El recién mencionado tema: “Paz, justicia y conservación de la creación”, ha sido declarado un “Proceso Conciliar”. ¿Qué se entiende por esto?
La VI Asamblea Plenaria del Consejo Mundial de Iglesias, Celebrada en 1983 en Vancouver (Canadá), convocó a un “proceso conciliar de recíproca dedicación a la justicia, la paz y la conservación a la justicia, la paz y la conservación de la creación”. En el siglo XXI Aniversario del Día de las iglesias, celebrado en Düsseldorf (Alemania), el filósofo y especialista en ciencia atómica, Prof. Dr. C.F. von Weizsäcker ratificó la propuesta de “Vancouver”. Pronunció una defensa de un Concilio de Paz: y lo que él entendió al respecto, lo encontramos en el ya mencionado libro “De tijd dringt” (El tiempo apremia). El subtítulo de este libro reza: “Defensa de un Concilio de paz de todos los cristianos sobre justicia, paz y conservación de la creación”. Muchas iglesias de muchos países reaccionaron a esta llamada.
Ecumenismo
El movimiento ecuménico ya no vivía más como durante su fundación en 1945. Por lo cual, muchos vieron en la llamada a un Proceso Conciliar un nuevo impulso al ecumenismo. En esa conferencia y con los tres temas mencionados se podría buscar una nueva forma de hablar, para salir de viejas contradicciones. Unidad de división de fe. La intención de “Proceso Conciliar” no es sólo una unidad de iglesias. Al mismo tiempo “se deberá buscar un diálogo con aquellos que, de una u otra forma, tienen responsabilidades políticas y sociales, y con líderes de otras religiones o convicciones de vida. Debemos buscar aliados”.
Basilea
El “Proceso Conciliar” ha encontrado una resonancia formidable sobre todo en Europa Occidental. Europa celebró su Asamblea “Conciliar” en Basilea, del 15 al 21 de mayo de 1989. Se trataba de la más grande asamblea ecuménica de todas las iglesias europeas. El tema de “Basilea” fue éste: “Paz y justicia”. Esta asamblea quiso edificar la “Casa de Europa”. El arzobispo Kyrill, de Smolenko, en una alocución, dijo: La “Casa de Europa” no debe ser una vivienda de una sola habitación; eso es demasiado irrespirable y fastidioso. La “Casa de Europa” debe ser edificada con muchas habitaciones, todas diferentes, todas diferentes; pero deben albergar a una sola familia que comparta los mismos valores morales”. Habló incluso de un “catecismo ético universal del siglo XXI”. “Basilea” fue un encuentro ecuménico, pero no se buscó la unidad bíblica. La profundidad del pecado de la Humanidad -origen de la discordia, injusticia y destrucción de la creación- no fue estudiada. Sólo quien habla conforme a las Sagradas Escrituras, y camina y obra según ellas, tiene futuro. Del 6 al 12 de marzo de 1990 se reunió el “Congreso Mundial para la paz, la justicia y la conservación de la creación” en la capital de Corea del Sur, Seúl. Además de los delegados de las iglesias miembros del Consejo Mundial de Iglesias estaban presentes representantes de organizaciones eclesiales, consejos y representantes de otras religiones. Roma no participó oficialmente, pero mandó (¡únicamente!) 20 observadores, (jerárquicamente más bajos).
Seúl
En Seúl, muchos conceptos bíblicos fueron involucrados con programas políticos; pero se silenciaron los millones de abortos provocados. No se anunció la unicidad de Jesucristo: Dios y hombre verdadero. El dar por supuesta la compresión de la verdad -la revelación bíblica sería, pues, una entre muchas-, debe conducir a la misión universal.
Camberra
La “VII Asamblea” del Consejo Mundial de Iglesias se reunió del 7 al 20 de febrero de 1991 en Camberra (Australia). En su asamblea se expresaron dudas acerca del progreso del “Proceso Conciliar”. Sin embargo, éste debía seguir adelante; y esto fue proclamado uno de los puntos más importantes de la dirección del CMI.