Para entender un poco más sobre el Alma- espíritu, pasamos a exponer lo que dicen Baháulláh y su hijo Abdul-Bahá sobre ella. El Alma es un misterio de DIOS: Sabe que, que en verdad, el alma es un signo de DIOS, una joya celestial cuya realidad no han logrado comprender los mas doctos de los hombres y cuyo misterio ninguna mente, por aguda que sea, puede tener esperanzas de desentrañar. Es la primera de todas las cosas creadas en declarar la existencia de su Creador, la primera en reconocer su gloria, en adherirse a su verdad y en inclinarse ante EL en adoración. Si es fiel a DIOS, reflejara su luz y finalmente, regresara a EL. (BAHA U LLAH).
La psicología es la ciencia del alma (de la vida anímica). La psicología es la ciencia de la psique (la mente). La psicología estudia esas realidades del hombre más elevadas que las simplemente biológicas por lo tanto la psicología es sobre todo una disciplina dedicada al conocimiento de la naturaleza de esas realidades que no siendo biológicas son las que hacen realizarnos, evolucionar, mejorar, ser útiles a nosotros mismos y a los demás, sacar todo lo bueno que hay en nosotros , ejemplo: en comportamiento, como trabajando nuestra parte más elevada, nos hace tomar conciencia del mundo de lo espiritual , del alma, del pensamiento, del intelecto, de las emociones, etc. La mente es la esencia del ser vivo, por lo tanto la mente es el poder del alma humana, es decir la capacidad de comprender y saber.
El conocimiento,
Cuando lo adquirimos llegamos a ser concientes de nosotros mismos, a los sentimientos y deseos así como a nuestra capacidad de pensar, utilizar símbolos, crear el idioma e imaginar, estas son algunas de las cualidades del alma.
El alma humana vive en una travesía continua de descubrimientos y creatividad en cuyo proceso se sirve de todos los recursos disponibles para lograr el objetivo de adquirir más conocimiento, conciencia y discernimiento.
En su recorrido por la vida, el alma se vale de ese instrumento maravilloso y magnífico que es el cuerpo humano, varios órganos y partes del cuerpo se convierten en instrumentos a través de los cuales la persona consigue escalar mayores alturas de conocimiento, amor y creatividad, ejemplo: los ojos son utilizados por el alma para contemplar la belleza del Bienamado, percibir las cualidades del mundo de la naturaleza y crear nuevas formas de arte y tecnología, igualmente, el oído es el instrumento del que se vale el alma para componer música, oír las melodías del amor y recibir lo que los demás desean comunicarles con sus palabras.
Aparte de todo esto el alma, el cuerpo y sus diversos órganos, crean nuevos instrumentos que realzan la capacidad del cuerpo, ejemplo: el microscopio y el telescopio, como extensiones de los ojos, el avión como extensión de nuestros pies y el ordenador como extensión del cerebro humano. El cerebro humano es el habitáculo de la mente y el órgano a través del cual opera el alma.
La interacción del alma y del cuerpo es algo continuo y siempre presente que abarca la totalidad de cuanto la persona conoce, siente o hace.
La realidad humana es la misma realidad denominada de modo variable de acuerdo con las diferentes condiciones en que se manifiesta.
Debido a su apego a la materia y al mundo fenoménico cuando gobierna las funciones físicas del cuerpo se denominan alma humana, cuando se manifiesta como pensadora y entendedora se denomina mente, cuando se eleva a la atmósfera de Dios y viaja al mundo espiritual se designa espíritu.(Abdul-bahá)
El espíritu humano o alma racional: Es una realidad eterna, indestructible, que pertenece a la Divinidad, al Reino sobrenatural, una realidad con la que se ilumina al mundo y se concede al hombre vida eterna, esta realidad espiritual , es aquella que descubre los acontecimientos pasados y que contempla las perspectivas del futuro, es el rayo del sol de la verdad. El espíritu humano o el alma racional gozan de un mundo que no tiene comienzo y que no tendrá fin. Y no se encuentra alojado en el cuerpo humano, esta libre de salir y entrar de el cuerpo, humano.(Abdul-Bahá).
¡Vosotros pertenecéis al Espíritu! A vosotros que buscáis la verdad, ¡la Revelación de Bahá'u'lláh os traerá una gran alegría! Esta doctrina es del Espíritu, en ella no existe ningún precepto que no sea del Espíritu Divino.
El Espíritu no puede ser percibido con los sentidos materiales del cuerpo físico, excepto cuando se manifiesta en acciones y signos externos. El cuerpo humano es visible, el alma es invisible. No obstante, es el alma la que dirige las facultades del ser humano, la que gobierna su existencia.
El alma tiene dos facultades esenciales: a) Así como las circunstancias exteriores son transmitidas al alma por los ojos, los oídos y el cerebro del ser humano, así también el alma comunica sus deseos y propósitos a través del cerebro a las manos y a la lengua del cuerpo físico, utilizando a éstos como un medio de expresión. El espíritu en el alma es la esencia misma de la vida. b) La segunda facultad del alma se expresa en el mundo de la visión, donde el alma, animada por el espíritu, tiene su existencia y funciona sin la ayuda de los sentidos materiales del cuerpo. Allí, en el reino de la visión, el alma ve sin la ayuda del ojo físico, oye sin la mediación del oído material, y viaja sin depender del movimiento físico. Resulta claro, por consiguiente, que el espíritu en el alma del ser humano puede funcionar a través del cuerpo físico, empleando los órganos de los sentidos, pudiendo también vivir y actuar sin su ayuda en el mundo de la visión. Ello prueba, sin duda alguna, la superioridad del alma sobre el cuerpo, la superioridad del espíritu sobre la materia.
Por ejemplo, observad esta lámpara: ¿no es acaso su luz superior a la lámpara que la sostiene? No obstante lo hermosa que pueda ser la forma de la lámpara, si no tiene luz no cumple su propósito, no tiene vida, es una cosa muerta. La lámpara necesita de la luz, pero la luz no necesita de la lámpara.
El espíritu no necesita un cuerpo, pero el cuerpo necesita del espíritu, de lo contrario no puede vivir. El alma puede vivir sin un cuerpo, pero el cuerpo sin un alma muere.
Si una persona pierde la vista, el oído, una mano o un pie, vivirá si su alma aún permanece en el cuerpo, y puede manifestar las divinas virtudes. Por el contrario, sin espíritu, le sería imposible existir incluso a un cuerpo perfecto. (Abdul-Bahá)