Debe introducir al menos 3 caracteres en el buscador.
Inicio / Wikis / Cursos gratis / La Economía Digital - El negocio conectado a la red

La Economía Digital - El negocio conectado a la red

 ****- (3 opiniones)
Creative Commons Curso gratis de Xavier Huayamave Betancourt - 25 de Mayo de 2006
4. El negocio conectado a la red

Luego de un meticuloso estudio realizado a los hogares de 44 países alrededor del mundo, se llegó a la conclusión que el único artefacto eléctrico y/ o electrónico del hogar que se mantiene las 24 horas del día encendido, es el refrigerador. Y es a través de este electrodoméstico de “línea blanca”, que la mayor parte de corporaciones globalizadas están incorporando la más última y mejor tecnología para el control interno del hogar, así como una conexión permanente a la Internet.

De esta nueva experiencia se ha llegado a la conclusión que uno de los mayores impactos de la tecnología de la información se verifica en el comercio y los servicios financieros. El negocio conectado a la red (o comercio electrónico) ha modificado los hábitos de las finanzas y el de los comerciantes y consumidores, a la vez que produce cambios sustanciales en los medios de pago tradicionales. 

El tema de la seguridad merece especial atención: es un elemento clave en este tipo de transacciones en tanto el medio por donde transita la información es, en principio, inseguro. 

Las ideas desarrolladas en la nueva economía, que dan lugar a nuevos contenidos y nuevos productos, están poniendo en jaque la continuidad de la empresa tradicional, que debe adaptarse rápidamente a los cambios que se producen en la era digital. Miles de millones de dólares se encuentran en danza y a la espera de ser aprovechados por los que primero o de mejor manera sepan advertir y manejar la situación. 

Por ejemplo, en el ámbito de los medios de pago, si los bancos asumen una fuerte intervención en los pagos realizados a través de Internet, como lo hacen en los pagos tradicionales, pueden ganar mucho dinero transfiriendo fondos y emitiendo credenciales a consumidores y comerciantes. 

Por otro lado, si empresas de otro tipo advierten la lentitud con la que los bancos se mueven y organizan sus propios sistemas de pagos en línea, serán ellas las que consigan los beneficios. 

En contraste con la simple mudanza a Internet del comercio tradicional, la venta de información sufrirá cambios importantes. Estos cambios producirán en el futuro nuevos problemas legales y sociales, o cuanto menos, acentuarán los ya existentes. Sin perjuicio que en la actualidad el acceso a la mayor parte de las páginas de la Web es gratuito y abierto a cualquiera que desee acceder a las mismas, esta situación puede cambiar cuando los pioneros del océano de la información comiencen a crear zonas económicas exclusivas y limiten el acceso a aquellos que hayan adquirido una clave de acceso o cuenten con motores de búsqueda configurados para realizar pagos por el acceso a páginas de la WWW. Las páginas Web son ideales para la proliferación de las microtransacciones, en las que el lector deba pagar una pequeña cantidad (10 centavos o menos) por cada acceso. Este tipo de transacciones no resulta económicamente viable a través de sistemas de tarjetas de crédito, y tampoco parece que lo será en el futuro. En consecuencia, será necesario el desarrollo de un medio digital que permita la transferencia de valores, y, preferentemente, que no requiera la participación de terceros como el emisor de las tarjetas, como paso previo a que estos micropagos se constituyan en parte de la nueva economía. 

 

Sistemas de pago

Podemos intentar una clasificación distinguiendo entre tarjetas de crédito, los denominados cheques digitales y el Dinero Electrónico. Haremos una breve referencia a los dos primeros, dejando el estudio del dinero electrónico para un capítulo aparte. 

En la actualidad las tarjetas de crédito y débito se erigen en el medio más simple, aunque no necesariamente ideal, de transferir valores a través de Internet. Estos sistemas pueden agruparse en tres categorías: 

El consumidor envía un e-mail al comerciante con los datos de su tarjeta o llena un formulario en una página de World Wide Web, de la misma forma que se envía la misma información a través del correo. Sin perjuicio que existe algún riesgo de que la información transmitida sea copiada durante la transmisión, existen muy pocos casos denunciados. 

El consumidor encripta los datos de su tarjeta de crédito antes de enviarlos, utilizando programas especialmente diseñados para tal fin, como por ejemplo PGP o el protocolo "Secure Sockets Layer" que se encuentra incorporado al Netscape. La seguridad que proporciona esta tecnología torna casi imposible la interceptación de los datos por un intruso. MasterCard y Visa han adoptado una norma común para el comercio electrónico: SET, Secure Electronic Transaction.. Esta tecnología intenta superar cinco grandes desafíos: a) garantizar reserva en la información de pedidos y pagos, que se logra por la encriptación de los mensajes; b) asegurar la integridad de todos los datos transmitidos, a través de la firma digital; c) verificar que el titular de la tarjeta de crédito sea usuario legítimo de una cuenta, mediante la utilización de la firma digital y los comprobantes de comerciante; d) garantizar la autenticidad del comerciante para que pueda aceptar pagos con tarjetas bancarias a través de una institución financiera; y, e) facilitar y alentar la interoperatividad entre proveedores de redes y de software. 

Para realizar la operación el consumidor utiliza el servicio de un tercero, al que le envía por otro medio (off line) los datos de la tarjeta de crédito. 

a) Un ejemplo es The First Virtual Internet Payment System (FV.) Para asociarse, se necesita una dirección de e-mail, dado que toda comunicación entre el usuario y FV se realizará a través de ese medio, incluida la confirmación de la compra por parte del usuario y la autorización a FV para cargarla a su tarjeta de crédito. El sistema funciona aproximadamente de esta forma: Se accede a la página de FV, luego de llenar la aplicación se activa la cuenta enviando telefónicamente a FV los datos de la tarjeta. FV confirma la apertura enviando al solicitante un mensaje via e-mail conteniendo el número de identificación (Virtual PIN) que deberá ser utilizado para operar el sistema. Para realizar una compra, el usuario da el Virtual pin al vendedor, quien se comunica con FV indicándole que ha recibido la orden de realizar una operación con el mencionado número de identificación. FV envía al comprador un e-mail para que este confirme o cancele la operación o denuncie si hubo un fraude. El costo de tener un Virtual pin es de U$S 2 por año. 

b) En otros casos los consumidores pueden detentar un par de claves que les permiten firmar digitalmente los mensajes.

 

En ambos casos los comerciantes perfeccionan las transacciones comunicándose previamente con la tercera parte (FV o la autoridad certificante), antes que el precio sea cargado a la tarjeta del comprador. 

Los cheques digitales funcionan como si se tratara de cheques reales, salvo que el usuario utiliza una firma digital para firmar el cheque y luego transmitirlo en línea (on line) encriptado. Como ejemplo de empresas proveedoras de este servicio se puede citar a Check Free y NetCheque. 

El usuario necesita una chequera electrónica, que actualmente consiste en una tarjeta del tamaño de una tarjeta de crédito que puede contener datos y se inserta en un slot que puede ser incorporado en la mayoría de las computadoras portátiles que se ofrecen en el mercado. En el futuro la chequera se llevará en una tarjeta inteligente (smart card), que cuenta con un chip y distintos tipos de memoria, que le permitirá generar cheques, llevar su registro de cheques y guardar claves públicas y privadas. Los pequeños comerciantes necesitarán una tarjeta de PC (PC card), mientras que los demás comerciantes tendrán que incluir un procesador especial en sus servidores. Los mensajes transmitidos entre clientes, comerciantes y bancos contarán con la seguridad y confidencialidad que brinda la criptografía de clave pública y la firma digital, que más adelante analizaremos. Las encuestas realizadas informan que sigue siendo importante el hecho de que el dinero no sea debitado inmediatamente de las cuentas corrientes. 

El tercer mecanismo es el dinero electrónico. El término es utilizado en forma general para hacer referencia a una amplia gama de mecanismos de pago utilizados en el comercio electrónico. Al hablar de dinero electrónico debemos mentalizarnos en que trataremos con productos ofrecidos por empresas. Estos productos almacenan valores, es decir, registran los fondos o valores disponibles por un usuario del sistema, en un aparato o dispositivo electrónico que se encuentra en su poder.

Dichos valores son adquiridos por el consumidor, al igual que se adquieren otros instrumentos prepagos como los travellers cheques, y se reducen en la medida que son utilizados para realizar compras. A diferencia de muchos otros esquemas de prepagos basados en tarjetas, que se utilizan para un único propósito como los ofrecidos por las compañías telefónicas, los productos de dinero electrónico tienden a ser diseñados como un medio de pago general. 

El dinero electrónico, así definido, se diferencia de los llamados "access products", o productos de acceso, que permiten al consumidor utilizar medios electrónicos para acceder a otros servicios convencionales de pago, por ejemplo la utilización de una PC y de una red como podría ser Internet para realizar un pago con tarjeta de crédito o para transmitir instrucciones tendientes a la realización de una transferencia de fondos entre bancos. 

En la actualidad no se ha adoptado formalmente, en el ámbito internacional, una terminología determinada respecto del dinero electrónico. Los sistemas de pago que utilizan tecnologías como ser tarjetas inteligentes (smart cards) o Internet, utilizan diferentes denominaciones: "E-Money", "digital cash", "cybermoney", "cybercurrency" y "cyberpayments". Muchas veces un mismo término puede tener sentidos diferentes según el contexto y las circunstancias en el que se lo utilice.

Autor y licencia de 'La Economía Digital - El negocio conectado a la red'
Xavier Huayamave Betancourt Extraído de: http://www.gestiopolis.com/recursos2/documentos/fulldocs/eco/ecodigital.htm

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.

Wikis relacionados con 'La Economía Digital - El negocio conectado a la red'

Bienvenidos! Y gracias por tu interés en Red Hat Linux. Tenemos la que creemos mejor... Más »
El desarrollo de los medios informáticos y de las nuevas tecnologías en la red ha... Más »
Este texto es el de la conferencia impartida en el curso de verano de la... Más »
En este manual voy a intentar centrar poca atención en los detalles de cómo funciona... Más »
Desde hace algún tiempo, y cada vez con más frecuencia, los estudiosos de la literatura... Más »
¿Estás seguro de que deseas eliminar este capítulo?