Ante esta situación, se proponen una serie de alternativas:
1) MODELO NEOLIBERAL. Defiende que el Estado intervenga menos en la economía (suprimiendo los monopolios, flexibilizando el mercado de trabajo, reduciendo las prestaciones sociales, favoreciendo el libre mercado...). Este modelo critica el de Keynes.
2) MODELO POST-SOCIAL. El Estado debe mantener su intervención, pero incorporando elementos de mercado en las prestaciones sociales. No renuncia a éstos, pero tampoco los controla él solo.