El modelo empezó a dar señales de agotamiento hacia los años 70 del s. XX. Los factores de crisis se agrupan en tres categorías:
1) ECONÓMICOS (creciente inestabilidad monetario y estancamiento económico)
a) Crisis del petróleo en los años 70. Suben los precios (primera subida el año 73 y segunda el 79) y aumentan los costes de producción. Aumenta el paro y disminuye el consumo. El supuesto de la curva de Phillips no se cumple en este caso. El Estado, que debería regular todo eso, también se ve afectado por la crisis (empresas públicas y transporte, principalmente) y se ve incapaz de mejorar la situación.
b) Internacionalización de la economía. Se produce una desventaja competitiva con otros países, que no han internacionalizado los costes. Los Estados del Bienestar no son competitivos con los precios del sudeste asiático.
2) FACTORES SOCIALES (aumento de las expresiones de malestar y de protesta frente a situaciones que hasta aquel momento se habían aceptado sin gran discusión)
a) Creciente incompatibilitad del Estado del Bienestar con el sector terciario. No se adapta bien porque el sector terciario necesita un número de trabajadores bajo, pero muy cualificado. Con el paso del sistema fordista (muchos trabajadores, poco cualificados) al sistema post-fordista (pocos trabajadores pero muy cualificados), aumenta el paro. Como el EB persigue la reducción del paro, no “se lleva bien” con este sector.
b) Envejecimiento de la población. Son necesarias pensiones para los más mayores.
c) Necesidad de proteger los recursos naturales y el medio ambiente. El crecimiento económico y la protección de los recursos no son ilimitados. Existe la necesidad de que se soporten los precios minimizando el impacto ambiental.
3) FACTORES POLÍTICOS (dificultad del Estado para procesar demandas nuevas y más complejas)
a) Sobreacumulación del sistema político. Aumento de las demandas que hacen los ciudadanos a los gobiernos (mejora de las infraestructuras, del transporte público...) El Estado no puede acumular tantas demandas. Todo esto provoca que los ciudadanos estén descontentos (crisis de legitimación)
b) Los partidos políticos se ven abocados a una espiral de promesas políticas que, una vez en el gobierno, no pueden satisfacer.
c) Las sociedades son cada vez más plurales y están más fragmentadas. Cada vez más, los procesos políticos están protagonizados por un creciente número de actores que cada vez más, presionan a las instituciones políticas (asociaciones, ONG’S...).
Estas reacciones permitieron afirmar que el estado del bienestar había dado paso a un “estado de malestar”, a una pérdida de legitimidad del modelo y de sus actuaciones.