El estado unitario concentra el poder político en un único centro de decisión. En este tipo de estados, no existe la diversidad territorial o regional, si bien el poder central puede delegar (y revocar) competencias a subunidades territoriales como municipios o provincias. Se establecen unas relaciones jerárquicas(asimétricas) entre las instituciones centrales y las territoriales.
P.ej. Francia, donde el poder central ha transferido parte de sus competencias y recursos a algunas entidades territoriales –municipios, regiones-, con la esperanza de que determinadas actuaciones serán mejor acogidas y más eficientes si corren a cargo de las autoridades locales.