Jesucristo ya no sirve más como Salvador personal, sino que se vuelve un revolucionario que está del lado de las feministas. La ideología de la igualdad es entendida como su mensaje original. Según E.S.Fiorenza, Jesús quiso un discipulado de iguales. De esta manera, el ideal de la igualdad, el cual no está basado en la Biblia sino que proviene del feminismo mundano orientado por el Marxismo, es convertido en el “Evangelio”. Como texto básico del mencionado ideal, se usa preferentemente Gálatas 3:28: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”. Sin embargo, Pablo, con estas palabras, de ningún modo quiere borrar toda diferencia entre varón y mujer, sino que lo que quiere decir es esto: que todos nosotros, los cristianos, por el bautismo somos hechos un solo cuerpo en Cristo. Es cierto que hay una igualdad fundamental para Dios; pero en ese un cuerpo hay diversidad de miembros. El feminismo, pues, quiere borrar todas las diferencias entre sexos: la Nueva Era es el tiempo del unixex, del sexo único.