Es fácil deducir la existencia de singularidades propias en el constitucionalismo histórico español, pero de ello no puede colegirse que la evolución de nuestro constitucionalismo se hiciese al margen, cuando no en contra, de constitucionalismo europeo. Este planteamiento lo podemos justificar afirmando que nuestros liberales y nuestros dirigentes políticos eran conocedores del significado del liberalismo europeo y de la evolución de los cambios constitucionales que se operaban en Europa. Además, el propio constitucionalismo histórico español no fue ajeno al liberalismo europeo como podemos ver con la propia influencia de algunos de nuestros textos constitucionales en el constitucionalismo europeo y los cambios políticos, constitucionales e incluso sociales que se produjeron en Europa tuvieron también su traducción, con más o menos retraso, en nuestro país.