El modelo de democracia representativa y su lógica parlamentaria planteó límites ciertos al desarrollo de una acabada relación entre las luchas de los explotados y oprimidos con las representaciones parlamentarias de izquierda. No bastaba contar con parlamentarios de izquierda para hacer avanzar las luchas, ni estos combates solían expresarse en las dinámicas parlamentarias, a través de los diputados revolucionarios116.
La lógica de debates y negociaciones inacabables en el extinto Congreso Nacional constituirían mecanismos ciertos de cierre paradigmático, de entropía institucional, como diseño estructural del sistema. Fenómeno decadente que envolvía a la izquierda afectando su relación orgánica con los movimientos sociales.
Progresivamente la izquierda parlamentaria, especialmente las fracciones mayoritarias del MAS-MIR -sobre las cuales en los setenta y comienzos de los ochenta había grandes esperanzas sobre su potencial liberador- fueron entrando en esa dinámica, con lo cuál a pesar de mantener un electorado y por ende de representación que oscilaba entre el 5% y el 15%, apenas si lograban empalmar una que otra vez con las numerosas luchas sociales que en la realidad se desarrollaban. Ello expresaba una limitada capacidad de la táctica parlamentaria para alcanzar una relación orgánica con la cotidianidad y los conflictos sociales. Si bien la izquierda parlamentaria mantenía un discurso sobre la beligerancia social y la transformación cada día, la relación de los parlamentarios de izquierda con los combates callejeros era más una apelación a la discursiva socialista que una imbricación real.
113 ARMA: Alianza revolucionaria de Militares Activos
114 Según Alberto Garrido. Texto electrónico este acercamiento ocurrió en San Cristóbal, Estado Táchira en el año 1986.
115 De tercer camino agrupación surgida luego de la disolución del PRV.
116 Las diferencias, limitadas a la precaria representación parlamentaria la establecieron claramente la Liga Socialista y la primera Causa R. Estas iniciativas marginales solían contar con el apoyo de la bancada pecevista.
Esto fue deteriorando la práctica de la izquierda parlamentaria mayoritaria a tal punto que algunos dirigentes del status quo comenzaron a señalar la conveniencia de incluirla en una nueva edición del puntofijismo (ver documentos de trabajo de la COPRE117 sobre gobernabilidad).
Por otra parte los cuestionamientos a la legitimidad de las representaciones partidarias dejaba de referirse sólo a la derecha para tocar el campo de la izquierda parlamentaria. Esto develaba una asimilación de la izquierda parlamentaria a las dinámicas del orden, independientemente de sus declaraciones principistas. Al cuestionar las representaciones la ciudadanía estaba comenzando a cuestionar la legitimidad del propio régimen político, aspecto que a nuestro juicio no fue percibido de manera oportuna por las nomenclaturas partidarias, tanto de derecha como de izquierda. Numerosos documentos de la corriente histórica por el cambio así lo señalaron (Ver documentos de Balance parlamentario de la Liga Socialista, tesis de la desobediencia, documentos de trabajo de esperanza patriótica, entre otros).
RENTA PETROLERA, INEQUIDAD SOCIAL Y CORRUPCIÓN
Las dinámicas antinacionales se empalmaron con el resurgimiento -a finales de los ochenta- del neoliberalismo. De la mano de la burocracia petrolera -de la denominada “gente del petróleo- ingresó al país el ideario neoliberal y se comenzaron a divulgar los “novedosos” beneficios de la libre competencia y el mercado. Se multiplicaron las fundaciones y organizaciones financiadas con los dineros de todos los venezolanos, las cuáles se encargaron de proponer medidas de choque macro económico asociadas a los ajustes estructurales y la flexibilización laboral.
117 COPRE: Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (1987 – 1998)
Este proceso pasa por:
1. desmantelamiento del concepto y límites del Estado Nacional 2. Preeminencia creciente de los paradigmas de mundialización118 y globalización119; 3. disminución del número de tropas pertenecientes a los ejércitos nacionales y creciente supeditación de estos a acuerdos regionales (TIAR) y globales (guerra contra el terrorismo). Multiplicación de bases regionales como las de Manta y Trinidad entre otras. Se promueven argumentos de guerra localizados (Kosovo, Plan Colombia, Irak, Korea del Norte, etc) combinados con la promoción de un nuevo enemigo colectivo: el bárbaro oriental (Guerra contra el terrorismo), 4. Desmantelamiento progresivo de las legislaciones, instituciones y programas de ayuda gubernamental a los sectores de la población menos favorecidos por la renta petrolera 5. Desregulación laboral y sobreexplotación laboral. El trabajo intelectual y la producción de subjetividades pasó a ser un campo de interés para la producción capitalista y por ende se elevó la plusvalía y explotación en este campo,
118 cultural, de identidades e intentos por hegemonizar las alternativas mundiales conforme a los intereses del gran capital. La mundialización se impone a través de múltiples órganos internacionales de gobierno cómo la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la UNESCO, la OEA, entre otras.
119 Financiera, económica y respecto a la determinación de presupuestos nacionales, refinanciamiento de la deuda, créditos o prestamos mundiales y comercio global. Desde esta perspectiva el mundo es visto como un gran mercado y los ciudadanos son simples consumidores.
Y esa fue la "Gran Venezuela", cuyos gobiernos remacharon la exclusión de los sectores más humildes y carentes de propiedad alguna, marginándolos de cualquier derecho político y social, explotándolos de manera cíclica desde la perspectiva de ejercito laboral de reserva y luego abandonándolos a su propia suerte, expropiándoles de un zarpazo de las conquistas sociales alcanzadas por décadas. A la par los gobernantes, adelantaba políticas dirigidas a favorecer al "sector privado" por la vía financiera y por la creación de estímulos de todo orden.
El despojo de los derechos económicos y políticos de las grandes mayorías a causa del reacomodo que la burguesía emergente pueden ser sintetizados como sigue:
1. corte presupuestario de gastos sociales, mediante el cual obtuvieron ventajas adicionales privatizando educación, salud y seguridad pública; 2. aumento de la tasa de beneficios por manipulación de salarios e incremento de precios de los bienes de consumo, y 3. reducción de los derechos políticos y sociales a sectores populares mediante uso de recursos como engavetamiento de expedientes, dilación de respuestas ante reclamos legales, desconocimiento del derecho a huelga y permanente violación de garantías constitucionales. De allí la proliferación de institutos de educación privada, de clínicas, de empresas de vigilancia privada, aumento del desempleo, crecimiento de "empresas de maletín" que solo recibían subsidios y préstamos irrecuperables y decenas de reclamos (muchos sin resultados) de trabajadores ante las Inspectorías del Trabajo por despidos injustificados y burla en pago de prestaciones. La represión también tuvo su tarea de inhibir mediante el terror con ataques a huelguistas, asaltos de bandas armadas a locales sindicales, "razzias" contra barrios populares, detenciones, torturas y asesinatos.
Esto ocurre en los ochenta en el colofón de la ficción democrática. Durante las últimas décadas se había alimentado el espejismo sobre la capacidad, desde el marco del capitalismo, de hacer llegar a todos los ciudadanos los beneficios de la comercialización de las abundantes materias primas con las cuales cuenta el país. Los ochenta se desarrollan luego de la derrota de la lucha armada120. A ello había contribuido la riqueza petrolera, más aún después de la crisis energética de los años setenta. El volumen de ingresos por concepto de comercialización del petróleo generaron condiciones sociales que contribuían a distensionar los conflictos. La renta petrolera fue utilizada demagógicamente en una política clientelar que desperdició la oportunidad de impulsar transformaciones estructurales del aparato productivo nacional.
Desde la administración pública se llevó a cabo durante los setenta y ochenta del siglo XX, uno de las más nefastos desangramiento del erario público que se hayan conocido en el país. Era la Venezuela Saudita, de las vacas gordas que escondía tras una publicidad engañosa de prosperidad, políticas permisivas respecto a los desmanes en la administración pública que develaban la institucionalización de la corrupción.
En ese marco cada día se cerraban mas los espacios para la disidencia. Las voces contestatarias eran silenciadas mediante la coaptación, el silenciamiento mediático, los intelectuales de moda que defendían la visón hegemónica y por último a través de la persecución, cárcel y asesinatos de un incontable número de luchadores populares.
120 De la totalidad de frentes guerrilleros de los sesenta como de los setenta. A finales de los ochenta solo se hace mención a un menguado Frente Guerrillero Américo Silva (FAS) de Bandera Roja el cuál nunca logró recuperarse de la división del Frente Antonio José de Sucre adscrito a la extinta Bandera Roja (M-L) de Carlos Betancourt. En la práctica todo apunta a que el FAS, para esa época -finales de los ochenta- era más una referencia discursiva que operativa. Fueron muchos los combatientes revolucionarios quienes creyendo en la dirección de Bandera Roja -encabezada por Gabriel Puerta y Carlos Hermoso- ofrendaron sus vidas por el ideal de una Venezuela socialista. Ciro Alfonso Ramírez Mendoza fue sólo uno de los numerosos mártires anónimos de ese periodo. Es lamentable que esa organización política no haya estado a la altura de las exigencias históricas actuales y haya decidido en el presente aliarse a la burguesía, la patronal, los partidos de la derecha que gobernaron bajo el pacto de punto fijo (AD, COPEI), la nueva derecha venezolana y los propios lacayos del imperialismo, el Pentágono y la CIA.
A tal punto se institucionalizó la corruptela en la administración que se logró posesionar en la opinión pública como correcta las prácticas corruptas que “robaban y dejaban robar a los demás” como un sinónimo de inteligencia y adaptación.
Producto del reparto y dilapidación de los recursos nacionales a cargo de las minorías gobernantes y su entorno, el fisco nacional acusa severos trastornos, las reservas internacionales registran cifras históricas de disminución y el cuadro económico financiero del país acusa severos deterioros. Los instalados en el poder recurren a préstamos con organismos multilaterales los cuales se utilizaron para mantener su estructura clientelar. La brecha entre ricos y pobres se acentúa. Las tesis neoliberales comienzan a pernear las politicas pùblicas venezolanas.
Se producen recortes de los gastos sociales, se acentúa la injusta estructura de la distribución del ingreso, se disminuyen drásticamente los recursos para el bienestar de la sociedad nacional, creando con ello desempleo, bajos salarios y una mala atención a los renglones de la salud, alimentación, educación y vivienda, aumentando con esto la miseria de los sectores más vulnerables del país. Se incrementa la pobreza crítica, la marginalidad y la exclusión social.
Durante la década de los ochenta, la deuda externa se va convirtiendo en una nueva forma de neocolonización y dominación contra los pueblos latinoamericanos caribeños. Del análisis del proceso histórico constatamos que los principales responsables del gran endeudamiento de nuestro país son:
1. Los países que desarrollan políticas imperiales y coloniales. 2. Los gobiernos corruptos de la democracia representativa. 3. Los sectores privados oportunistas y especuladores, parasitarios de los gobiernos sociales demócratas y demócrata cristianos (adeco – copeyanos) que gobiernan al país por más de cuarenta años. 4. Las instituciones financieras y la banca que irresponsablemente ofertaban créditos.
Bajo el esquema de la democracia representativa la deuda externa y la deuda social que ella genera no se pueden pagar al mismo tiempo. Pagar la deuda social implica iniciar planes concretos y cambios estructurales que posibiliten combatir la pobreza, la ignorancia y todas las formas de atraso de nuestros países para lo cual se requiere de una fuerte inversión en educación, alimentación, salud, vivienda y seguridad social para la gente, lo cuál no fue agenda para el modelo de gobernabilidad de la IV República.
EMERGE EL TEMA DE LA DEUDA Y SU IMPACTO EN LA ECONOMÍA NACIONAL
En la década de los ochenta la población de la Venezuela Saudita y petrolera descubrió que era un país endeudado que debería destinar una gran parte de sus ingresos (PIB121) y presupuesto a cancelar elevados intereses y cuotas de amortización de capital por concepto de una enorme deuda del Estado.
La sensación general fue de estupor. El país entero se vio frente a un gigantesco engaño. Ahora no sólo se comenzaba a tomar conciencia sobre la manera irresponsable mediante la cuál fue gastado el enorme volumen de ingresos provenientes del petróleo, sino que además el país tenia frente a sí compromisos que imponían la cancelación de montos en dólares generados por prestamos dilapidados que sólo beneficiaron a sectores corruptos del estamento político y la burguesía nacional.
Cuando cuestionamos la deuda122 lo hacemos convencidos que los montos a cancelar beneficiaron muy poco a los sectores más pobres y excluidos, precisamente sobre los cuáles recae el peso de las medidas que se requieren para garantizar el cumplimiento de los compromisos contraídos con las instituciones financieras del gran capital global. En esa perspectiva Noam Chomsky (2002) señala que “la deuda ... es un gran timo. Es -entre otras palabras- una ficción ideológica, concebida para estar al servicio de la riqueza y el poder, sin ninguna legitimidad ni fundamento moral”.
121 Producto Interno Bruto
122 Respecto a la deuda, además de un extenso arsenal de materiales y testimoniales nos hemos apoyado en tres libros claves: en esta área: Millet y Toussaint (2002). 50 preguntas y 50 respuestas sobre la deuda, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Icaria Editorial y Intermón Oxfam; Zacharie y Toussaint (2002) salir de la crisis, deuda y ajuste. Coedición del CADTM, Paz con Dignidad y AHIMSA; Toussaint, Eric (2001) La Bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos. Ediciones Gakoa.
Para colmo se nos habla de diferentes categorías de deuda: (a) la deuda interna y, (b) la deuda externa. Veamos que significa cada una de ellas. La deuda interna es aquella que se contrae con una institución financiera del propio país, mientras que la deuda externa es la contraída con un acreedor internacional, externo al país.
La deuda externa de un país en desarrollo como Venezuela se divide en: (1) deuda externa pública y, (2) deuda externa privada. Es decir, que a pesar de lo que nos suelen señalar los defensores del libre mercado y la competencia capitalista, un gran componente del endeudamiento pertenece al sector privado, es decir a los más ricos y poderosos, los que han levantado sus fortunas sobre la explotación de los trabajadores y trabajadoras. (Millet y Toussaint, 2002, op. cit). La deuda externa pública tiene (i) una parte multilateral que corresponde a una institución financiera internacional, (ii) una parte bilateral cuando el acreedor es otro Estado y (iii) una parte privada cuando el acreedor es un organismo privado extranjero.
Pero ¿de donde provienen los fondos que son prestados por los organismos internacionales a los países en desarrollo cómo Venezuela?
1. Después de la segunda guerra mundial y hasta 1972 las ganancias generadas por el Plan Marshal para la reconstrucción de Europa fueron utilizadas para “financiar” los planes de crecimiento económico de los países en desarrollo. Sin embargo, esta operación financiera internacional tenía como objeto: (a) evitar el ingreso de fuertes volúmenes de dinero a la economía norteamericana que pudieran potenciar la inflación de ese país y; (b) profundizar los modelos de economía dependiente, asegurar la obtención oportuna de materias primas y adaptar los mercados del tercer mundo para que pudieran absorver las mercancías provenientes de los países industrializados; 2. Luego del “shock petrolero” de 1973 los precios del petróleo se dispararon garantizándole el ingreso de elevados volúmenes de divisas a los países productores, entre ellos Venezuela. Los países productores de petróleo colocaron gran parte de las elevadas ganancias en bancos occidentales. Estos bancos ofrecieron capital para financiar los proyectos de los países en desarrollo, continuando la espiral de endeudamiento. En el caso de Venezuela que es un país petrolero, se dio la paradoja que los fondos que generaron el boom petrolero profundizaron su dependencia económica mediante la profundización de su endeudamiento.
Bajo el eufemismo de la cooperación internacional, durante las últimas décadas se llevó a cabo una gigantesca operación de endeudamiento nacional con fondos que se dilapidaron, fueron utilizados en obras faraónicas y dispararon los mecanismos de corrupción del estamento político, el sector especulativo financiero y la burguesía nacional.
Pero ¿cómo ocurren los procesos de endeudamiento de un país? ¿Cuáles fueron las operaciones que se hicieron para encubrir el nefasto sistema de endeudamiento?
Intentaremos responder esquemáticamente. Después de la segunda guerra mundial se conforman los nuevos bloques de poder y los Estados Unidos comienza a jugar un papel determinante en el desarrollo de la economía mundial. Las guerras mundiales lograron destruir gran parte de la infraestructura europea necesaria para contar con consumidores, mercados y producción en la cuál tenia potencialidades. Los propios países triunfantes lo entienden y deciden iniciar un conjunto de medidas para la reanimación productiva de Europa y la estabilización del sistema financiero internacional. Es así como en la Conferencia de Brettón Woods (1944) se decide:
(1) Crear el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM); (2) impulsar mecanismos de consultas para establecer y normalizar las reglas del comercio internacional.
A la par los países triunfantes de la segunda guerra mundial deciden fortalecer los mecanismos internacionales de consulta y gobernabilidad capitalista mundial. Ahora revisemos cual es el papel asignado a las instituciones que en ese momento se crearon para la construcción del nuevo orden imperialista internacional.
(a) El Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene por función velar por la estabilidad del sistema monetario internacional (Zacharie y Toussaint, 2002, p.16). Es decir garantizar que el circuito financiero del gran capital y del plus valor del trabajo se mantenga dentro de la lógica del sistema de producción capitalista mundial. Este papel lo cumple cabalmente hasta 1971 cuando la Casa Blanca -Richard Nixon- deciden liquidar el sistema de control bancario global conocido como Bretón Woods. Esta decisión genera la liquidación de los cambios fijos y se ve acompañada de un creciente protagonismo de la banca privada. La crisis de la deuda le daría un nuevo aliento al FMI. (b) El Banco Mundial (BM): tiene asignada la tarea de financiar los procesos de desarrollo 123 que se correspondan al modo de producción capitalista. El BM avanza hasta alcanzar el rol de coordinación y/o cooperación bancaria internacional que permita el flujo de los capitales de la burguesía internacional hacia los países en desarrollo y su retorno con plus ganancia. Sin embargo, ello demanda consenso político internacional expresado en los acuerdos que se puedan firmar por la mayor cantidad de países posibles. (c) La Organización de las Naciones Unidas (ONU) asume este papel, prefigurando la constitución del componente jurídico internacional del Imperio. La ONU promueve un conjunto de conferencias locales, regionales e internacionales a partir de la cuál se avanza en acuerdos que posibiliten cumplir mucho mejor las tareas asignadas tanto a el FMI como al BM, Sin embargo, el circuito sistémico de relaciones del sistema capitalista demanda la creación de acuerdos comerciales y arancelarios que regulen el flujo de mercancías y materias primas entre los países. La ONU promueve organismos sectoriales en los grandes temas asociados a su tarea: desarrollo (PNUD), trabajo (OIT), ambiente (PNUMA), educación (UNESCO), para solo citar algunos. (d) En 1947 se firma en Ginebra el GATT, que no es otra cosa que el acuerdo general sobre aranceles y comercio consistente en disminuir de una media de 40-50% a una de 4-5% las barreras comerciales a las mercancías. Sin embargo, éste enunciado general progresivamente se va convirtiendo en un mecanismo de desequilibrio entre los tributos y aranceles que deben pagar los países industrializados y los países en desarrollo. En Abril de 1994 la conferencia de Marrakeck decide convertir el organismo en la Organización Mundial de Comercio (OMC). El 1 de Enero de 1995 nace la OMC quien adquiere el status de organización internacional en materia de regulación comercial. Regionalmente la OMC crea espacios para tratados como el ALCA que pretenden profundizar la dependencia de los países latinoamericanos respecto a los EEUU, lesionando la soberanía y las legislaciones nacionales. (e) El club de París fue creado en 1956. Su papel es el diseño de medidas que permitan la normalización de los pagos de los países en desarrollo. El FMI forma parte activa del club de Paris con el status de observador. Esta instancia se reúne sólo en París. (f) El club de Londres reúne a los bancos acreedores de los países más ricos. En el marco de la crisis de pago de la deuda se crean mecanismos de refinanciación de la deuda, actividad que es coordinada por esta instancia. Se reúnen en diferentes países de conformidad a las propuestas y conveniencia de los bancos que forman parte de esta instancia. Por lo general las propuestas de refinanciamiento del club de Londres cuentan con el aval del FMI.
La caída del bloque soviético dinamizo las tendencias hegemónicas al interior de los Estados Unidos proceso en el cual rápidamente empalmaron con los intereses de los mas poderosos a escala planetaria. Rápidamente emergió el neoliberalismo como nuevo desarrollo del modelo capitalista dominante. Esta imbricación posibilita el surgimiento de la globalización y la mundialización, convirtiéndose en partera del imperio global o, como diría Negri del biopoder. Pero el Imperio aún deberá librar batallas con su rezago, la etapa imperialista. El imperialismo norteamericano, consiente de su poder y limitaciones desarrolla una agenda mediante la cuál intenta garantizar su dominación a escala planetaria.
(g) El consenso de Washington (años ochenta), es la agenda del imperialismo en la etapa de crisis de pago de la deuda. Es decir es la propuesta acerca de lo que deben hacer los países para pagar de manera oportuna los compromisos de la deuda. El consenso de Washington coloca el mercado por encima del hombre. A juicio de John Willianson (1990) citado por Zacharie y Toussaint (2001, pp. 23-24) esta agenda contempla: (a)austeridad presupuestaria, (b)reforma fiscal, (c)política monetaria ortodoxa, (d)tipos de cambio competitivos, (e)liberalización, (f)competitividad, (g)privatización, (h)reducción de las subvenciones, (i)desregulación e (j)intervención en materia de derechos de propiedad. El consenso de Washington implica un ajuste estructural de los presupuestos, las inversiones y las políticas sociales en cada país. (h) Ajuste estructural se presenta mediante un paquete o conjunto de medidas de “choque” que implican: (1)el abandono de las subvenciones a los productos de la cesta básica alimentaria afectando con ello la seguridad agroalimentaria de los países; (2)una reducción drástica del gasto público con el propósito de alcanzar el equilibrio presupuestario afectado por los montos de pago de la deuda; (3)la devaluación de la moneda del país; (4)el establecimiento de tipos de interés elevados para atraer capitales extranjeros.
123 Zacharie y Toussaint (2001, p.16). Salir de la crisis: deuda y ajuste.
Todas estas medidas potencian la crisis de la deuda de los años ochenta.