Este e-mail lo dedicaremos a hablar de los palos. Veamos:
Distancia media.- La distancia alcanzada con cada palo es algo muy relativo, ya que depende de la velocidad con la que cada jugador golpee con cada palo.
En general, podemos decir que la distancia va en sentido inverso a la numeración de los palos, así cuanto menor es el número del palo, mayor es la distancia alcanzada.
La elección de un palo en cada hoyo no depende únicamente de la distancia o de que un palo sea más adecuado para un golpe o para otro. Antes de dar cada golpe, lo más adecuado es tratar de imaginar el vuelo y la distancia que le pretendemos que ruede la bola, tras esto, estaremos en disposición de seleccionar el palo con el que nos corresponde jugar cada golpe.
En las siguientes secciones encontraremos algunas indicaciones de las distancias alcanzables con cada palo, pero cada jugador debería hacerse su tabla con sus distancias con cada palo.
El Driver
Veamos en esta lección qué es un driver.
Pon la bola en juego: aunque el driver no es el principal golpe del golf, y aunque no debemos caer en los tópicos de que siempre se debe salir de driver y de que los partidos se ganan en el tee del 1, el driver es el golpe que pone la bola en juego en muchas ocasiones, y por lo tanto, no debe descuidarse.
Si sus golpes con el drive quedan demasiado cortos, o demasiado a la derecha o a la izquierda, no va a tener muchas oportunidades de hacer un buen resultado en el hoyo.
Escoger un driver: para elegir el mejor driver no basta con ir a la tienda y comprar el que está usando Tiger. Aunque sea un palo de muy buena calidad puede que no se adapte a nuestro juego.
Cuando se pone a comparar drivers, ve que para los fabricantes catalogan los drivers principalmente en función del tamaño de la cabeza (en centímetros cúbicos). Aunque éste es un factor importante, no debe ser el único a tener en cuenta en nuestra decisión. El material de la cabeza, los grados de la cara y el tipo de varilla son también elementos importantes que debemos considerar.
El Tamaño de la cabeza: el tamaño de la cabeza, o su volumen, tiene una relación directa con la permisividad (la cantidad de perdón que nos dará el palo si no golpeamos la bola con el punto dulce). En otras palabras, cuanto mayor es la cabeza del driver menos presión tendrá en su salida del tee por tener que pegarle a la bola justo con el centro de la cara para obtener un tiro preciso.
Pero el tamaño de la cabeza no es la cura para todos tus males con el driver y no deberá jugar un driver de cabeza extra grande si no se siente cómodo con él.
El material de la cabeza: no hay ningún material mágico que haga que nuestros golpes con el driver lleguen más lejos.
El jugador medio no notará la diferencia entre un driver de titanio y uno de acero. ¿Por qué se pone tanto énfasis en hacer las cabezas con materiales extremadamente duros y resistentes?. Los metales más fuertes, más ligeros, como el titanio y los nuevos aceros, les permiten a los fabricantes hacer cabezas más delgadas. Al hacer las cabezas menos pesadas podemos hacerlas más grandes. Las caras más delgadas producen, además, el llamado efecto muelle que consiste en que la cara se deforma hacia el interior en el impacto abrazando a la bola y al volver a su forma habitual (como un muelle) empuja a la bola lanzándola con más velocidad de salida. Es el técnicamente llamado COR (coeficiente de restitución) que están regulando las autoridades del golf para limitar qué drivers son válidos y cuáles no lo son. Deberíamos probar distintos tipos de materiales pues encontrar el que mejor se ajusta a nuestro juego pues es un factor que puede tener un impacto inmediato en nuestra suma de golpes.
Los grados de Loft.- El ángulo de loft se refiere a lo empinada que esté la cara del palo y tiene una relación directa con el ángulo en que la pelota va a salir al golpearla. Si lo comparamos con elegir materiales y tamaño, escoger el ángulo de loft de un driver es relativamente fácil. Cuanto mayor sea el número de grados más alta será la trayectoria y alcanzaremos menos metros pero será un palo más sencillo de manejar. Si tiende a pegar la pelota demasiado alto, puede que le venga bien un palo con un loft más bajo (9,5). Los principiantes y los jugadores de handicap alto que tienen problemas para elevar la pelota, encontrarán más útil un driver de 10,5 o de 11 grados. Es una buena idea probar varios palos con distintos ángulos para ver cuál se ajusta más a su juego.
El Material de la varilla.- La sensación es quizás el factor más importante para decidir qué tipo de varilla es la adecuada para usted. Después de todo, el driver es el palo que pone la bola en juego, y hay que intentar lograr una salida buena.
Actualmente, se emplean muchos materiales en las varillas produciendo diferentes durezas, sin embargo, hay unas consideraciones que debe tener en cuenta para hacer su elección.
Si tiene un swing rápido, busque una varilla más firme. Las más firmes son las varillas de acero y dentro de las varillas de grafito encontraremos varias firmezas (la más firme es la stiff). Los jugadores de golf con swings más lentos, normalmente se sentirán más cómodos con una varilla más flexible. Ganarán distancia aprovechándose de la flexibilidad del palo, al doblarse en el backswing y desdoblarse en el impacto. De forma similar, los jugadores físicamente más fuertes preferirán varillas más pesadas, como el acero; mientras que los jugadores menos fuertes usan varillas más ligeras, como el grafito. Lo más inteligente que puede hacer al elegir el tipo de varilla de su driver es probar varios materiales, y ver con cuál se siente mejor.
Las maderas de calle
Continuamos hablando de las partes de los palos, en este caso lo haremos de las maderas de calle.
Acaba de dar un driver perfecto que ha aterrizado justo en el centro de la calle. Según va caminando hacia tu bola saboreando el momento, se da cuenta de que ha quedado a unos 200 metros de la bandera. Su corazón empieza a latir más rápido, y su cuerpo se tensa al pensar que o usa un hierro 3 o una madera si quiere alcanzar el green. Se queda apesadumbrado: otro gran driver que va a desaprovechar ahora. Sabe lo que pasa cuando pega un hierro 2 ó 3 o incluso un hierro 4: ¡el desastre!. Nunca entenderá cómo puede pegar un hierro 5 perfecto, pero tener tantos problemas con los hierros más largos.
Abatidamente, se dirige hacia su bolsa. ¡Pero espera!. La esperanza está cercana, justo en la bolsa de uno de sus compañeros. ¡Es una madera 7!. Se la pide prestada, él está de acuerdo. Se coloca a la bola, seguro de que no va a suceder nada peor de lo que ocurriría si usara su hierro 3. ¡Y GOLPEA!. ¡Dos botes buenos y un poco de carrera, y la bola está en el green!.
Si está entre la mayoría de jugadores, tendrá dificultades al pegar los hierros más largos (2-4). Afortunadamente, disponemos de la alternativa de las maderas de calle, que son palos mucho más sencillos de usar. Además, por sus características nos ayudarán a salir de la hierba alta.
¿Qué es lo que hace que estos palos sean mejores?.- Hay varios factores que provocan que las maderas de calle sean más fáciles de usar que los hierros largos. Para los jugadores que se están iniciando, el centro de gravedad de la cabeza está más bajo y más atrasado debido a la forma de la cabeza. Esto ayuda a pasar el palo por debajo de la pelota.
Algunas tienen "railes" en la suela para ayudarla a deslizarse a través de la hierba. Aunque el ángulo de sus caras es similar a los de los hierros largos, sus varillas son más largas. Esto aumenta la velocidad del swing y, como resultado, la pelota se eleva más fácilmente.
Otra razón por la que las maderas de calle están captando la atención de los golfistas es porque los fabricantes están bajando los lofts de los hierros largos, lo que los hace más difíciles de jugar. ¿Por qué hacen ésto?. Porque están buscando el poder decir que sus palos llegan más lejos. Lógicamente, para compensar esta disminución del loft y que no haya de repente un salto de distancias, los hierros más cortos, también han tenido que ver disminuido su loft.
Por último, al tener las maderas de calle una cabeza de mayor tamaño aumenta la confianza del jugador. El punto dulce de una madera de calle es mayor, lo que proporciona más margen de error. En un hierro largo, o damos un buen golpe o no iremos a ningún lado.
¿Debo cambiar a maderas de calle?
Si debe cambiar a más maderas de calle depende de su juego. Si los hierros largos le ocasionan problemas, parece lógico cambiar hacia un golpe más fácil, con un palo más permisivo. Por todos es admitido que los hierros largos son difíciles de pegar, por tanto no procede decir que las maderas de calle son sólo para los jugadores peores o más débiles.
Si suele usar el driver o la madera 3 para no sacar un hierro largo debería probar con las maderas de calle.
Los hierros
En esta unidad didáctica analizaremos qué tipos de hierros hay según su medida.
Los hierros.-
1.Hierro 1 - 180 metros: también se le conoce como driving iron. Es un palo muy difícil de manejar y, como alternativa, los fabricantes ofrecen hierros híbridos, que combinan características de hierro y de madera.
2.Hierro 2 - 170 metros: también resulta un palo poco habitual en las bolsas de los golfistas, ya que es equivalente a una madera 5, pero más dificil de usar.
3.Hierro 3 - 160 metros: cuando compra un juego de hierros completo, el 3 es el palo más largo del set. Es un palo que conviene practicar para controlarlo. Muchos jugadores lo sacan de la bolsa pensando que van a fallar el golpe y, claro, lo fallan. Pero el hierro 3 es más fácil que el driver.
4.Hierro 4 - 150 metros: es otro de los hierros largos.
5.Hierro 5 - 140 metros: es un hierro medio-largo. Los jugadores suelen empezar a sentirse cómodos con los hierros a partir de éste palo.
6.Hierro 6 - 130 metros: un hierro medio.
7.Hierro 7 - 120 metros: también es un hierro medio. Es el palo más fácil de la bolsa y por eso se lusa para empezar a aprender el swing.
8.Hierro 8 - 110 metros: es un hierro corto. Su golpe provocará un vuelo alto de la bola y que una vez llegue al suelo ruede poco.
9.Hierro 9 - 100 metros: el 9, como el 8, es también un hierro corto.
Ahora veremos cómo se pueden fabricar los hierros de los palos de golf.
Las cabezas de los hierros pueden fabricarse mediante dos procesos: inyección y forja.
La inyección es bastante simple y consiste en rellenar con metal fundido un molde que produce una cabeza de un palo. La forja, por otro lado, implica coger un pedazo de acero maleable y someterlo a una serie de pasos mediante los que toma forma por una combinación de estampaciones y de operaciones manuales. Forjar es un trabajo mucho más laborioso que la inyección, por esto los hierros forjados son más caros que la mayoría de los modelos inyectados.
La forja era la única manera de hacer cabezas hasta principios de los 70. La tecnología de la inyección y su reducción de costes no se hizo realidad hasta mediados de los setenta.
¿Por qué se mantiene la mística sobre los hierros forjados?. El ser palos hechos a mano presta un aura de "singularidad" a cada cabeza. El hecho que las cabezas forjadas están hechas de aceros más blandos lleva a algunos jugadores a creer que podrán golpear la bola con mejores sensaciones. (Los tests han demostrado que no es así). Un buen jugador será capaz de "trabajar" la bola igual con una cabeza forjada o inyectada. Como los hierros forjados tienen una terminación menos brillante hace que se les perciba como un producto caro. Muchos jugadores del tour, han usado hasta hace poco hierros forjados lo que ha favorecido su expansión y su mística. ¡Y como son más caros se les percibe como un producto mejor!. En realidad, una bola golpeada con un hierro forjado o inyectado producirá idénticos resultados.
Los wedges
Todos sabemos que la clave para bajar los golpes de una ronda está en cómo se desenvuelve en los últimos 100 metros del hoyo, los que se denominan "la zona caliente". En una vuelta de 18 hoyos, un jugador de handicap medio da más de 50 golpes a menos de noventa metros de la bandera.
Para lograr todas las distancias posibles en estos 100 metros tiene dos opciones: puede ajustar su swing a todas las distancias o llevar más wedges en su bolsa de modo que tenga más opciones de distancias con el mismo swing. La mayoría de los profesionales llevan tres o cuatro wedges.
Con más de dos wedges podremos realizar una amplia gama de golpes con el mismo swing. Es más fácil cambiar de palo que cambiar el swing. Con más wedges, las posibilidades de tener que enfrentarse a un golpe de tres cuartos, un golpe difícil de controlar, se hacen cada vez menores.
Los cuatro Wedges.- Hasta ahora había solamente dos wedges, el pitch de 52 grados, para los tiros cortos de aproximación a la bandera, y el sand de 56, para sacar de bunker.
Los fabricantes nos ofrecen ahora nuevos palos que nos resuelvan con más facilidades a la inmensa variedad de golpes que pueden darse alrededor de green.
|| Nombre || Abertura de la cara ||
|| Pitching Wedge || 48 grados ||
|| Gap / Attack Wedge || 52 grados ||
|| Sand Wedge || 56 grados ||
|| Lob Wedge || 60 grados ||
De entre ellos, el Gap Wedge es un palo muy poco empleado.
La suela.- En este tipo de palos de precisión, la suela tiene mucha importancia. La gran diferencia entre un sand wedge y un lob wedge es que el sand suele tener la suela abombada, mientras el segundo la tiene plana. Al sacar de bunker no suele convenir que se hunda la cabeza del palo en la arena y la suela abombada facilita que la cara del palo se deslice entre la arena y la bola. Los mejores jugadores no necesitan palos tan preparados porque dominan el impacto a través de la bola y tienen mucho menor riesgo tanto de pegar la bola con el filo del palo, como de clavarlo en la arena. En cambio, para el lob wedge, que tiene que entrar entre el suelo y la bola para conseguir máxima elevación, es esencial la suela plana.
Los putters
El palo más personal de todo el equipo de un golfista es el putter. Unos días parecerá que es su mejor amigo y otros su peor enemigo. Esto es porque, más que con las maderas, los hierros, o las bolas, escoger un putter depende de un concepto bastante abstracto: la sensación.
Patear es un golpe de toque y sutileza. Requiere mucha concentración.
Para escoger un putter, es importante probar los distintos modelos para ver con cuál se siente mejor. Debe tener una longitud y un peso cómodos, y el grip se debe ajustar bien a las manos del jugador. Cuando golpea la pelota, debe fijarse en la forma en que la pelota sale de la cara del palo. Debemos buscar un rodar consistente.
Los tipos de putters.- En función de la forma de la cara podemos encontrar los putters tradicionales de pala, los de peso perimetral y los mallet (mazo).
En función de la posición de la varilla respecto a la cabeza podemos distinguir dos tipos de putts: los de talón y los de centro de la cara. Escoger uno u otro depende de las preferencias personales y de cómo haga su golpe.
Si mueve el palo atrás y adelante siempre por la línea de putt puede venirse mejor un putt con la varilla centrada. Los modelos con la varilla en el talón se ajustan más a quienes hacen una curva o rotación en sus golpes, lo que se denomina "de dentro, al golpe y a dentro".
El putt escoba.- El putt escoba es el que tiene una varilla más larga de forma que el jugador lo sujeta con una mano contra su pecho mientras con la otra realiza el golpe. Como en el resto de los casos su elección depende de las preferencias personales y puede ser una solución probarlo si no nos sentimos cómodos con ninguno de los putters anteriores.