Historia de la Revolución Bolivariana - La CTV de Antonio Rios y las elecciones de 1993
Curso gratis creado por Luis Bonilla-Molina y Haiman El Troudi. Extraido de: http://www.rebelion.org/seccion.php?id=24
16 de Enero de 2006
Historia, Pensamiento y política
18 - La CTV de Antonio Rios y las elecciones de 1993
El 18 de junio de 1992 Antonio Ríos se separaría de la presidencia de la CTV para hacer frente al antejuicio de méritos incubado por la Corte Suprema de Justicia150. En septiembre de ese año Ríos recibe un auto de detención y tras una breve reclusión sale en libertad bajo la garantía propia del sometimiento a juicio. Días después sufriría un atentado. Era evidente e inocultable la crisis de legitimidad de la CTV.
Elecciones de 1993
El bipartidismo acostumbrado a iniciar aparentes cambios, para que nada cambie, interpretó la rebelión del 4-F como un simple alzamiento contra el gobierno de CAP y no valoró las enormes simpatías que despertó en el pueblo este suceso, cansado como estaba de un modelo de gobernabilidad y unos protocolos para hacer política, fundamentados en el desprecio al ciudadano, la explotación de muchos en beneficio de unos pocos y la falta de seguridad jurídica.
En 1993 el segundo gobierno de CAP había sido sometido a dos rebeliones, una civil y otra militar. Al final de su mandato Carlos Andrés Pérez vio disminuir su periodo presidencial, ya que en ese año se produjo el primer juicio a un presidente en ejercicio en la historia venezolana.
El 12 de marzo de 1993, mientras el presidente Pérez presentaba ante el Congreso Nacional su mensaje anual, el entonces Fiscal General de la República, Ramón Escovar Salom, sorprendió con el anuncio de que el despacho a su cargo había introducido ante la Corte Suprema de Justicia una demanda contra Pérez por malversación y peculado de uso de los dineros de la partida secreta.
La Corte se reunió el 20 de mayo de 1993 y declaró que sí había méritos para iniciar un juicio contra el Presidente en funciones. Conforme lo establecía la Constitución de 1961, Carlos Andrés Pérez fue suspendido de sus funciones como jefe del Estado y se encargó de manera provisional al Senador Octavio Lepage para que cubriera la vacante temporal durante el periodo que durara el juicio, mientras designaba un Presidente encargado.
El presidente interino seleccionado por el Congreso fue el senador por Acción Democrática Ramón Velásquez, quien contó con los votos de AD y COPEI, más otros partidos minoritarios, prestó juramento el sábado 5 de junio de 1993. Velásquez tenía el mandato de conducir al país hasta las elecciones de Diciembre de ese año.
La gestión de Velásquez se limita a colocarle él ejecútese a las decisiones que tomaba el auténtico gobierno en las sombras, Adeco-Copeyano. El desgobierno de Velásquez impulsa y profundiza la penetración de las políticas neoliberales, en el aparato gubernamental y las políticas públicas.
Así, en medio de la más grave crisis de gobernabilidad conocida por el modelo de democracia representativa, la parálisis e involución ideológica de la mayoría de la izquierda venezolana y una creciente agitación cívico-militar de orientación popular, se convoca a las elecciones de 1993.
En 1993, Rafael Caldera, máximo líder del Social Cristianismo lanza su candidatura fuera de COPEI, el partido que el mismo fundó, varias décadas atrás. La separación entre Caldera y COPEI se produce debido a las pugnas por la candidatura presidencial y no por razones de orden ideológico.
Caldera basa su cálculo político en un deterioro de la credibilidad de AD y COPEI, la iracundia no canalizada del ciudadano ante la ineficacia del Estado y la carencia de un líder que aglutine a la izquierda nacional. Sobre este último elemento levanta una estructura política (Convergencia) y un amplio frente de organizaciones progresistas y de izquierda en lo que se denominó el Chiripero151. Caldera pasaba así, factura a la dirigencia de izquierda, por su decidido apoyo e intervención durante su primer periodo presidencial, a favor de la pacificación de la izquierda alzada en armas.
El chiripero (MAS, MEP, PCV) aliados a la recién fundada Convergencia, se unen para construir una plataforma netamente electoral, claudicando en la elaboración de un programa conjunto para el cambio.
La crisis de eficacia y legitimidad del Estado Venezolano, facilitan el triunfo del Caldera en hombros del Chiripero. Su gobierno de eminente corte neoliberal constituye una frustración para el electorado agobiado por el desempleo, la inflación y los bajos salarios. Pero, evidencia que la mayoría de la izquierda baja la santamaría como referencia para el cambio, para asumir el mimetismo impuesto por la lógica del poder burgués.
Con tan sólo 27 años de vida Sergio Rodríguez Yance deja todo un legado de trabajo para el fomento de la organización y participación popular. Entiende que las comunidades desarrollan conciencia a partir de sus luchas concretas y por ello contribuye en los procesos reivindicativos del 23 de Enero, del Valle y otras comunidades de Caracas.
El 23 de Septiembre de 1993, Sergio marchaba detrás de sus sueños y utopías realizables cuando a las 2:30 p.m. en la esquina El Chorro una bala asesina corto su vida. El objetivo de la marcha era llegar hasta el congreso para expresar la protesta comunitaria ante lo que estaba ocurriendo en el país. Pero las fuerzas del orden establecido no se lo permitieron.
Desde la década de los ochenta Sergio había mostrado su preocupación por el tema de la organización de los sectores de avanzada. El “Grupo Cultural Hombre Nuevo” de Monte Piedad y el periódico “El Vocero de Monte Piedad” testimonian esta dedicación e interés. Desde el combate comunitario Sergio salta a la lucha revolucionaria que entiende asociada a la liberación continental.
Sergio forma parte de la avanzada social que se vinculó a los militares bolivarianos. Durante el año 1992 coordina, organiza y participa activamente en las tareas civiles de los levantamientos militares del 4 de febrero y el 27 de Noviembre de ese año. Luego le tocaría asumir labores de retaguardia y resguardo propias del movimiento insurgente que comenzaba a ser masivo. Estamos seguros que como siempre Sergio se fue en la avanzada y marcho a un lugar donde nos espera para librar otras batallas revolucionarias.
Durante la segunda administración de Rafael Caldera, el país se sumerge en una crisis bancaria provocada por la propia banca especulativa nacional. El colapso financiero se inició en febrero de 1993, con la caída del Banco Latino, el segundo banco comercial del país. La crisis económica se agravó a partir de 1994. En agosto de 1995, 18 de los 41 bancos privados estaban intervenidos y 70% de los depósitos era administrados por el Estado.
No obstante el robo a la nación y a los ahorristas, los banqueros serían favorecidos por la acción absolutoria del gobierno nacional quien asume el reintegro de los dineros a millones de ahorristas.
Los Banqueros venezolanos no le dan la cara al país y huyen a Estados Unidos dejando a sus espaldas un agujero negro que costó al Estado venezolano 12.000 millones de dólares. Se emiten órdenes de captura contra 322 banqueros pero no hay un solo detenido, todos lograron establecerse en el exterior, la mayoría en Miami y Nueva York.
Durante esos años, se produjeron asociaciones de bancos con la Banca extranjera y, para finales de 1998, abundaban los bancos extranjeros entre los principales accionistas de la banca en Venezuela. La nación pierde soberanía financiera y los ahorristas están a merced de la actividad especulativa de la banca privada. Todo lo sucedido a raíz del colapso financiero parecía una ágil maniobra de la oligarquía venezolana aliada al gobierno burgués para condicionar la apertura globalizante.
La burda estafa a la nación cometida por los banqueros prófugos, la complaciente actitud del gobierno, la actividad privada de la banca trasnacional que no invierte en el desarrollo nacional y la imagen de los banqueros fugitivos con sus cuentas repletas de dólares expoliados al tesoro nacional y a los modestos ahorristas, genera un estado generalizado de descontento cívico militar. El incremento del descontento popular se traducirá más adelante en organización para el cambio radical del país.
En marzo de 1994, Rafael Caldera, en su condición de Presidente de la República, indulta a los militares que participaron en los intentos de golpe de Estado de 1992 (4F y 27N).
Chávez sale a recorrer al país, llamando a organizar un movimiento revolucionario Bolivariano. Durante el periodo 1994-1995 Chávez participa en múltiples reuniones de trabajo, acompañado entre otros, por Domingo Alberto Rangel. Su discurso de crítica permanente al modelo de democracia representativa, comienza a mostrarse abiertamente abstencionista. Sin embargo, otros de los militares indultados, especialmente Arias Cárdenas, se incorporan a la gestión gubernamental de Rafael Caldera (PAMI152).
La década de los noventa fue una época de despertar popular a lo largo y ancho del país. De la resistencia el movimiento popular fue pasando a la ofensiva. En un hecho imposible de pensar en otro momento histórico, los habitantes del Municipio Páez se alzaron en protesta contra las condiciones de vida que tenían que soportar.
En Febrero de 1995 se produjo un alzamiento popular que a pesar de no tener una relación orgánica con el MBR-200 reivindicó la gesta de los militares patriotas. Mujeres, hombres, jóvenes y hasta niños convirtieron a la población llanera en territorio liberado por espacio de una semana.
Levantamiento que se detendría con la firma de un acuerdo con el gobierno para revisar la situación local y explorar mecanismos para la superación de la profunda exclusión social que vivía la población del Municipio. Tanta gallardía la parecía intolerable al régimen.
A sólo unos días de haber firmado el acuerdo de gobernabilidad entre el Ejecutivo y los habitantes del Municipio Páez, bajo el pretexto de la incursión de columnas guerrilleras en el sector se da inicio a una jornada de represión sin precedentes en esta región. Varios habitantes mueren y sus cuerpos son señalados como pertenecientes a elementos subversivos. Sin embargo, los acontecimientos de Cararabo forman parte de las injusticias y violaciones a los derechos humanos que no han recibido aún castigo alguno.
En medio de un creciente ambiente de luchas populares, estudiantiles, gremiales y de los trabajadores culmina el año 1995.
El gobierno neoliberal de Rafael Caldera, el cuál contaba con el apoyo de un sector de izquierda153, inicia un proceso de consultas y alianzas para garantizar la modificación del régimen de prestaciones sociales del cuál habían gozado los trabajadores por décadas, el cuál estaba inscrito en la perspectiva del Estado de Bienestar Keynesiano.
Los argumentos centrales que se utilizó el gobierno para pernear la propuesta y que la misma ganara simpatías entre los asalariados fueron: (a) que la modificación de esta norma permitiría abrir miles de puestos de trabajo, (b) le permitiría a los trabajadores disfrutar del ahorro generado por la acumulación de las prestaciones y (c) le permitiría modernizar la legislación laboral para la inserción del país en la era global. En un país con altos niveles de desempleo y con un gran sector de la izquierda en el gobierno este argumento logró asidero político. En consecuencia, el Congreso Nacional y el Ejecutivo trabajaron en una nueva normativa laboral que flexibilizara y modificara sustancialmente los montos y volúmenes de dinero a los cuales tenía derecho el trabajador al terminar la relación de trabajo o salir jubilado.
Con la modificación del régimen de prestaciones se dio él más duro golpe a los trabajadores en sus derechos y garantías laborales, demostrándose además el rol de la CTV de organización sumisa ante la patronal.
Durante el año de 1996 la agitación crece. Los bolivarianos se reúnen para definir su actuación para la coyuntura y los acontecimientos que se avecina. Era inminente una confrontación de gran magnitud entre los excluidos y los instalados en el poder.
El 17 de Diciembre de 1996 cuando se cumplían catorce años del juramento en el samán de Guere se reúne la Asamblea Nacional del Movimiento Bolivariano, la cuál decide, por amplia mayoría, la participación en los próximos comicios presidenciales. Decisión que acuerdan debe ser consultada y legitimada con las bases del movimiento Bolivariano y las propias comunidades.
149 Como se denominó al colectivo militar que organizó el golpe del 4-F.
150 Ahora Tribunal Supremo de Justicia
151 En Venezuela el Chiripero alude a la cama de pequeñas cucarachas.
152 Programa de Alimentación Materno Infantil
153 MAS, MEP y PCV
Elecciones de 1993
El bipartidismo acostumbrado a iniciar aparentes cambios, para que nada cambie, interpretó la rebelión del 4-F como un simple alzamiento contra el gobierno de CAP y no valoró las enormes simpatías que despertó en el pueblo este suceso, cansado como estaba de un modelo de gobernabilidad y unos protocolos para hacer política, fundamentados en el desprecio al ciudadano, la explotación de muchos en beneficio de unos pocos y la falta de seguridad jurídica.
En 1993 el segundo gobierno de CAP había sido sometido a dos rebeliones, una civil y otra militar. Al final de su mandato Carlos Andrés Pérez vio disminuir su periodo presidencial, ya que en ese año se produjo el primer juicio a un presidente en ejercicio en la historia venezolana.
El 12 de marzo de 1993, mientras el presidente Pérez presentaba ante el Congreso Nacional su mensaje anual, el entonces Fiscal General de la República, Ramón Escovar Salom, sorprendió con el anuncio de que el despacho a su cargo había introducido ante la Corte Suprema de Justicia una demanda contra Pérez por malversación y peculado de uso de los dineros de la partida secreta.
La Corte se reunió el 20 de mayo de 1993 y declaró que sí había méritos para iniciar un juicio contra el Presidente en funciones. Conforme lo establecía la Constitución de 1961, Carlos Andrés Pérez fue suspendido de sus funciones como jefe del Estado y se encargó de manera provisional al Senador Octavio Lepage para que cubriera la vacante temporal durante el periodo que durara el juicio, mientras designaba un Presidente encargado.
El presidente interino seleccionado por el Congreso fue el senador por Acción Democrática Ramón Velásquez, quien contó con los votos de AD y COPEI, más otros partidos minoritarios, prestó juramento el sábado 5 de junio de 1993. Velásquez tenía el mandato de conducir al país hasta las elecciones de Diciembre de ese año.
La gestión de Velásquez se limita a colocarle él ejecútese a las decisiones que tomaba el auténtico gobierno en las sombras, Adeco-Copeyano. El desgobierno de Velásquez impulsa y profundiza la penetración de las políticas neoliberales, en el aparato gubernamental y las políticas públicas.
Así, en medio de la más grave crisis de gobernabilidad conocida por el modelo de democracia representativa, la parálisis e involución ideológica de la mayoría de la izquierda venezolana y una creciente agitación cívico-militar de orientación popular, se convoca a las elecciones de 1993.
El Chiripero
En 1993, Rafael Caldera, máximo líder del Social Cristianismo lanza su candidatura fuera de COPEI, el partido que el mismo fundó, varias décadas atrás. La separación entre Caldera y COPEI se produce debido a las pugnas por la candidatura presidencial y no por razones de orden ideológico.
Caldera basa su cálculo político en un deterioro de la credibilidad de AD y COPEI, la iracundia no canalizada del ciudadano ante la ineficacia del Estado y la carencia de un líder que aglutine a la izquierda nacional. Sobre este último elemento levanta una estructura política (Convergencia) y un amplio frente de organizaciones progresistas y de izquierda en lo que se denominó el Chiripero151. Caldera pasaba así, factura a la dirigencia de izquierda, por su decidido apoyo e intervención durante su primer periodo presidencial, a favor de la pacificación de la izquierda alzada en armas.
El chiripero (MAS, MEP, PCV) aliados a la recién fundada Convergencia, se unen para construir una plataforma netamente electoral, claudicando en la elaboración de un programa conjunto para el cambio.
La crisis de eficacia y legitimidad del Estado Venezolano, facilitan el triunfo del Caldera en hombros del Chiripero. Su gobierno de eminente corte neoliberal constituye una frustración para el electorado agobiado por el desempleo, la inflación y los bajos salarios. Pero, evidencia que la mayoría de la izquierda baja la santamaría como referencia para el cambio, para asumir el mimetismo impuesto por la lógica del poder burgués.
Sergio y su legado
Con tan sólo 27 años de vida Sergio Rodríguez Yance deja todo un legado de trabajo para el fomento de la organización y participación popular. Entiende que las comunidades desarrollan conciencia a partir de sus luchas concretas y por ello contribuye en los procesos reivindicativos del 23 de Enero, del Valle y otras comunidades de Caracas.
El 23 de Septiembre de 1993, Sergio marchaba detrás de sus sueños y utopías realizables cuando a las 2:30 p.m. en la esquina El Chorro una bala asesina corto su vida. El objetivo de la marcha era llegar hasta el congreso para expresar la protesta comunitaria ante lo que estaba ocurriendo en el país. Pero las fuerzas del orden establecido no se lo permitieron.
Desde la década de los ochenta Sergio había mostrado su preocupación por el tema de la organización de los sectores de avanzada. El “Grupo Cultural Hombre Nuevo” de Monte Piedad y el periódico “El Vocero de Monte Piedad” testimonian esta dedicación e interés. Desde el combate comunitario Sergio salta a la lucha revolucionaria que entiende asociada a la liberación continental.
Sergio forma parte de la avanzada social que se vinculó a los militares bolivarianos. Durante el año 1992 coordina, organiza y participa activamente en las tareas civiles de los levantamientos militares del 4 de febrero y el 27 de Noviembre de ese año. Luego le tocaría asumir labores de retaguardia y resguardo propias del movimiento insurgente que comenzaba a ser masivo. Estamos seguros que como siempre Sergio se fue en la avanzada y marcho a un lugar donde nos espera para librar otras batallas revolucionarias.
Colapso financiero
Durante la segunda administración de Rafael Caldera, el país se sumerge en una crisis bancaria provocada por la propia banca especulativa nacional. El colapso financiero se inició en febrero de 1993, con la caída del Banco Latino, el segundo banco comercial del país. La crisis económica se agravó a partir de 1994. En agosto de 1995, 18 de los 41 bancos privados estaban intervenidos y 70% de los depósitos era administrados por el Estado.
No obstante el robo a la nación y a los ahorristas, los banqueros serían favorecidos por la acción absolutoria del gobierno nacional quien asume el reintegro de los dineros a millones de ahorristas.
Los Banqueros venezolanos no le dan la cara al país y huyen a Estados Unidos dejando a sus espaldas un agujero negro que costó al Estado venezolano 12.000 millones de dólares. Se emiten órdenes de captura contra 322 banqueros pero no hay un solo detenido, todos lograron establecerse en el exterior, la mayoría en Miami y Nueva York.
Durante esos años, se produjeron asociaciones de bancos con la Banca extranjera y, para finales de 1998, abundaban los bancos extranjeros entre los principales accionistas de la banca en Venezuela. La nación pierde soberanía financiera y los ahorristas están a merced de la actividad especulativa de la banca privada. Todo lo sucedido a raíz del colapso financiero parecía una ágil maniobra de la oligarquía venezolana aliada al gobierno burgués para condicionar la apertura globalizante.
La burda estafa a la nación cometida por los banqueros prófugos, la complaciente actitud del gobierno, la actividad privada de la banca trasnacional que no invierte en el desarrollo nacional y la imagen de los banqueros fugitivos con sus cuentas repletas de dólares expoliados al tesoro nacional y a los modestos ahorristas, genera un estado generalizado de descontento cívico militar. El incremento del descontento popular se traducirá más adelante en organización para el cambio radical del país.
Indulto a los militares rebeldes
En marzo de 1994, Rafael Caldera, en su condición de Presidente de la República, indulta a los militares que participaron en los intentos de golpe de Estado de 1992 (4F y 27N).
Chávez sale a recorrer al país, llamando a organizar un movimiento revolucionario Bolivariano. Durante el periodo 1994-1995 Chávez participa en múltiples reuniones de trabajo, acompañado entre otros, por Domingo Alberto Rangel. Su discurso de crítica permanente al modelo de democracia representativa, comienza a mostrarse abiertamente abstencionista. Sin embargo, otros de los militares indultados, especialmente Arias Cárdenas, se incorporan a la gestión gubernamental de Rafael Caldera (PAMI152).
Alzamiento civil de los habitantes del municipio Páez del estado apure en Venezuela
La década de los noventa fue una época de despertar popular a lo largo y ancho del país. De la resistencia el movimiento popular fue pasando a la ofensiva. En un hecho imposible de pensar en otro momento histórico, los habitantes del Municipio Páez se alzaron en protesta contra las condiciones de vida que tenían que soportar.
En Febrero de 1995 se produjo un alzamiento popular que a pesar de no tener una relación orgánica con el MBR-200 reivindicó la gesta de los militares patriotas. Mujeres, hombres, jóvenes y hasta niños convirtieron a la población llanera en territorio liberado por espacio de una semana.
Levantamiento que se detendría con la firma de un acuerdo con el gobierno para revisar la situación local y explorar mecanismos para la superación de la profunda exclusión social que vivía la población del Municipio. Tanta gallardía la parecía intolerable al régimen.
Cararrabo
A sólo unos días de haber firmado el acuerdo de gobernabilidad entre el Ejecutivo y los habitantes del Municipio Páez, bajo el pretexto de la incursión de columnas guerrilleras en el sector se da inicio a una jornada de represión sin precedentes en esta región. Varios habitantes mueren y sus cuerpos son señalados como pertenecientes a elementos subversivos. Sin embargo, los acontecimientos de Cararabo forman parte de las injusticias y violaciones a los derechos humanos que no han recibido aún castigo alguno.
En medio de un creciente ambiente de luchas populares, estudiantiles, gremiales y de los trabajadores culmina el año 1995.
Prestaciones sociales
El gobierno neoliberal de Rafael Caldera, el cuál contaba con el apoyo de un sector de izquierda153, inicia un proceso de consultas y alianzas para garantizar la modificación del régimen de prestaciones sociales del cuál habían gozado los trabajadores por décadas, el cuál estaba inscrito en la perspectiva del Estado de Bienestar Keynesiano.
Los argumentos centrales que se utilizó el gobierno para pernear la propuesta y que la misma ganara simpatías entre los asalariados fueron: (a) que la modificación de esta norma permitiría abrir miles de puestos de trabajo, (b) le permitiría a los trabajadores disfrutar del ahorro generado por la acumulación de las prestaciones y (c) le permitiría modernizar la legislación laboral para la inserción del país en la era global. En un país con altos niveles de desempleo y con un gran sector de la izquierda en el gobierno este argumento logró asidero político. En consecuencia, el Congreso Nacional y el Ejecutivo trabajaron en una nueva normativa laboral que flexibilizara y modificara sustancialmente los montos y volúmenes de dinero a los cuales tenía derecho el trabajador al terminar la relación de trabajo o salir jubilado.
Con la modificación del régimen de prestaciones se dio él más duro golpe a los trabajadores en sus derechos y garantías laborales, demostrándose además el rol de la CTV de organización sumisa ante la patronal.
Incursionar en la contienda electoral
Durante el año de 1996 la agitación crece. Los bolivarianos se reúnen para definir su actuación para la coyuntura y los acontecimientos que se avecina. Era inminente una confrontación de gran magnitud entre los excluidos y los instalados en el poder.
El 17 de Diciembre de 1996 cuando se cumplían catorce años del juramento en el samán de Guere se reúne la Asamblea Nacional del Movimiento Bolivariano, la cuál decide, por amplia mayoría, la participación en los próximos comicios presidenciales. Decisión que acuerdan debe ser consultada y legitimada con las bases del movimiento Bolivariano y las propias comunidades.
149 Como se denominó al colectivo militar que organizó el golpe del 4-F.
150 Ahora Tribunal Supremo de Justicia
151 En Venezuela el Chiripero alude a la cama de pequeñas cucarachas.
152 Programa de Alimentación Materno Infantil
153 MAS, MEP y PCV
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