De modo creciente se pueden leer consideraciones y ensayos en los que Jesús no es indicado como el único camino hacia el Padre. También hay otros caminos posibles. En este marco o supuesto, no es extraño que no se excluya una colaboración con la iglesia Católica Romana. Antes al contrario, ya estamos viendo una estrecha colaboración entre luteranos y católicorromanos. Taizé (Francia) es un conocido ejemplo de la integración de lo protestante y lo católicorromano, y de la fuerza atractiva de ambos. Un paso adelante es la colaboración con los musulmanes, hindúes, budistas, etc. En este marco de colaboración y de mayores caminos hacia la salvación única, no es extraño que la ira de Dios desaparezca, y que quede un Dios de amor. Esto es más atractivo. También encaja con esto la renacida doctrina de la reconciliación o salvación universal. Esto, pues, significa que también nosotros debemos manejar solamente amor, y ciertamente también hacia nuestros hermanos que traen una doctrina equivocada. La corrección procede del Diablo. Así que, sólo en el aceptar en amor está la respuesta, porque el amor es más excelso que la verdad. En el “Proceso Conciliar” (véase artículo correspondiente en esta revista) se emplea, entre otras cosas, esta expresión: “la totalidad de la creación”, como si nosotros pudiéramos hacer íntegra, intacta o cabal a la creación en este mundo roto y fraccionado. Frecuentemente parece como si la tierra viniera a estar en el punto central, en lugar de Jesucristo; o el arco iris, en lugar de la cruz. También en torno a esto pone el énfasis en lo femenino en el período Acuario. Espiritualidad: estar abierto a lo sobrenatural, a la magia. La espiritualidad es un concepto conocido para los cristianos. Pero bajo la influencia de los pensamientos de la NE, también penetran ideas paganas; por ejemplo, el gnosticismo: “un conocimiento más alto de las verdades religiosas”. En las cartas del apóstol Juan podemos leer cómo avisó contra la entonces creciente gnosis. Hoy día vuelve a florecer también entre cristianos, aunque frecuentemente no se intente así. Al conocimiento y técnica de la psicología, los cuales, no son categóricamente bíblicos en sus raíces, se los mezcla demasiado fácilmente con las verdades bíblicas, concretamente en el pastorado. Podemos hablar de la Palabra super-psicologizada. También la psicología es, pues, un conocimiento más elevado. En la espiritualidad influenciada por la NE va a dominar lo técnico. Una de esas técnicas es el “pensar positivo, el profesar”, y cosas parecidas. El “visualizar” también es una técnica así. Esta técnica hay que utilizarla en oración, para obtener asuntos o situaciones deseados. Pues así también nosotros podemos dar a Jesús, con el ojo de nuestro espíritu, y así visualizarlo. Entonces veremos a Jesús que habla con nosotros, nos consuela, etc. Se dice expresamente, que cada creyente puede recibir el don (=carisma) de hablar en lenguas, de profecía y sanación, lo cual está en pugna con 1ª Corintios, capítulos 12 y 14. Por lo demás, es curioso que se ponga el acento especialmente en estos tres dones. Los demás dones -en total se mencionan 18 en el Nuevo Testamento quedan fuera del campo de visión. ¿Es que no son suficientemente espectaculares? Con los dones, se dice, se puede experimentar. Por tanto, para eso se puede ser entrenado. Lo cual vale tanto para el don de lenguas y sanación, como para el don de profetizar. También esto último: el profetizar con sus correspondientes visiones y sueños, son aceptados cada vez más como pertenecientes a la vida de los creyentes. Está claro, pues, que, según esa “espiritualidad”, la experiencia se vuelve la norma de nuestra fe, y no la Palabra de Dios. Por lo general, no se pretende que sea así; pero se convierte en práctica. Futuro optimista: los Cristianos se preocuparán por un mundo cristianizado, por un mundo mejor. Es inexacto (fundamentalista), se dice, opinar que este mundo va a la deriva; y también suponer por causa de la opresión y persecución, sólo un pequeño resto de la iglesia sobrevivirá. Todo lo contrario: la luz disipará las tinieblas. Cristo se ha encarnado en la iglesia, y ella tiene ahora la misión de instaurar el reino de Dios, de prepararlo todo de manera que Cristo pueda volver. Por eso el acento recae ahora en la responsabilidad de la iglesia, para obtener bajo su dominio a la sociedad y el mundo, y cristianizarlos y hacer valer para todos las leyes mosaicas. Entonces llegará el mayor avivamiento de la historia. Ahora se han despertado evangélicos por un mundo en el que tienen poder, consideración y talento para cambiar esa sociedad. Aquí, el evangelizar y el cristianizar son confundidos y revueltos; ¡y no hablemos de las otras ideas antibíblicas! “Evangelización de poder” es necesaria para realizar ese gran avivamiento. “Evangelización de poder” quiere decir: una predicación del Evangelio por el poder de milagros y señales. Porque, se dice, señalando a Jesús, que las personas vienen más fácilmente a la fe mediante milagro. Se olvida, pues, leer atentamente en los evangelios las reacciones, por ejemplo, de los fariseos ante los milagros, se dice, dan una base magnífica para la fe. Debemos luchar para poner en contacto con el Evangelio antes del año 2000 al mayor número posible de todos los pueblos no alcanzados aún. Algunos incluso dicen, que debemos alcanzar con el Evangelio a todos los pueblos para así poder ofrecer a Cristo un regalo de cumpleaños en el año 2000. También entonces puede volver. Esa Evangelización debe ser una unión del Evangelio social (=primeramente prestación de ayuda a los pueblos y perseguidos), milagros y señales, y el llevar la Palabra. A nuestras congregaciones ya existentes debemos hacerlas crecer mediante técnicas de crecimiento eclesial que se aprenden, por ejemplo, de los modos de propaganda en el mundo de los negocios, y también introduciendo una poderosa estructura jerárquica en la que la obediencia a la dirección es imprescindible; a lo cual se llama pastoreo. Por lo demás, es sorprendente que el crecimiento de una iglesia frecuentemente se mide por la cantidad en lugar que por la calidad. También se nota, que si miras a la calidad, con frecuencia se mide más el lado social de la iglesia que el cotidiano caminar con Dios el SEÑOR.