retiro de la Fuerza Armada Venezolana de las escuelas militares donde fueron formados más de 58 mil militares latinoamericanos bajo la doctrina yanqui, la mayoría de los cuales formarían una casta de gorilas serviles a los intereses imperiales de los EEUU.
El domingo 29 de febrero de 2004, se realiza una multitudinaria marcha denominada “Venezuela se respeta” celebrada en Caracas, en la que el pueblo venezolano le daría respuesta a la injerencia del gobierno del mandatario estadounidense George Bush, en los asuntos internos del país y en rechazo a los actos de violencia y guerra que han desarrollado sus serviles sectores oligarcas nacionales.
Durante la concentración junto al Jardín Botánico de la UCV250, el Presidente Chávez pronunciaría un discurso antiimperialista histórico, en el que reafirmaría al mundo el carácter latinoamericanista de la revolución bolivariana y la vocación libertaria del pueblo de Bolívar.
En las siguientes secciones presentaremos fragmentos del discurso, para que sea él mismo quien ratifique su importancia:
... “la lucha de los pueblos del Sur por liberarse del dominio del Norte está tomando calor de nuevo"..."ha renacido y ha sido relanzado desde Caracas para impulsar las luchas del Sur, las corrientes del Sur y la unión de los pueblos de América Latina, el Caribe, el África y el Asia. La solución de nuestros problemas no está en el Norte, está aquí en el Sur. Nuestro norte es el Sur. Para nosotros no hay norte, para nosotros hay un Sur. ¡Esa es la verdad!"
...“Ellos quieren que les sigamos regalando el petróleo venezolano. Nosotros se lo vendemos a buen precio, pero no le vamos a regalar nuestro petróleo a nadie, absolutamente a nadie. Ni a los hermanos más queridos les regalamos el petróleo"...
... "un niño de los países del Norte, en promedio, consume 50 veces más alimento que un niño de los pueblos del Sur. Un niño de nuestros pueblos del Sur tiene 150 probabilidades más de morir pequeño que un niño de los países del Norte"...
...“aquí en Venezuela lo que estamos haciendo es un esfuerzo gigantesco para cambiar de camino. Para cambiar del camino al infierno al camino a la vida. Para que nuestros niños puedan vivir, puedan alimentarse, puedan estudiar, puedan formarse integralmente. Para que nuestras mujeres puedan parir dignamente. Para que nuestros hombres y mujeres puedan trabajar. Para que nuestros muchachos puedan estar en buenas escuelas, en buenas universidades o escuelas técnicas. Para que nuestros ancianos puedan vivir con dignidad los últimos años de su vida. Para que haya igualdad. Para que el reino que anunció Cristo se haga verdad, el reino de la igualdad y el reino de la justicia. Esa es nuestra lucha, esa es nuestra verdadera lucha. Y de ese camino, nada ni nadie nos apartará”...
... "alerta porque la oposición violenta, los violentos venezolanos, los lacayos del imperialismo, apoyados por Washington, han vuelto a iniciar una arremetida más contra nosotros, contra la paz, contra el desarrollo, contra la buena marcha de Venezuela. No podemos permitirles que logren sus objetivos”...
... “ha sido una práctica común de algunos gobernantes norteamericanos intervenir países para beneficio de sus propios intereses, “esto sin importar que éstos sean los intereses del pueblo norteamericano”...”No les importan los muertos, ni las tragedias, solo sus intereses, que no son los intereses del pueblo norteamericano, sino los intereses de una elite que ha gobernado casi desde siempre ese país. No han dudado en mandar a matar a hombres que no se han alineado exactamente con sus intereses, como lo hicieron con John F. Kennedy, o como hicieron con el gran líder y hermano Martín Luther King”...
... “pido a los venezolanos que debemos brindar respeto al pueblo de los Estados Unidos, y a los estadounidenses les pido exijan a sus gobernantes respeto para con los pueblos hermanos de América, respeto a la dignidad de los pueblos”...
... “contamos con elementos suficientemente contundentes para que nosotros estemos diciendo lo que estamos diciendo al mundo y pidiendo respeto para nuestra soberanía”...
244 Ver el apartado correspondiente a las Experiencias Organizativas
245 XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela (PCV), reunido el día 27 de marzo de 2004 en la ciudad de Caracas. Comunicación suscrita por Oscar Figuera, Pedro Ortega Díaz y David Velásquez. Secretario General, Presidente y Secretario Juvenil del PCV, respectivamente.
246 Plataforma golpista de de la oposición. El bloque democrático difiere de la coordinadora democrática respecto a los medios para salir de Chávez.
247 Consejo Nacional de Telecomunicaciones, responsable de normar el uso del espectro radioeléctrico nacional.
248 En Latinoamérica la injerencia de la bota yanqui se remonta a 1835, cuando la ola expansiva yanqui le arrebató la mitad de los territorios anteriormente pertenecientes a México. Una seguidilla de intervenciones se registrarían a lo largo de la historia a partir de la agresión contra el Paraguay en 1859, a fines de siglo las intervenciones yanquis en todo el mundo se multiplicaron: Hawai, Puerto Rico, Filipinas, Cuba, Guam, Samoa, los puertos de China y Panamá. A inicios de siglo XX, Haití y la guerra del Chaco (Bolivia y Paraguay) encuentran tras bastidores al Gobierno Norteamericano. La guerra fría acrecentó la paranoia de Estados Unidos, quienes veían detrás de cada huelga o manifestación la mano de Moscú. La política del "containment" había sido enunciada por Truman y la Casa Blanca se desvelaba en hacer frente a la expansión comunista en el mundo. El Guatemalazo en 1954, Bahía de Cochinos (Cuba 1961), la intervención en la República Dominicana en 1963, el golpe de Estado en Brasil en el 64, más tarde Chile en 1973, la intervención silenciosa en Nicaragua durante los ochenta, la invasión de Granada en 1983, la invasión de Panamá en 1989, Haití en 1991 constituye la larga lista de eventos sucedidos en América Latina promovidos por los EEUU.
249 Ignacio Ramonet, Le Monde Diplomatique, octubre de 1999.
250 Universidad Central de Venezuela. Principal casa de estudios superiores del país.