Se debe decir con énfasis, que la mayoría de las manifestaciones, como las anteriormente mencionadas, son hechas por cristianos. Todos podemos fallar. Por eso es bueno llamarse la atención y amonestarse recíprocamente si es necesario con la Palabra de Dios. Esa Palabra es la única Verdad. En esa Palabra podemos leer, que, al final de los tiempos, vendrán falsos maestros; y eso es lo que también vemos ahora como en todos los siglos precedentes. Por tanto, tampoco debemos permanecer sentados estremecidos, sino alzar la mirada al Dios Todopoderoso, al Creador de cielo y tierra, al Padre de nuestro Señor Jesucristo. Lo que sucede hoy día, no acontece sin El. Antes al contrario, en las Sagradas Escrituras podemos leer, que eso está previsto y, justamente en esta situación, somos alentados a vivir cerca del SEÑOR, a entonces el Espíritu Santo también nos conduce a la Verdad. Debemos llevar la Palabra de Dios no sólo a nuestros hijos, sino también a aquellos que están atrapados en esa manera de pensar de la Nueva Era. A nosotros nos está permitido seguir adelante, animados tal como podemos leer en 2ª Tesalonicenses 2: 15-17, y 3:3, donde se nos dice: “Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal”. (V.I.KERKHOF).