3.1 Graciano y Valentiniano II
i) Los hijos de Valentiniano I
Graciano era hijo del primer matrimonio de Valentiniano I, y Valentiniano II del segundo. A la muerte de su padre, Graciano queda como monarca de Occidente. Tal vez por su personalidad inestable, con los riesgos que ésto conllevaba, hizo que las cohortes galas (árbitros del poder occidental) proclamaran augusto a Valentiniano II con sólo 4 años. Los motivos no están claros: puede ser que fueran para evitar un golpe de estado que entronizara al comes Sebastián poniendo un emperador ficticio, y también es posible que los antiguos consejeros de Valentiniano I (Merobaudes, Equitio y Petronio Probo) intentaran simplemente reforzar su poder, limitando el de Graciano y custodiando al niño Valentiniano como garante de su sucesión.
ii) El gobierno de Graciano
Graciano, más que por las presiones por su propia mediocridad, no introdujo ningún cambio respecto a la política de su padre. Valentiniano II pasó a ser emperador sólo con poderes sobre Iliria, permaneciendo en su capital, Sirmium, con su madre bajo tutela de Merobaudes.
· Relaciones con el Senado
En principio continuó la política anti-senatorial de su padre, siendo ajusticiados algunos senadores, entre ellos el prefecto del pretorio Maximino y Teodosio el Mayor, aunque tal decisión tal vez estuviera influenciada por algunos de sus allegados. Dentro de estos allegados también había familias de senadores, con lo que finalmente volvería a una política más favorable hacia el Senado.
· Época de paz
Gracias a la política fronteriza de su padre sólo tuvo que hacer una única campaña militar en la expedición transrenana para enviar refuerzos a su tío Valente cuando la Tracia fue invadida por los godos. En el camino tuvo que luchar en Argentaria contra los alamanes, derrotándolos en el 378 d.C. Pero no oyó las advertencias de Merobaudes y no prosiguió la construcción y reparación de fortines en el Rin.
· La política religiosa
Estuvo también determinada por influencias externas. En el 379 d.C. publica un edicto de tolerancia religiosa, cuando un año antes había prometido a Dámaso, obispo de Roma, que actuaría judicialmente, ejecutando las decisiones conciliares que proponían la expulsión de obispos heréticos de sus diócesis. En materia jurisdiccional eclesiástica, siguiendo a su padre, retiró las causas criminales de la jurisdicción de los tribunales eclesiásticos.
3.2 Teodosio
· El nombramiento de Teodosio como augusto
Al morir Valente, Graciano, en una decisión sorprendente, nombra augusto en Oriente a Teodosio, hijo de Teodosio el Mayor, cuando éste era jefe de la caballería. Fue proclamado augusto en Sirmium en el 379 d.C.
En una fecha imprecisa (379 o 389 d.C.) la diócesis de Iliria (territorio de Valentiniano II) fue desmembrada y Macedonia y Dacia fueron asignadas a la parte oriental del Imperio. Los dos primeros años de su gobierno los pasó en Tesalónica.
· Personalidad
Su política condicionará la evolución ulterior del Imperio. Conocemos a través de Zósimo, Sócratres y Eunapio que en su personalidad el rasgo más destacado es su religiosidad casi obsesiva, la cual anteponía a sus deberes como emperador. Ambrosio de Milán destaca su humildad, lo que ciertamente no es la mejor virtud para un monarca.
· Su filantropía hacia los bárbaros
Su filantropía hacia los bárbaros fue desastrosa para el Imperio. Había reclutado contingentes de bárbaros, especialmemente de godos, alistándolos en masa en el ejército como federados, lo que les permitía una organización autónoma. Lo que hicieron fue preparar la ocupación del Imperio a los bárbaros.
Un ejemplo claro de su gestión negativa fue que en el 380 d.C., mientras los godos saqueaban Tesalia, Grecia y Mesia Superior, Teodosio permaneció en Tesalónica legislando sobre cuestiones de fe y privilegios para los administradores. Parace ser que en el ataque godo los romanos no huían y parecía que esperaban a un ejército que nunca llegó.
En septiembre, evacuó las diócesis orientales de Iliria, quedando sólo las Panonias occidentales bajo la relativa autoridad de Valentiniano II.
En el 382 d.C. permitió la instalación de los visigodos en estas tierras, entre el Danubio y los Balcanes, constituyéndose el primer Estado germánico dentro del Estado romano. Algunos historiadores consideran este hecho como el fin de la historia del Imperio Romano.
En el 381 d.C., el avance de los hunos remontando el Danubio fue detenido no por los romanos, sino por el nuevo Estado godo. Su ineficacia ante el problema germano fue tal que no sólo no los combatió, sino que ni siquiera llevó a cabo un política de enfrentamiento de las diversas tribus entre sí.
ii) Conclusión
Entre tanto, el emperador aumentaba paradójicamente la importancia y el número de funcionarios, reglamentaba hasta el último detalle insignificante e inutilizaba definitivamente la figura del defensor plebis, convirtiéndolo en recaudador de impuestos de la plebe. La ruina económica que agobiaba al pueblo servía al menos para que comenzasen a considerar un mal menor lo inevitable: la entrada de los bárbaros en el Imperio.