Los medios de comunicación y su función propagandística. La II República: la prensa al servicio del compromiso político. La Guerra Civil: la expansión de la propaganda. El enfrentamiento entre dos sistemas de comunicación.
PERIÓDICO EL SOL
Periódico de vocación política republicana hasta se traspaso, poco antes de la instauración de la II República, a un grupo de monárquicos. Se da así la curiosa paradoja de que El sol fue republicano en monarquía y monárquico en República. El sol de la República no es, por tanto, el periódico republicano de Nicolás de Urgoiti o de Ortega y Gasset.
El sol sale a la calle por primera vez el 1 de diciembre de 1917, año grave y crítico para el país. En este año se producen varios conflictos y, sobre todo, tres grandes crisis estructurales:
· Crisis obrera con visos revolucionarios (se proclama por primera vez una huelga revolucionaria, alentada por la CNT y por la UGT, con la que se pretende usar la parálisis del sistema productivo para tirar por tierra el sistema político –todo alentado por movimientos que en el mismo momento se están produciendo en URSS)
· Crisis militar, provocada por el malestar generalizada de la cúpula del ejército respecto a la política colonial (conflictos en el N de Marruecos).
· Crisis autonómica, provocada por la decisión de la Lliga de Cataluña de convocar una Asamblea de diputados que exige al Gobierno central ciertos derechos de autogobernación.
El fundador del periódico es el empresario Nicolás de Urgoiti, presidente de Papelera Española y miembro de una familia acomodada de origen vasco. Para afrontar el proyecto de “El Sol” se hace con la colaboración de Ortega, que sólo había trabajado hasta la fecha para “El imparcial”, periódico de su empresa familiar. Urgotiti quería hacer un periódico que representara las inquietudes generalizadas, presentes en una parte importante de las élites instruidas españolas. Este periódico nace con clara vocación intelectual, porque se va a desarrollar como la plataforma desde la que construir una visión crítica con bases intelectuales sólidas con la realidad del momento. Tiene también un propósito político: pretende afianzar la cultura democrática de las élites instruidas españolas.
El Sol es un periódico moderno, que nace desde una iniciativa empresarial, pero además con inquietudes culturales y políticas. Se sostiene mayoritariamente por la publicidad, pero una parte muy importante de su tirada se vendía por suscripción. Se vendía mayoritariamente por suscripción en provincias, en Madrid las ventas no son tan grandes. La mayor tirada que va a alcanzar el periódico va a ser de 95.000 lectores. A pesar de que sus ventas son escasas, su repercusión es grandísima en la sociedad de la época. Sus escasas ventas se entienden por:
· El precio: era un periódico muy caro, el doble que cualquier otro periódico de tirada nacional
· Tenía contenidos muy densos, difíciles de leer para cierto tipo de público
El Sol se dedicó a la difusión de la cultura democrática. Será el espíritu de Ortega, ya que muchas de sus obras se publicaron por primera vez en el periódico y toda su ideología empapa al periódico.
El periódico de autodeclaró progresista y fue, de hecho, el órgano de expresión de una intelectualidad con inquietudes políticas de carácter progresista:
· Era muy complaciente con el movimiento obrero reformista, no fue nunca crítico con este movimiento
· Manifiesta una clara vocación europeísta: quiere introducir a España en Europa por la vía de la cultura
· Manifiesta interés por lo qué ocurre en América Latina, algo novedoso en una época en la que casi no hay información internacional. La consiguen por suscripción a diferentes agencias. Sólo había un corresponsal en todo el staff del periódico: Corpus Barga, en París
· Nunca insertó información taurina, ni de juegos de azar... esto lo hace porque no les parece ético alentar a las lectores a una forma indigna de enriquecerse (había que ganarse dinero mediante el trabajo propio)
· Tampoco incluían sección de sucesos (o, si lo hacía, era muy breve). Dan muy poca importancia a los escándalos.
En su época despertó animadversión e incluso se desataron campañas de prensa contra él debido a algunas de sus características:
· Progresismo intelectual
· Vinculación con Papelera Española
· Pedantería doctoral
· Elitismo intelectual
· Academicismo
· Anticlericalismo
· Democratismo y republicanismo
· Progresismo
Servidumbre de la prensa. El pueblo republicano sin periódicos Manuel Azaña
Azaña presupone que las masas son leales a la República. Hace un diagnóstico: la República no tiene prensa ni base social.
Lo más fácil es deducir que sin no hay prensa republicana es porque no hay público republicano. Entonces no tendría lugar una República, ya que no hay republicanos. Sin embargo, Azaña se niega a aceptar esto. Cree que no hay cultura republicana, pero al no querer aceptarlo, busca una explicación compleja: no es que los lectores no sean republicanos, sino que el capital está en manos de monárquicos (que promueven periódicos republicanos). Hace un llamamiento a los lectores para que compren prensa republicana (confía en que la prensa es el cimiento de los ideales republicanos. El sistema necesita de prensa leal, prensa a favor del sistema republicano). La prensa de la monarquía es prensa antirrepublicana.
Azaña vela por la perpetuación del sistema. Le da mucha importancia a la prensa, porque cree que es el cimiento de la República.
Los medios de comunicación leales al sistema difunden cultura democrática. Un aparato institucional no se puede sostener sin el apoyo de la ciudadanía. Si el pueblo no conoce el proyecto político, no se puede identificar con él.
Azaña dice que la República no tiene prensa leal, pero sí que existen republicanos.
Azaña critica a los periodistas que sean simples voceros de sus empresarios.
La II República sólo tiene apoyo en las grandes ciudades; el problema es que España era eminentemente rural. El gobierno republicano de 1931 proyecta un plan de difusión de la cultura republicana: “Misiones Pedagógicas” (proyectos de carácter educativo dirigidos a adultos en las zonas rurales que duran desde 1931 a 1933 –cuando la CEDA las suprime- y que están promovidas por Manuel Cossío).
En el último párrafo hay una referencia a los últimos acontecimientos ocurridos en España (“tantas cosas ocurridas...”: Sanjurjada, con participación de Conde de Barbate y Conde de Anteo –éstos compran El Sol ,pero en 1932 tiene que venderlo (lo vuelve a comprar Nicolás de Urgoiti, hijo).
En 1932 Nicolás Urgoiti une a Luis Miguel y a Martín Luis Guzmán (propietario del diario Ahora ) para que se hagan con la propiedad del El Sol (el fundado por su padre), Luz (el fundado por Urgoiti y Ortega) y La Voz (fundado en 1922). Pretendían formar una concentración leal a la República, conocida como “Trust Azañista”. Sin embargo, a estos periódicos les falla el capital al ser boicoteados por los anunciantes, y tampoco logran despegar en ventas.
En 1935 los dos empresarios (Miguel y Guzmán) venden el grupo de periódicos a un grupo de derecha radical (encabezado por Miguel Maura, que cuenta con el apoyo de Manuel Aznar, el abuelo de Aznarín). Ya con los nuevos dueños, desde El Sol se publican artículos en los que se defiende la necesidad de imponer en España una dictadura republicana nacional (escritos por Aznar, pero firmados por Maura).
Aunque la República apenas tiene periódicos fieles, a partir de 1933 la izquierda (socialistas, comunistas, CNT, libertario...) asume un proyecto revolucionario. La derecha, por su parte, se aglutina a partir de 1933 en opciones monárquicas y opciones autoritarias.
Radio, prensa y literatura Jean Michel Desvois
14-IV-1931: Cuatro días después de la proclamación de l II República se promulga el Estatuto Jurídico de la República (todas las normas del Estado dictatorial de Berenguer y Alfonso XIII han desaparecido). Este estatuto amplia los derechos individuales, pero no deroga la Ley Buyon (ley policial contra la libertad de imprenta), aunque sí acaba con la censura previa y con tribunales de prensa. En diciembre de 1931 se crea una ley verdaderamente democrática de prensa: no hay censura, ni tribunales, ni suspensión de edición si no es bajo ciertas y determinadas circunstancias...
1931-1936: No hay conflictos durante este período entre prensa y poder político porque los conflictos y rivalidades políticos se manifiestan en distintos escenarios, entre ellos la prensa. La prensa está tan politizada que los conflictos entre fuerzas políticos tiene lugar en la prensa. Cuando el gobierno suspende a un periódico, lo hace no castigando a su línea editorial, sino a la fuerza política que está detrás. La prensa asume las estrategias de las partidos de los que se hace portavoz.
11-V-1931: Momentos de gran tensión (quema de conventos, etc...) Se suspenden periódicos: ABC, El Debate, Mundo Obrero. También se suspenden periódicos nacionalistas y antinacionalistas después de toda la polémica surgida tras el asunto de las negociaciones del Estatuto Vasco.
Las Cortes crean la “Ley para la defensa de la República”, que reconocía la discrecionalidad del gobierno para adoptar medidas para suspender o multar un periódico. La ley trae consigo una oleada de multas y sanciones sobre la derecha y la izquierda: publicaciones monárquicas católicas (El Debate, Gaceta del Norte), anarquistas (Solidaridad obrera, Tierra y libertad), comunista (Mundo obrero).
Como respuesta a esta ley, se organiza la “Liga de la libertad de prensa” desde la prensa antirrepublicana, dándose así la paradoja que desde los periódicos que menos libertades tradicionalmente se habían defendido se pide la libertad de prensa únicamente por motivos políticos.
1932: Golpe fallido del General Sanjurjo. Suspensión de 127 periódicos afines a los golpistas. Resulta escandaloso comprobar como existen tantos periódicos contrarios al régimen imperante.
1933 (se avecinan las elecciones): Se deroga la Ley para la defensa de la República, al ser preconstitucional y porque además se acaba de aprobar en Cortes una ley de orden público que contemplaba tres estados de excepción (prevención, alarma y guerra) en los que se recogía el cierre de periódicos en determinadas circunstancias. Cuando la CEDA gana las elecciones aplica esta ley sobre la prensa izquierdista (se vuelve sobre ellos, pues).
1934 (Revolución Octubre y Proclamación del Estatuto Catalán): La CEDA intenta sacar adelante una ley de publicidad que venía a ser tan autoritaria que hasta los sectores más conservadores se opusieron.
PRENSA ANARQUISTA-SOCIALISTA: Todas las publicaciones de este carácter se publican en Barcelona. Dentro de la prensa anarquista, las publicaciones más importantes son:
- Revista blanca : Dirigida por Federica Montseny (hija de Federico Urales, fundador de la revista e importante dirigente anarquista), que tuvo gran importancia en el bando anarquista (fue algo así como la “Pasionaría” de los anarquistas. En plena guerra civil, se la pidió ayuda desde el bando republicano para entrar en el gobierno (se pedía formar parte del Estado a alguien en cuyo ideario lo más importante era su desaparición).
- Tierra y libertad : Creada en el año 30. Publicación portavoz de la FAI.
- Solidaridad obrera :Órgano de la CNT (desde 1911)
Dentro de la prensa socialista:
- El Socialista : Dirigida por Andrés Savorí en 1931. En 1932 Julián Zuzagoitia es su director. Zuzagoitia ayudó a apaciguar los ánimos en los tres bandos del PSOE, delimitados claramente después del Congreso de 1933: conservador (Besteiro) – pactista (Indalecio Prieto) – radical (Largo Caballero). Intenta hacer del periódico algo más que el órgano de un partido (porque éstos sólo los leían los militantes). En 1933 la unidad en torno al periódico se rompe al crear Largo Caballero su propio periódico (Claridad) y Julián Besteiro otro (Democracia). La división entre el partido se traslada al ámbito periodístico.
PRENSA CONSERVADORA:
- El Debate : Periódico creado por iniciativa eclesiástica de carácter católico. El catolicismo pasa a ser con iniciativas como éstas forma de militancia política (conservadora, de derechas). Es un diario confesional dirigido por un obispo, Herrera Oria, que toma una actitud posibilista con la República (no era republicano, pero la criticaba no atacaba). Defiende los derechos de la iglesia y tiene un concepto de patria española asociado al catolicismo. Defiende principios de autoridad, orden, respeto a la familia (critica con dureza decisiones republicanas como el divorcio constitucional, la igualdad de hijos legítimos e ilegítimos...) . En 1933 se funda un partido político en su redacción (Acción Nacional), encabezada por Gil Robles (exsubdirector de El Debate). A medida que se radicaliza la situación en España, el periódico se va decantando y sintiendo simpatía hacia posiciones nazis, al responder esta doctrina a la idea de orden, autoridad y patriotismo de las clases medias. En 1935, un hermano del director promueve la publicación, también desde la misma Editorial Católica, del diario Ya. El períodico se va a situar en la misma línea editorial, aunque mucho más crítico con la República, lo que hace que cuando Franco llega al poder cierra El Debate y permite que el Ya siga publicándose.
- ABC: Nació en 1903 como publicación semanal política de la mano de Torcuato Luca de Tena tras el éxito de otra publicación suya, Blanco y Negro, revista ilustrada de consumo familiar). Cuando se proclama la República ABC está en minoría ante la prensa republicana. En este contexto hostil se engrandeció al aglutinar todas las fuerzas sociales que se sienten agredidas por el ideario republicano. A medida que avanza la República, el ABC va haciéndose cada vez más antirrepublicano (lo que en aquella época significaba ser antidemócrata. Ser monárquico era ser antidemócrata porque en España la monarquía nunca fue democrática). A partir de 1933, el ABC manifiesta una muy marcada inclinación hacia inclinaciones totalitarias (admiración por Hitler). A pesar de que Juan Ignacio Luca de Tena criticó la violencia de la falange, otros colaboradores del periódico (Alcalá Galiano, por ejemplo) exigen lo contrario (radicalización y mayor violencia). Desde febrero de 1936 (elecciones que gana el Frente Popular) el ABC se radicaliza aún más. Apoyó la conspiración de 1936.
PRENSA FALANGISTA: En 1933 José Antonio crea la Falage, naciendo también entonces el boletín del periódico. Un año más tarde, el partido se une con las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalista (JONS) de Ramiro Ledesma y Ruiz de Alba, que trae consigo la desaparición del boletín y la creación, el 31 de diciembre de 1935, del periódico Arriba , financiado directamente por Mussolini.