5.1 La carrera política de César
Cayo Julio César, de familia noble y antigua, sobrino de Mario y emparentado con Cinna, escapó de las proscripciones de Sila. En el período silano combatió con los ejércitos en Asia Menor y no volvió a Roma hasta que murió Sila. Se retiró en el 76 a.C. a Rodas para estudiar oratoria, en lo que sólo Cicerón posteriormente le superaría. Poco después combatió con el ejército contra Mitrídates, y a su vuelta a Roma comienza a delinear su trayectoria política.
Fue el político más consistente de la República, el único genio creativo producido jamás por Roma. Su dimensión política era muy superior a la de simple líder de los populares, y contemplaba la aplicación de un programa de reformas que transformarían el gobierno y reorganizarían el Estado romano, que será continuado a su muerte por Augusto.
Se mostró firme en sus convicciones políticas y nunca olvidó sus vínculos con los populares. Como edil patrocinó enormes juegos, dilapidando la riqueza que había heredado con el pueblo, lo que le dió gran popularidad. Posteriormente fue designado Pontifex Maximus, cabeza de la religión del Estado.
Su posición respecto a Pompeyo fue siempre deferente: había apoyado las disposiciones que daban a Pompeyo sus amplios poderes, y durante la conspiración de Catilina dejó clara su disposición de llamar a Pompeyo para hacer frente a los rebeldes. Su carrera política se desarrolló con total independencia, si exceptuamos sus vínculos con Craso por unas deudas elevadísimas con él.
En el 60 a.C. vuelve de Hispania y solicita el triunfo, pero el Senado, a instancias de Catón, se lo deniega. Toma la decisión de presentarse al consulado del 59 a.C. y fue entonces cuando se concertó el acuerdo privado con Pompeyo y Craso, víctimas también de la intransigencia de Catón, logrando con sus artes diplomáticas la reconciliación de ambos.
César resultó elegido cónsul junto a M. Bíbulo, yerno de Catón. El rechazo de Catón hacia César le llevó a una maniobra absurda: logró que el Senado le asignara como competencia consular durante aquel año la tarea de limpiar bosques y cañadas de Italia, donde podían quedar restos de bandas de Espartaco y Catilina.
5.2 El primer Triunvirato
El pacto triunviral entre César, Pompeyo y Craso no fue una institución consagrada, sino un acuerdo privado entre los tres. Se unían la riqueza e influencia de Craso sobre los publicanos, el ejército de Pompeyo y la influencia popular de César, que era el centro de la combinación y quien más tenía que ganar, pues era el que menos aportaba en ese momento.
Durante los casi diez años que duró controlaron la vida política, incluso el acceso a las magistraturas, generando una crisis de desintegración del Senado y del grupo de los optimates, ya que su gestión concedió mayor intervención en la gestión del poder ejecutivo al populus y su asamblea. El propio César, ante el horror de los optimates, se comportaba como un tribuno y contaba con el apoyo de un general. La única esperanza de los optimates es que nacieran disensiones entre los triunviros.
El consulado de César fue de una intensa actividad legislativa:
- Promulgó la Lex Iulia de repetundis contra la malversación y corrupción.
- Otra ley condonaba a los publicanos la tercera parte de sus deudas con el Estado romano, y así se aseguró el favor de los equites.
- Promulgó una ley que confirmaba todos los actos realizados por Pompeyo en la conquista de Oriente, favoreciendo así las aspiraciones de éste.
- Aprobó un proyecto de ley agraria pese a la oposición de Catón y Bíbulo, e hizo jurar a los senadores que la aplicarían. Suponía el reparto de todo el ager publicus residual de Italia, respetando a los posesores acuales y ordenaba la adquisición de otras tierras privadas para ser repartida entre los veteranos de Pompeyo y otros ciudadanos desheredados. Las tierras serían adquiridas con los ingresos del botín de guerra y de los tributos de las provincias orientales conquistadas por Pompeyo, y se basaban en la venta voluntaria.
César sabía sin embargo que en el momento que acabara su consulado se anularían sus propuestas. La comisión para el reparto de tierras la constituían 20 personajes, entre ellos Pompeyo y Craso. Cicerón no aceptó la invitación de César, entregándose a la crítica de la mala gestión de César y el estado de los asuntos públicos.
5.3 Los Triunviros, Clodio y Cicerón
i) Clodio
Para neutralizar a Cicerón, César y Pompeyo hicieron que Clodio fuera adoptado por una familia plebeya para que pudiera presentarse aquel verano al tribunado. En el 62 a.C., Clodio se disfrazó de mujer y se introdujo en las fiestas religiosas de las matronalias, en las cuales sólo podían participar mujeres. Fue descubierto por la madre de César, y llevado a juicio por sacrílego. Al mismo tiempo, había rumores de que mantenía relaciones amorosas con Pompeya, la segunda mujer de César.
Clodio fue absuelto gracias a la aquiescencia de César y a los sobornos entre el jurado. César se divorció de Pompeya y selló una estrecha relación con Clodio, pero Cicerón, que actuó como acusador en el juicio, despertó el implacable odio de éste.
ii) Partida de César a las Galias
El tribuno P. Vatinio hizo votar un plebiscito de provincia Caesaris, por el cual se asignaba extraordinariamente por 5 años el gobierno de la Galia Cisalpina, del Ilírico y de la Galia Narbonense a César. Cuando partió para las Galias al terminar su consulado, César había estrechado vínculos con Pompeyo, y dejaba a Clodio como tribuno de la plebe.
Cicerón tiene que exiliarse a Epiro en el 58 a.C. debido a las acusaciones de Clodio por haber infringido la ley al ejecutar a los conspiradores amigos de Catilina sin juicio, y al hostigamiento de los matones de Clodio, que confiscó sus propiedades.
Catón también es neutralizado temporalmente al enviársele a Chipre, donde estuvo hasta el 56 a.C., con la misión de expulsar de allí a Ptolomeo.
iii) El tribunado de Clodio
La política del tribunado de Clodio intentó, a través de medidas legislativas, dar mayor consistencia a las bases populares con el fin de constituirlas en fuerza capaz de responder a la política senatorial. Sobre esta base popular pensaba apoyarse para ascender a la pretura y al consulado. Destacan:
- Lex de collegiis: ampliaba el marco de asociaciones o colegios a ciudadanos humildes e incluso serviles.
- Lex frumentaria: contemplaba distribuciones gratuitas de trigo entre la plebe.
iv) Pompeyo
Se encontraba en una situación incómoda. Las victorias de César amenazaban su hegemonía militar. Los optimates le presionaban para que rompiera con César, lo que veían posible por su enemistad con Clodio. En respuesta a las tensiones con Clodio, hizo venir a su antiguo protector Cicerón, restituyéndole los bienes confiscados.
Cicerón volvió a resucitar la idea de una unión conservadora de todas las clases vinculadas por su lealtad con el Senado y guiada por patrióticos príncipes, entre los que podría estar Pompeyo. Pero las amenazas de Cicerón y del cónsul del 56 a.C., L. Domicio Ahenobarbo, que pretendía despojar a César de su ejército y sus provincias y anular sus leyes cuando ejerció el consulado, provocaron la ruptura y obligaban a Pompeyo a tomar un posición definida.
La rápida acción de César condicionó su respuesta. En marzo del 56 a.C. se reunen los triunviros en Luca y renovaron el pacto. Acordaron que Craso y Pompeyo se presentarían a consulados en el año siguiente, lo que aseguraría la presencia con licencia de las tropas de César en Roma, y harían prorrogar otro quinquenio el mando de César en las provincias. Además, en ese consulado Craso se aseguraba el gobierno de la provincia de Siria y Pompeyo el gobierno de Hispania.
v) El fin del triunvirato
Al año siguiente, Craso muere en Siria, pero Pompeyo, que gobernó Hispania a través de legados, se mantuvo cerca de Roma para aprovecharse de los acontecimientos políticos en su favor. La muerte de Julia, su esposa e hija de César, rompe el vínculo de unión entre ambos. La oligarquía senatorial dirigida por Catón se reorganiza y presiona a Pompeyo para que se incline a sus filas y rompa con César, pues Pompeyo resultaba para la nobilitas menos peligroso y más manejable que César.
Con el asesinato de Clodio en el 52 a.C., la nobilitas conjura el peligro de este cesariano apoyado por la plebe. Se desencadenaron tumultos populares tras su muerte que llevaron a incendiar la Curia senatorial. Pompeyo es proclamado consul sine collega (dictador).
El triunvirato deja de existir, quedando los dos supervivientes en campos enfrentados. La primera victoria había sido para la nobilitas, logrando atraer a su bando el poder y prestigio de Pompeyo.
5.4 La Guerra de las Galias
i) Las fuentes históricas. Estrategia de la campaña
La Conquista de las Galias por César entre el 58-51 a.C. es una de las guerras más apasionantes y modélicas de la Antigüedad y la manifestación más madura del imperialismo romano. Los fines y la estrategia de las diversas campañas nos son conocidas por el propio César con sus “Comentarios sobre la Guerra de las Galias” y por la “Vida de César” de Plutarco.
En estas obras se refleja el conocimiento de César sobre el territorio y las costumbres de los pueblos a los que combatía, así como su habilidad en las operaciones. César considera la necesidad de dominar y organizar un territorio y expone las ventajas de ese control con tal claridad que ni sus enemigos en el Senado podían refutarlas.
La conquista supuso la anexión de todos los pueblos situados en torno a la provincia de la Galia Narbonense, hasta sus fronteras naturales del Este, en el Rin. César perseguía un deseo de pervivencia de sus campañas y unos resultados duraderos, lo que explica sus excursiones en Britania y al Este del Rin, necesarias para reafirmar el dominio romano.
César, al describir las costumbres de los diversos pueblos, convence al lector de que estos pueblos sólo a través del dominio y de sus medidas organizativas serían capaces de asumir las condiciones de vida romanas y dejar de ser un constante peligro.
Refiere la hostilidad de éstos hacia los comerciantes y hacia la presencia de Roma y cómo sus condiciones sociales, económicas y culturales les impelían a la guerra como modo de vida. La misión de Roma era evidente: la dominación como solución política, social y económica. Es una decisión clara y conscientemente imperialista.
ii) Año 58 a.C. Primera campaña
La primera campaña fue contra los helvecios. Ante la presión del germano Ariovisto, los helvecios abandonaron su país para dirigirse a Occidente a través del territorio de los alóbroges, territorio romano, pero César les denegó el permiso. Aunque aceptaron la negativa, César les derrotó en el territorio de los eduos, muy relacionados con Roma.
A partir de este momento César se presenta como un árbitro inevitable en los asuntos concernientes a los galos, e incluso algunos se lo solicitan. Así, le piden que intervenga contra el suevo Ariovisto, que suponía una constante amenaza para los pueblos de la izquierda del Rin. Ariovisto es derrotado por Lavieno y obligado a atravesar el Rin. César, con esta victoria, pasa a ser el protector y patrón de los pueblos de la Galia Central.
iii) Años 57-52 a.C.
- 57 a.C.: somete a los galos belgas y toda su región.
- 56 a.C.: con la flota ataca a los venetos de Bretaña y Normandía que se habían levantado contra él, y los vende como esclavos. En esta primera etapa había sometido a muchos pueblos galos y controlado a otros a través de alianzas.
- 55 a.C.: vuelve a exterminar una invasión germánica a través del Rin y se dirige por primera vez a la isla de Gran Bretaña, intentando cortar así cualquier ayuda de ésta a las tribus galas.
- 54 a.C.: se renueva su mandato por 5 años. Varios pueblos se sublevan en las Galias, siendo la más peligrosa la de los belgas.
- 53 a.C.: fue necesaria una demostración de fuerza en el Rin.
- 52 a.C.: las tribus de la Galia Central concentran todas sus fuerzas contra Roma bajo el mando de Vercingétorix, incluyendo a los propios eduos. César vuelve de la Galia Cisalpina, y tras duros combates, los rebeldes fueron derrotados en Avaricum y definitivamente en Alesia, donde fue capturado Vercingétorix.
iv) Organización política de las Galias
Tras la batalla de Alesia comienza la organización de toda la Galia. Los últimos focos rebeldes son pacificados (Uxellodunum, la Armórica,...). Las tribus rebeldes difíciles de incluir en el nuevo modelo organizativo fueron masacradas, reducidas a esclavitud o cambiadas de emplazamiento. Las demás se organizaron adecuándose al modelo preexistente entre los galos, cuyos pueblos tendían a constituir grupos o unidades en torno a las tribus más importantes. Las tribus que ejercían la supremacía eran aquellas a las que César consideraba más seguras: los eduos, remos, etc.
v) Vuelta de César a Italia y beneficios personales de la conquista de las Galias
César vuelve en el 51 a.C. a Italia, mientras en Roma se mantiene la polémica sobre sus poderes y la posibilidad de que se presentara al consulado para el 49 a.C. La Conquista de las Galias le garantizaba:
- La posición política de gran general republicano.
- Solvencia económica, que le permitió remunerar a su ejército y la lealtad incondicional de éstos hacia su general.