El
poder constituyente es mucho más que una
Asamblea Constituyente. Esta última puede ser uno de los instrumentos del primero. El poder constituyente es recreación de todas las relaciones de poder y de negociación interinstitucionales, pero también es, antipoder que construye con el mayor consenso posible caminos alternativos para el futuro social.
Para Negri (1992) el poder constituyente no tiene restricciones jurídicas -desde el punto de vista del fetichismo jurídico burgués- porque sus actuaciones se convierten en ley con fundamento en la justicia de las mayorías. En consecuencia, el poder constituyente libera a las mayorías a la par que somete a la minoría que estaba instalada en el poder.
Detrás del concepto de constituyente originaria esta toda una concepción del poder constituyente. Esa fue la perspectiva Bolivariana al convocar en 1999, la refundación social, la construcción del marco jurídico, institucional y paradigmático de una nueva República en la cuál pudiera expresarse y desarrollarse el modelo de democracia participativa y protagónica.
En esa perspectiva el poder constituyente no tiene restricciones de tipo jurídico, ni su actividad tiene que coincidir con el Derecho Positivo existente.
Las definiciones del derecho jurídico burgués sobre el cuál se edificaron los Estados nacionales, entre ellos el venezolano, resultaba insuficiente para interpretar la vorágine que encarnaba el poder constituyente originario. Aún así, para hacer menos traumático el parto de la nueva República, el Presidente Chávez consultó a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) sobre el particular, no sin antes dejar sentado que independientemente de su decisión, el poder constituyente buscaría canales de expresión.
“
El Derecho no existe para el poder constituyente, de esta manera nunca hay lugar a hablar de legalidad del poder constituyente". La cita, tomada del texto
La reforma de la Constitución (Bogotá, 1998), cuyo autor es el constitucionalista colombiano Humberto Sierra Porto, expresa la añeja tradición de la teoría del poder constituyente, formulada por primera vez por Siéyès en el año 1789, y enriquecida desde entonces por una ininterrumpida lista de doctrinarios de la política y el Derecho Constitucional.
Esta premisa nos permite ahondar en lo que serían las premisas epistemológicas, conceptuales y jurídicas de los Bolivarianos al momento de convocar a la Constituyente de 1999:
1. El poder constituyente es por su naturaleza originario, un poder extra y supraconstitucional, que pertenece al pueblo como titular de la soberanía. 2. Los limites de la constituyente son metaconstitucionales (democracia, derechos humanos), nunca constitucionales, dada su jerarquía superior a los "poderes" establecidos, que no pueden colocarle obstáculos a su actuación. 3. La Constituyente es superior a todos los poderes y unifica la división de poderes que le precede. En consecuencia, "no es un poder más, coordinado con otros distintos 'poderes' (Legislativo, Ejecutivo y Judicial). Es la base que abarca todos los otros 'poderes' y la 'división de poderes'". (Carl Schmitt, 1992). 4. El marco definitorio de una constituyente originaria son: (a)agenda sin otros limites que aquellos que se establezca la propia constituyente; (b)la constituyente originaria tiene una jerarquía de mando superior a los poderes establecidos y, (c)la jurisprudencia constitucional tiene una validez relativa, por lo tanto, la constituyente originaria no es susceptible de control judicial. Otros criterios aplican a la constituyente representativa, adscrita al poder legislativo ó derivada de éste, pero ese no fue el caso de Venezuela; 5. Desde el punto de vista de las operaciones políticas para el cambio, el fundamento de la constituyente originaria viene dado por la legitimidad de sus actuaciones;
Con esos antecedentes se procede a convocar a una consulta referendaria para que el pueblo se exprese sobre la conveniencia y pertinencia de la convocatoria al poder constituyente originario. En el referéndum del domingo 25 de abril de 1999, los venezolanos por primera vez en nuestra historia nacional republicana, decidimos libremente que considerábamos pertinente la convocatoria al poder constituyente originario. Este acto dotó de legitimidad al proceso de activación del poder constituyente.
La propia consulta referendaria establecía en una segunda pregunta respecto a las limitaciones de dicho poder. (a)duración de seis meses, (b)obligación de refrendar la nueva Constitución dentro de los treinta días siguientes a su aprobación. Al respecto, la CSJ ordenó al
CNE (
de 1999) que una de las interrogantes del referéndum se refiriera a que "
la asamblea constituyente tiene por único objeto dictar una nueva Constitución".
Para la CSJ no era admisible el vacío de poder ni la desaparición total de las instituciones sin que previamente se definieran y edificaran las nuevas. Por ello, recomendó la designación de una Comisión Legislativa Nacional o micro congreso, que atendiera los asuntos administrativos del poder legislativo constituido (Congreso Nacional bicameral) mientras el constituyente decidiera a través de la nueva Carta Magna, el destino de la institucionalidad existente, su transformación o disolución.
Precisamos que las constituyentes no suponen ineluctablemente, aunque es el caso más frecuente, el rompimiento constitucional que implica las revoluciones violentas y los golpes de Estado. El caso de la revolución Bolivariana era atípico pues se reconocía como una revolución pero no violenta, al contrario, pacífica y democrática. De allí la diversidad, pero también la especificidad de los debates que la propuesta constituyente generó en 1999. A fin de cuentas, los constituyentes estaban llamados a llenar los reales vacíos de un sistema institucional en crisis, erosionado en su credibilidad, fuertemente deslegitimado e ineficaz en la gestión de los asuntos públicos.
Una vez allanado el marco jurídico para la decisión política de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, se impulsó la consulta ciudadana para determinar, si efectivamente los ciudadanos venezolanos optaban por esta camino para emprender la solución a la crisis de legitimidad y eficacia por la que atravesaba el sistema político cuartorepublicano.
Los resultados del referéndum consultivo del 25 de Abril de 1999 dotaron de legitimidad la convocatoria y activación del poder constituyente. Quedaba por resolver el tema de quienes integrarían esta instancia refundacional de la república.
Llaves o neo-cogollismo
Chávez y el denominado Polo Patriótico183 habían fundamentado gran parte de su propuesta electoral en el combate a los cogollos partidistas184, quienes seleccionaban a dedo quienes serían los precandidatos y candidatos a quienes correspondería representar a sus organizaciones en las elecciones para: Presidentes de la República, Gobernadores, Alcaldes, Diputados y Juntas Parroquiales.
La norma de los cogollos era decidir de espalda a su militancia. La participación de su militancia se limitaba al acto de legitimar entre varios candidatos designados por los cogollos. Cual fuera el ganador respondía a los intereses de los grupos de poder.
Sin embargo, a tan solo unos meses de estar en el poder, el movimiento Bolivariano se ve forzado a elegir sus candidatos sin consultar a la base. Los miembros del denominado Kino185 constituyente, habían sido electos por un puñado de líderes de los partidos de la coalición chavista. En defensa de las fuerzas del Polo Patriótico cabe destacar, que éste era un momento político difícil, en el cual era urgente garantizar la unidad.
A través de la estructuración de lo que se denominaron las llaves de Chávez, el Polo Patriótico divide en dos grupos a sus veinte candidatos nacionales. Grupos, que identificados a través de números se constituyen en dos llaves electorales186. Estas son acompañadas por formulas regionales Chavistas, de acuerdo al número de diputados regionales que optan por un escaño en la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).
Los veinte candidatos del Chavismo y la inmensa mayoría de los regionales son electos. Más del 90% de la ANC queda en manos de los partidarios de Chávez.
Esto evidentemente era un triunfo táctico, pero un error estratégico, pues viciaba tempranamente los procesos de selección de líderes al interior de los partidos del cambio, restándole legitimidad a las nuevas representaciones. Incluso implicaba una involución pues la mayoría de partidos políticos, en las elecciones de 1993, habían seleccionado sus candidatos mediante consulta a las bases, en procesos que auspiciaban la democracia interna o de primer grado.
Los resultados de la elección de los constituyentes o la sorpresa como regla
Los resultados de las elecciones del 25 de Julio, convocadas para seleccionar a los Constituyentistas evidenciaron la habilidad política de Chávez y lo consagraron como un líder victorioso, capaz de superar al día siguiente el triunfo que le precedía.
De 24 escaños nacionales logra que sus candidatos obtengan 20. De más de 100 candidatos regionales la oposición no logra revertir la tendencia electoral expresada en los candidatos nacionales. Así los Diputados Constituyentes pasan a ser:
• Los tres representantes indígenas, aunque independientes simpatizan con el denominado Polo Patriótico.
• 120 Constituyentes, que corresponden a las representaciones regional y nacional pertenecen al Polo Patriótico.
• La menguada y desarticulada oposición, obtiene los escaños restantes, pero sus representantes (de orientación derechista) no se corresponden a un solo partido político, lo que le resta coherencia a su trabajo opositor. Incluso el Ex-Presidente Pérez187, el secretario General de COPEI y connotados dirigentes de AD, no logran sumar los votos necesarios para estar en la ANC.
• Los candidatos de la denominada sociedad civil, la disidencia Chavista (MAS-MVR), los movimientos populares y de base, así como de la izquierda radical (Bandera Roja) no logran obtener escaño alguno
Nueva mayoría política
A partir del 25 de Julio de 1999, Venezuela contaba con Asamblea Constituyente. Adicionalmente, tenía un Presidente que enarbolaba las banderas del cambio estructural, una alianza de partidos que le apoyaban que se había conformado en la
nueva mayoría política y, el Congreso Nacional le había otorgado poderes habilitantes al ejecutivo.
En el clásico análisis sociológico e histórico social, se podría afirmar que estaban dadas las condiciones objetivas y subjetivas para impulsar una auténtica revolución, entendida esta como la ruptura de las relaciones de poder establecidas. Pero, todo cambio estructural favorece a unos y perjudica a otros. La espiral de cambios llevaría a definir claramente dos campos: el de las mayorías populares y el de aquellos que habían disfrutado y usufructuado el poder por años.
La mayoría entendía el apoyo al proceso constituyente, el texto final de la nueva Constitución y las relaciones que de ella se derivaban en la perspectiva de:
1) la autodeterminación como principio de acción gubernamental.
2) la profundización y ampliación de los derechos y garantías individuales y sociales existentes en el texto Constitucional de 1961.
3) el desmantelamiento del bipartidismo (Adeco - Copeyano) no conjura el peligro del monopartidismo (modelo de socialismo real de partido único). La nueva cultura política de la participación demandaba la existencia de un gobierno fuerte, pero también de una oposición que estableciera balance.
4) Fundamentar todo cambio a sus posibilidades de articulación conforme a la variable económica. Esto implicaba, supeditar el tema de lo político y lo judicial a lo económico. En consecuencia, la viabilidad de una nueva forma de relacionarse el ciudadano con su Estado dependería de cómo abordara la nueva legalidad Constitucional, entre otros, temas como:
o la deuda externa ilegalmente contraída por la corrupción y que consumía alrededor del 40% del esfuerzo de los trabajadores nacionales;
o la recaudación fiscal sobre la base del principio de que pague más, quien tiene más lo cual pasa por pechar los capitales en el extranjero,
o el establecimiento de impuestos diferenciales para quienes tengan viviendas para la usura, mientras la inmensa mayoría de venezolanos carecía y carece de un techo digno donde dormir;
o la determinación de márgenes máximos de ganancias para la actividad comercial, que combata el círculo vicioso en el cual unos pocos se hacen ricos aceleradamente, en detrimento de las inmensas mayorías cada vez mas empobrecidas.
5) La exigencia ciudadana de acciones que lograran la disminución del tamaño del aparato gubernamental (eficacia de la gestión pública) y la ampliación de la cobertura de la acción estatal.
Cumpleaños de presidente Chávez
Días antes de la instalación de la ANC, ocurre un hecho sin precedentes. El 28 de Julio de 1999 pasa a ser una fecha singular para la sociología y la antropología política venezolana, así como para el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Cumple 45 años y sólo tres días antes acaba de obtener la victoria electoral más aplastante que se conozca en el país. Sus candidatos a la Asamblea Nacional Constituyente obtuvieron un triunfo que les confirma como la nueva mayoría política nacional.
Reunidos en la Plaza Caracas, miles y miles de personas se suman, con tortas y pasteles, coros y mariachis, declamadores y músicos autóctonos a la celebración del cuadragésimo quinto aniversario del nacimiento del “
nuevo redentor“ del pueblo venezolano.
La Plaza que ha sido escenario de manifestaciones, luchas populares y mítines políticos por décadas, es hoy el más grande salón de festejos del país. Las boinas del Movimiento Quinta República, se confunden con los gallos del PCV, las estrellas de cuatro puntas del PPT, las banderas con el rostro de Jorge Rodríguez y los puños cerrados del MAS. Izquierda reformista, militares bolivarianos, movimiento popular y revolucionario, unidos con un pueblo que reconoce como líder máximo del proceso a Hugo Rafael Chávez Frías.
Durante horas, el presidente recordó su nacimiento, infancia y días mozos. Con orgullo gritó a los cuatro vientos que desciende del líder de los llanos
Maisanta y que sus padres son humildes maestros de escuela. Comentó con sus partidarios los días de esfuerzo compartido en los cuales, las limitaciones eran un asunto cotidiano.
El pueblo asistente, en éxtasis colectivo prolongado, escuchó a su líder y le reiteró absoluta confianza en su sabiduría, para conducirlos a tiempos mejores. Chávez era el Presidente que cumplía lo prometido en su campaña electoral.
Enorme reto y responsabilidad que le regala el pueblo venezolano a su líder del presente. En ese acto, el pueblo le reitera, a su manera, que se abandona a su conducción. El Presidente, con su ecléctico y agitador discurso, al cuál nos tiene acostumbrados, les insta a que lo sigan acompañando. Fue un momento de fusión entre el caudillo y las masas.
La suerte está echada. Venezuela parece estar a punto de iniciar el más profundo cambio de su historia de la mano del Presidente. Pero las fuerzas de la regresión y el gran capital acechaban tras los muros que bordean la Plaza Caracas.
La elección de la presidencia de la ANC
La victoria electoral no admitía descansos. Inmediatamente conocidos los resultados de la selección popular de los constituyentes se pasó a las implicaciones administrativas de este triunfo. Se suponía que la ANC debería contar con un Presidente, perteneciente al sector más votado.
Los resultados evidenciaron que uno de los constituyentes más votados era el periodista Alfredo Peña. A Peña, para ese momento furibundo Chavista, le gustaba aparecer como el Delfín del Presidente Chávez. Apenas conocidos los resultados, Alfredo Peña expresó públicamente su aspiración de presidir la Asamblea Nacional Constituyente, amenazando con generar fricciones al interior del Polo Patriótico si se le negaba esta designación. Peña comenzaba a mostrar los dientes y su profundo desprecio por el grueso de las fuerzas bolivarianas.
Hábilmente, el Presidente Chávez convocó un evento con todos los constituyentistas electos, pertenecientes al Polo Patriótico. En ese acto, presentó la candidatura para presidir la Constituyente, a quien fungía como su padre político, Luis Miquilena. Miquilena era el Constituyente con mayores credenciales para cerrarle el paso a las aspiraciones personalistas de Peña. La mayoría de los asistentes al evento convocado por Chávez consintieron la propuesta del primer mandatario, solucionando de ésta manera lo que parecía ser el comienzo de una crisis de dirección en el Polo Patriótico.
Chávez interviene en el foro constitucional
La recién instalada Asamblea Nacional Constituyente (ANC) invita a Chávez para que se dirija a ella, expresándole su visión de lo que debería ser la Carta Magna que emane de su trabajo. El Presidente no se limita a hacer un discurso, sino que además presenta una propuesta de texto Constitucional. Finalmente, después de acalorados debates, la ANC toma la decisión de considerar el texto presentado por el primer mandatario como una propuesta más y, ordenar su pase a "archivo”. Habían comenzando los debates de la constituyente como instancia suprema de poder.
Chávez coloca su cargo a disposición de la ANC
Ratificando el carácter originario de la ANC, cuyos resultados implicarían una refundación de la República y demandarían una relegitimación de los liderazgos, el presidente Chávez coloca a disposición de ésta instancia su cargo, instando a los demás poderes a hacer lo mismo. Era evidente que la revolución pacífica y democrática comenzaba a abrir cauces de transformación estructural.
La oposición en Venezuela: un espacio por construir
A mediados de 1999 se da en Venezuela una situación sui generis, impensable sólo cinco años atrás. Material y electoralmente quienes detentaron por décadas el poder y ahora forman la oposición están reducidos, casi liquidados.
AD y COPEI han disminuido su caudal de votos, llegando al nivel histórico del PCV en años anteriores. La Socialdemocracia y el socialcristianismo lucen incapaces de reordenar sus desprestigiados aparatos político-electorales y la "nueva derecha" liderada por Proyecto Venezuela y Primero Justicia188, sufren una merma sensible en su capital electoral.
A partir de los resultados de la elección de los Constituyentes queda en evidencia el quiebre de los liderazgos clásicos. Los líderes de la oposición quienes salen electos para la ANC reflejan la aspiración ciudadana de nuevos rostros y discursos en el sector opositor. Los constituyentes opositores más votados fueron:
188 Fundada en 1992 por disidentes socialcristianos
• Claudio Fermín189 • Alberto Franchesqui 190 • Alan Brewer Carías 191 • Jorge Olavaria 192
Los restantes miembros de la oposición bipartidista, salvo Antonio Ledezma (AD), Salas Römer (PV) e Irene Saenz, lucían como personajes grises que difícilmente logren convertirse en una referencia de oposición. Esta tendencia desestructurante de la oposición, aún permanece hoy.
183 Denominación con la cual se designaría a la alianza de fuerzas políticas y sociales que sirvieron de plataforma electoral y posibilitaron el triunfo de Hugo Chávez en Diciembre de 1998.
184 Cenáculo de poder no oficial que determinaba las decisiones políticas que deberían tomar los órganos de dirección partidaria de las organizaciones que apuntalaban el modelo de democracia representativa
185 Kino es un juego de lotería -azar- en el cual el ciudadano para ganar debía acertar la mayor cantidad de números posibles, dentro de un paquete de opciones limitadas.
186 Expresión venezolana utilizada para significar las formulas electorales cerradas, es decir, el grupo por el cual se sugiere votar, independientemente que sea una elección uninominal.
187 Quien se presenta con un nuevo partido socialdemócrata denominado APERTURA. Esta organización desaparecería meses después.
189 Otrora militante de AD y quien en 1997 rompe con Acción Democrática para asumir las riendas del partido político RENOVACIÓN, que se convierte en un fracaso electoral en 1998. Posteriormente Claudio Fermin volvería a Acción Democrática y presentaría su candidatura a la Alcaldía Mayor en el 2004.
190 Ex militante trotkista co-fundador del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) de Venezuela y quien acompañó a Nahuel Moreno en la LIT-CI. Luego de separarse de la Cuarta Internacional a comienzos de la década de los noventa, Franchesqui reaparece en 1998 como Jefe de Campaña de Salas Römer, candidato del neo-derechista Proyecto Venezuela (PV). Los acontecimientos posteriores generaron un distanciamiento de Franchesqui con la cúpula de PV. Posteriormente Franchesqui ingresaría de la mano de Claudio Fermín a Acción Democrática. Las ultimas declaraciones de este personaje (2004) lo ubican en la misma línea de pensamiento fascista de CAP.
191Constitucionalista quien se enfrentó al carácter originario de la Asamblea Nacional Constituyente propuesta por Chávez.
192 Ex Editor de la Revista Resumen, ExCandidato Presidencial de la Causa R y posteriormente del grupo político OPINA, a quien en la calle, se le acusa de silenciar en el pasado su locuaz verbo, como resultado de acuerdos entre bastidores con Jaime Lusinchi y Luis Herrera. Su elección se debe en gran medida a la vehemencia y descarada oposición al gobierno de Chávez y el Chavismo demostrada en el discurso pronunciado en el Congreso Nacional, tan solo unos días antes de la elección. Destaca el hecho, que el Presidente se encontraba en el hemiciclo del parlamento cuando Olavarría pronunció su discurso.