Los primeros que hablaron de la Historia Social de la Prensa fueron los historiadores de Pau, que afirmaban que estudiar la prensa puede servir para desentrañar y analizar los mecanismos del poder.
Esta Historia Social parte de la aplicación del esquema materialista en el que superponen la superestructura, la estructura y la infraestructura:
SUPRAESTRUCTURA Esfera de lo inmaterial (ideologías)
ESTRUCTURA Estructura social (su forma depende de la estructura económica, por lo que: relaciones sociales = relaciones de producción)
INFRAESTRUCTURA Relación de los tres medios de producción (tierra, trabajo y capital)
Es éste un esquema de carácter mecanicista, en el que cada nivel condiciona al superior. Por tanto, la esfera de lo inmaterial está determinada económicamente por la estructura de la sociedad. Esto hace que el bloque dominante sea el único capaz de hegemonizar el discurso ideológico. No sólo lo produce, sino que también lo hace hegemónico. Además de ese carácter mecanicista, el sistema posee retroalimentación, ya que la superestructura ayuda a perpetuar la estructura.
En el siglo XIX, a partir de la generalización de los medios de comunicación de masas el bloque dominante tiene la posibilidad de infundir su propio discurso al resto de la estructura social.
Este esquema de la hegemonía cultural lo diseñó el italiano Gramsci, cuyo planteamiento fue recogido después por los historiadores de Pau. Ellos fueron los que crearon el término Historia Social de la Prensa, porque para ellos la prensa es un órgano de expresión de clase cuya función bien puede ser crear una ideología dominante subyugando cualquier otro tipo de discurso.
A mediados de los años 70 aparecen el algunas universidades españolas materias como Historia del Periodismo (en la Complutense de Madrid) o como Historia de la Comunicación (en la Autónoma de Barcelona).
La primera es una versión actualizada del positivismo. En ella, se va instruir a los estudiantes en la historia de la actividad profesional que ellos van a desarrollar en el futuro. La Historia del Periodismo se diferencia de la Historia de la Prensa en que introducir variables no contempladas antes (tales como el estudio sociológico del periodista en el pasado o el análisis de las rutinas profesionales y los géneros de información). Las viejas Historias de la Prensa habían de servir exclusivamente a los historiadores de la contemporaneidad, su única función era la de aportar algo a los nuevos historiadores que podían recurrir a ellas como una fuente de información más.
La Historia de la Comunicación, por su parte, aparece planteada en dos momentos sucesivos con arreglo a dos planteamientos teóricos diferentes, uno surgido a finales de los 70 desde la Universidad Autónoma de Barcelona y otro a principios de los 80 en la Complutense de Madrid.
1. Los estudios de Historia de la Comunicación de Jesús Timoteo Álvarez en la Universidad Complutense de Madrid parte de un modelo teórico que toma como corriente de inspiración la corriente estructuralista, la teoría de sistemas y la Escuela de Annales. Con esta amalgama teórica plantea que la comunicación como objeto de estudio puede hacer una propuesta viable de historia total. Su propuesta es que la sociedad ha de ser entendida como un sistema (porque es una organización cerrada) adaptado a un funcionamiento interno. Las piezas de ese sistema se denominan subsistemas que están interconectados. Entre estos subsistemas cabe destacar la presencia del sistema comunicativo. A partir de aquí plantea que todo estudio social no puede dejar a la comunicación como un aspecto marginal, sino que es una parte integrante y definida de la propia realidad social. La realidad comunicativa debe ser puesta en relación con el resto de los subsistemas. En todas las sociedades se producen desequilibrios entre los subsistemas.
2. El modelo de la Autónoma de Barcelona parte de una teoría marxista, aunque puesta en práctica de modo muy original. Reinterpretan el marxismo a partir de la New Left, que dará lugar a una corriente de historiadores donde destaca Random Williams. Para estos autores el sistema comunicativa forma parte de la infraestructura porque para ellos la comunicación es una actividad social, de tal manera que el sistema cultural es un sistema producto de significados y símbolos. Ese sistema productivo está integrado por el conjunto de la ciudadanía –se apropian así del concepto de trabajo comunicativo de Rossi-Landi. Para ellos, ola comunicación es un agente constitutivo del ser social. El status, las clases sociales se definen a partir de la asimilación de contenidos culturales y de cómo la usamos se diferencian del primero, sobre todo en la reivindicación del sujeto, aunque no como clase, sino como colectivo cultural diferenciado.
3. Existe un tercer modelo de historia del periodismo que nace en Francia de la mano de R. Chartier. Este autor parte de la idea de que hay que pasar de la historia social de la cultura a la historia cultural de la sociedad y, una vez estudiadas las dos, entenderemos mejor a la sociedad. El periódico, entendido como forma de cultura, nos puede ayudar a entender la sociedad. No interesa tanto estudiar los hechos sociales sino el espíritu simbólico que ocupan. El hecho social interesa, pero únicamente como algo creado desde los condicionamientos culturales.