



[1] Se trata de la Editora Luzeiro Ltda., a la que se pueden pedir folletos por reembolso postal escribiendo a Rua Almirante Barroso, 730. São Paulo - CEP 03025.
[2] La formularon Veríssimo de Melo y Raymond Cantel, y la apoyaron investigadores como Manuel Diégues Junior o Câmara Cascudo. Ver Veríssimo de Melo, "Literatura de cordel- visão histórica e aspectos principais" en Literatura de Cordel (Antología), Banco do Nordeste do Brasil, Fortaleza, 1982, pp. 13-15.
[3] Joseph M. Luyten ("Cordel: uma manifestação popular autêntica", Cadernos do Terceiro Mundo, nº 49, 1982, pág. 66), refiriéndose a la poesía oral, dice que en el tiempo en que escribió su artículo había en Brasil más de dos mil cantadores en activo. El vigor de este tipo de literatura se hace manifiesto también en la intensa actividad "duelística" de los numerosos cantadores: No dudan en desafiarse, guitarra en mano, en bares, residencias, radio, televisión o en los congresos de violeiros que periódicamente se celebran en ciudades del Nordeste pero también en Rio de Janeiro, São Paulo y Brasilia despertando el interés del pueblo y de los medios de comunicación. (Ver Fachine Borges, Francisca Neuma,"Literatura de cordel: De los orígenes europeos hacia la nacionalización brasileña", Anuario Brasileño de Estudios Hispánicos, VI, 1996, pp. 107-114). Puesto que en adelante no se hablará ya más de desafíos en este trabajo, no me resisto a explicar aquí brevemente en que consiste este singular fenómeno literario que tan próximo está a la literatura de cordel que nos ocupa. Seguiré en esto a Manuel Diégues Junior (Literatura de Cordel, Ministerio da Educação e Cultura, Fundação Nacional de Arte-Funarte y Campanha de defesa do folclore brasileiro, Río de Janeiro, 1977, pp. 15-20) que dice en la página 15: " A peleja, as veces chamada desafio, é um aspecto da cantoria, isto é, quando dois cantadores se encontram e vão revelar, então, seus conhecimientos a través de sextilhas, martelos agalopados, gemedeiras, etc.". A los cantadores se les llama también violeiros pues recitan acompañados de viola, esto es, guitarra. El desafío comienza con una presentación fanfarrona de cada violeiro, que pondera su lugar de origen y destaca las victorias que obtuvo en otros desafíos. Luego hacen una alabanza del público y de los dueños del lugar o la hacienda donde se desarrolla el desafío (en ocasiones también se pondera al adversario) y después comienza el desafío propiamente dicho, en el que se produce un intercambio de preguntas y respuestas rimadas. Un cantador puede tantear los conocimientos del otro sobre historia, geografía, astronomía, conceptos abstractos, etc., a lo que el otro responderá con estrofas preparadas y memorizadas de antemano a las que se llama "obra feita". Pero en ocasiones las preguntas son tan novedosas e inesperadas como improvisadas habrán de ser las respuestas: Esto es el repente, donde se gana o se pierde un desafío y donde se lucen las habilidades de los mejores violeiros. Para hacer tropezar al contrincante se cambian continuamente las estrofas o incluso se plantean trabalenguas.
[4] Art. cit., pág. 66.
[5] Me he topado con algunos folletos que, en el colmo del criterio economicista, aprovechan el envés del papel continuo de las computadoras de los bancos para imprimir allí los grabados, el título y el nombre del autor. En las caras interiores de la portada uno se encuentra con anónimos movimientos de cuentas corrientes que en ocasiones, al estar indicada la fecha del movimiento, ayudan a conocer ,involuntaria y oportunamente, que el folleto en cuestión se imprimió con posterioridad.
[6] Ver Veríssimo de Melo, art. cit., pág. 43.
[7] Esta cifra de Luyten (art. cit.) la modera Veríssimo de Melo (apoyándose en Átila de Almeida) en 14.000 folletos (art. cit.).
[8] El nombre del autor está siempre escrito en la portada, pero también es frecuente que aparezca en versos acrósticos que cierran la composición.
[9] Ob. cit., pág. 8.
[10] Art. cit., pág. 67.
[11] Aunque los folletos que recogen o simulan desafíos ofrecen mayor variedad estrófica, las formas más abundantes son las mencionadas, predominando sobre todo la sextilha y en segundo lugar la setilha. Tal vez resulte ilustrativo decir que de 64 folletos que examiné, 46 estaban escritos en sextilha, 14 en setilha, 2 en décima y otros 2 en estrofas de cuatro versos. Lo más frecuente es la fidelidad a la estrofa durante toda la composición, pero en ocasiones la primera y la última estrofas son diferentes, o a mitad de historia comienza a emplearse otra estrofa que se mantiene hasta el final (esto ocurre en As proêzas de João Grilho, de João F. de Lima).
[12] Fachine Borges, F. N., art. cit., pág. 108.
[13] Ésta es la tendencia que sigue Veríssimo de Melo (art. cit.), que por otro lado también reúne sintéticamente las clasificaciones de cordel más importantes anteriores a la suya en las páginas 21 y 22.
[14] Fachine Borges (art. cit., pág. 110) establece una división semejante apoyándose en el examen de más de 1600 folletos.
[15] Ob. cit., pág. 13.
[16] Luyten, J. M. art. cit., pág. 68.
[17] Se trata de historias del pasado reciente que aún coletean y se tienen presentes, como demuestra el estreno del largometraje brasileño A guerra de Canudos, basada en la novela Os Sertões, de Euclides da Cunha. Por otro lado, todavía se especula en prensa sobre la verdad de la cruenta historia de la muerte de Lampião, del que se dice que tal vez murió en 1993, a los noventa años y con nombre falso.(Folha de São Paulo y Correio Brasiliense, a 15-11-96)
[18] "Los pliegos de cordel, literatura para analfabetos", Ínsula, nº 567, marzo de 1994.
[19] Art. cit., pág. 112.
[20] Ob. cit., pág. 14.
[21] Art. cit., pág. 68.
[22] Art. cit.
[23] Art. cit., pág. 109.
[24] Art. cit., pág. 111.
[25] En el Apéndice II aparecen resumidas algunas de estas historias, a las que se pueden añadir títulos como: Avitória de Floriano e a negra feiticeira, História do gigante Quebra-osso e o castelo Mal-assombrado, João Terrível e o dragão vermelho, O príncipe João Sem Medo e a princesa da ilha dos diamantes, y un largo etcétera.
[26] Art. cit., pág. 69.
[27] Mendoza Díaz Maroto, Francisco, art. cit.
[28] Veríssimo de Melo (art. cit., pág 11) anota asimismo la existencia de pliegos de cordel en la Alemania del XV, algo que nos resulta natural tratándose de la patria de la imprenta.
[29] Mendoza Díaz Maroto, Francisco, art. cit.
[30] En este aspecto seguiré a Fachine Borges, que se basa a su vez esencialmente en Teófilo Braga.
[31] Fachine Borges (art. cit., pág. 109) cita a Câmara Cascudo como fuente de estos datos.
[32] Este dato, así como los demás que citaré para ilustrar la historia del cordel brasileño, los extraigo de Veríssimo de Melo, art. cit., pp. 18-19.
[33] Ob. cit., pág. 19.
[34] Art. cit., pp. 18-19.
[35] Art. cit., pág. 110.
[36] Aún he visto un quinto folleto de Leandro Gomes de Barros: se trata de O testamento da Cigana Esmeralda, que no he logrado documentar pero que tiene toda la apariencia de un material antiguo: Una hechicera del antiguo Egipto recoge por escrito sus saberes esotéricos, de futurología, de fisiognómica, etc.
[37] La editorial Luzeiro reunió las dos últimas historias en un solo folleto ya que una continúa a la otra. En Brasilia sólo se pueden obtener folletos de esta editorial, y únicamente en la banca da Rodoviaria, esto es, en el kiosco de la estación de autobuses de la ciudad, donde los viajeros nordestinos pueden adquirirlos para acortar el larguísimo tiempo que se emplea en los desplazamientos interiores.
[38] Valero-Cuadra, P.: "El mito literario medieval de la mujer sabia: la Doncella Teodor", en Graña Cid, M. del M. (ed.): Las sabias mujeres: educación, saber y autoría (siglos III - XVII). Asociación Cultural Al-Mudayna. Madrid, 1994, pp. 147-155, apud Díez de Revenga Torres, Pilar, "El discurso referido en La historia de la Doncella Teodor", Anuario brasileño de estudios hispánicos, 6 (1996), pág. 144.
[39] Menéndez Pelayo, M., "La Doncella Teodor: Un cuento de Las mil y una noches, un libro de cordel y una comedia de Lope de Vega", Crítica histórica y Literaria, (tomo I),Aldus, Santander, 1941, pág. 231.
[40] Art. cit., pág 225.
[41] Art. cit., pág. 144.
[42] Art. cit., pág 227.
[43] Gallardo, Bartolomé José, Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos, Gredos, Madrid, 1968, col. 1190 (nº 1209), y Menéndez Pelayo, art. cit., pág. 226 (nota).
[44] Art. cit., pág. 226.
[45] Caro Baroja, Julio, Ensayo sobre la literatura de cordel, Istmo, Madrid, 1990, pp. 337 y 385.
[46] Caro Baroja, ob. cit., pág. 337, la cita entre los pliegos versificados de la "Biblioteca Moderna" (de principios del XX, mientras Mendoza Díaz-Maroto (art. cit.) la incluye entre la prosa de cordel reeditada hasta nuestro siglo. Muchas de las ediciones mencionadas no son sino pliegos de cordel.
[47] Menéndez Pelayo, art. cit., pp. 226-227.
[48] También existe un Acto de un certamen político que defendeu a discreta doncella Theodora no reino de Tunes: contém nove conclusões de Cupido, sentenciosamente discretas e rhetóricamente ornadas, que Gayangos (Libros de caballerías, B.A.E., XL, catálogo, LXXXIII) fecha en 1658. Gallardo (ob. cit., nº 1216) piensa que esto es un folleto alusivo a la separación de Portugal de la corona de España. Lo que sí queda claro es que al menos lo de Cupido es un añadido que delata cierta contaminación y que no se refleja en el folleto brasileño.
[49] Caro Baroja, ob. cit., pág. 384.
[50] Este es el año que da José Durand ("Romances y corridos de los Doce Pares de Francia", en D. Catalán et al., El Romancero hoy: Nuevas fronteras. 2º Coloquio Internacional, Madrid, 1979, apud Historia y Crítica de la Literatura Hispanoamericana), pero Mendoza Díaz-Maroto (art. cit.) cita entre las obras de prosa de cordel un Carlomagno publicado cerca de 1500. "Carlomagno" es precisamente como se conoció a la obra de Piamonte, pero no tengo seguridad de que se trate del mismo texto.
[51] El verdadero Turpin, arzobispo de Reims, murió mucho antes que Carlomagno, según apunta Gayangos (ob. cit., Discurso preliminar, XVII), al que sigo en este pasaje.
[52] Art. cit.
[53] Art. cit.
[54] Ob. cit., catálogo, LXIV.
[55] Para todo lo dicho, véase Gayangos, P., ob. cit., catálogo (LXIV) y Discurso preliminar (XX).
[56] Durand, J., art. cit.
[57] Art. cit., pág 69.
[58] Ob. cit., catálogo, LXXXIII.
[59] Gallardo, ob. cit., nº 1092.
[60] Ob. cit., pág. 6.
[61] Art. cit.
[62] Art. cit., pág. 15.
[63] Art. cit. pág. 70.
[64] Art. cit., pág. 27.
[65] Art. cit.
[66] 2ª estrofa de João Terrível e o Dragão Vermelho, de Antônio Alves da Silva.
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