2.1 Factores
Para entender estas guerras entre Roma y el estado del Ponto, entre el 89 y 63 a.C., hay que tener en cuenta varios factores.
i) La personalidad del propio rey
El reino del Ponto fue uno de los estados helenísticos constituidos tras la muerte de Alejandro Magno. Cuando Mitrídates tomó el poder, fortaleció la posición de su reino, convirtiéndose en la mayor potencia de Asia Menor, excepto Roma.
Su política expansionista a costa de los estados vecinos era recelosamente observada por los romanos, ya que su rey mantenía una posición de independencia y no parecía dispuesto a asumir la condición de estado independiente de Roma.
ii) Intereses económicos en Asia
La provincia de Asia, desde la época de los Gracos, era la sede de una red de intereses económicos muy amplios. Los negotiatores habían demostrado sistemáticamente su predisposición a todo tipo de prevaricaciones para mantenerlos o elevarlos.
iii) Política imperialista de Roma
La política imperialista de Roma estaba en estos momentos basada, tal vez más que nunca, en la acumulación de territorios. Las grandes hazañas eximían a los poderosos de las restricciones legales que atañían a los demás.
Sólo cuando posteriormente estallaron las rivalidades que condujeron a la guerra civil, los romanos pudieron ver hasta qué punto el incremento de poder y las riquezas de Roma habían quebrantado la moralidad y hasta qué punto las oportunidades de engrandecimiento personal de los individuos amenazaban al Estado.
2.2 Desarrollo de la guerra
i) El inicio de las hostilidades. La invasión de Bitinia
Mitrídates no estaba dispuesto a tolerar un poder como el romano, que sólo aceptaba súbditos. El mantenimiento de su propia dignidad política hacía inevitable la guerra, y tal vez Mitrídates lo sabía cuando, en el 88 a.C., invadió Bitinia, episodio que desencadenó las hostilidades.
Roma ordenó firmemente a Mitrídates que se retirase de Bitinia. Éste se retiró, pero no aceptó pagar la indemnización que Roma le exigía. Roma ordenó a a Nicomedes III de Bitinia invadir a su vez el Ponto. Mitrídates, tras pedir inútilmente que Roma castigase la agresión del rey de Bitinia, decidió no sólo atacar Capadocia, sino realizar una marcha triunfal hasta las costa egea, incluida la provincia de Asia, instalándose en Éfeso.
ii) Mitrídates como rey vengador del mundo griego ante Roma
Mitrídates comenzó su estrategia de concentrar todo el anti-romanismo disperso en Oriente y ofrecer la posibilidad de convertirlo en una venganza agresiva. Así se explica la orden terrible de Mitrídates de dar muerte a todo ciudadano romano o itálico que estuviese en Asia. Mitrídates apareció ante los griegos de Grecia y Asia como el rey vengador de éstos frente a Roma.
El siglo I a.C. fue una época terrible para muchas ciudades griegas. Sila había recaudado grandes sumas, inicialmente para financiar la guerra civil, y después para castigar la deslealtad de estas ciudades en la guerra mitridática. Las deudas los convirtieron en víctimas de los prestamistas romanos.
Hacía tiempo que habían cesado los honores que desde la liberación de Grecia tanto se habían prodigado a los destacados personales filo-helénicos. Pero Roma simepre utilizó como estrategia en su política de expansión buscar la alianza con las aristocracias locales. Muchos miembros de la clase alta consiguieron grandes ventajas privadas y públicas, llegando a adquiriri incluso cierto poder en Roma.
Mitrídates se vio obligado a buscar la adhesión del único sector que en el Este no había sacado ninguna ventaja del dominio romano: el pueblo. Para fortalecer eta adhesión, tomó medidas tales como la condonación de las deudas y la liberación de esclavos, lo que llevó a que las oligarquías se alarmaran ante esta situación.
iii) Causas del retraso de la respuesta de Roma. El tratado de paz de Dardano (85 a.C.)
La repsuesta de Roma se retrasó por el enfrentamiento entre Sila y los partidarios de Mario. Mmientras los comicios de la plebe habían elegido a Mario para comandar un ejército contra Mitrídates, Sila había sido elegido por el Senado. Finalmente, fue Sila quien, después de su marcha contra Roma y la huida de Mario y Sulpicio Rufo, tomó la dirección de las tropas para enfrentarse a Mitrídates.
En el 87 a.C., Sila desembarcó en Grecia e inflingió duros golpes amuchas ciudades desleales. En su impaciencia por regresar a Roma para restablecer el orden, Sila concluyó un tratado de paz con Mitrídates en Dardano (85 a.C.), en el que se imponía el abandono de todos los territorios ocupados.
Sila dejó a L. Licinio Murena en Asia con el encargo de mantener la paz, pero éste reanudó las hostilidades contra Mitrídates, invadiendo el Ponto en el 83 a.C. sin causa justificada. Mitrídates elevó protestas al Senado y Murena regresó a Roma en el 81 a.C.
iv) La ocupación de Bitinia
Cuando en el 74 a.C. murió el rey Nicomedes de Bitinia, éste dejó como heredero de su reino al pueblo romano, pasando Bitinia a convertirse en provincia romana. La ampliación del territorio romano en Oriente hacía necesaria la eliminiación del peligroso Mitrídates.
Mitrídates se encontraba en el 73 a.C. con un tratado de paz suscrito diez años antes y que el Senado romano no había ratificado, con una violación injustifiacada de la paz y con una nueva provincia romana en Asia, por lo que consideró que había llegado el momento de ejercer su derecho a la autodefensa y ocupó Bitinia.
v) La huida de Mitrídates hacia Armenia y su persecución por Lúculo
La nueva fase de la guerra mitridática la llevó a cabo L. Licinio Lúculo, que derrotó aMitrídates en una serie de batallas y le obligó a replegarse hacia el Ponto. Invadió el Ponto y obligó a Mitrídates a huir hacia Armenia, donde le recibió su yerno Tigranes. En poco tiempo, Lúculo invadió Armenia, y Mitrídates y Tigranes se vieron obligados a huir hacia el este. Lúculo inició su persecución a través de las montañas de la Gran Armenia, en una audacia insensata que provocó la rebelión de las tropas.
Lúculo fue llamado a Roma en el 66 a.C. y, pese a la oposición de los populares, obtuvo su triunfo y la designación de Póntico.
vi) El final de las operaciones. La derrota de Mitrídates
La ultima fase de las operaciones fue conducida por Pompeyo, que derrotó fácilmente al ejército de Mitrídates, el cual huyó de nuevo hacia el este y buscó refugio en Armenia. Tigranes ya había renunciado al derecho a una existencia política independiente y había aceptado la dominación romana.
Mitrídates intentó reunir un ejército en Crimea y reemprender su guerra contra Roma, pero la inutilidad de ésta enmpezaba a ser evidente para el propio Mitrídates, que en el 64 a.C. vio convertido su reino en provincia romana, además de Cilicia. En el 63 a.C. se suicidó y puso fin a su largo reinado de 53 años.
2.3 Causas del fracaso de Mitrídates
El fracaso de Mitrídates se debió principalmente a la superior capacidad militar de Roma, pero también a la concepción política de la Roma tardo-republicana, decidida a eliminar la pluralidad de formas estatales, reconduciéndolas a un orden mundial que garantizase los intereses generales, la paz y la seguridad del mundo romano.