1. Representativa
- Los Parlamentos son los destinatarios de la delegación del poder de los ciudadanos (son depositarios de la soberanía popular). Solamente los representantes pueden obligar al conjunto de ciudadanos porque son ellos los que expresan la voluntad de los ciudadanos. Sus decisiones no obligan tan sólo a los ciudadanos que les han votado, sino también a los que no les votaron a ellos y a los que no votaron.
2. Legislativa
- Es el foro en el que las leyes se proponen, debaten y aprueban. Es el pueblo, por tanto, quien hace las leyes. Detrás de esta función se encuentra la doctrina de la separación de poderes (que atribuye a los Parlamentos la función de elaborar leyes). La función legislativa no es ya patrimonio exclusivo del Parlamento, a favor del gobierno (ocurre en casi todos los gobiernos democráticos, en España, por ejemplo, el gobierno puede aprobar decretos). La iniciativa legislativa está en manos del gobierno, o bien, de un grupo de 15 diputados o senadores, o bien, de los ciudadanos (son necesarias 500.000 firmas).
a) Democracia directa: el ciudadano controla la política directamente, sin mediación de representantes (las polis griegas, New England).
b) Democracia representativa: aparece en el siglo XIX, no son los ciudadanos los que controlan la política, sino que delegan su poder al Parlamento. Hoy en día, todas las democracias son de este tipo, a pesar de que a veces usan herramientas propias de la democracia directa (referéndum, iniciativa legislativa...).
c) Democracia participativa: evoca la democracia directa, pero desde una perspectiva realista. Promueve instrumentos de participación ciudadana (participar en entidades, que la sociedad civil sea activa...), matizando la democracia representativa.
3. De control del ejecutivo
- Los Parlamentos liberales habían sido tribunas de oposición al poder del monarca o los nobles. Actualmente, siguen siendo tribunas de control, pero de manera más matizada. Este control lo puede hacer la mayoría parlamentaria o la oposición (especialmente). Dentro del grupo mayoritario también se ejerce el control, para evitar tránsfugas, deslealtades, etc. Los instrumentos de control son la moción de censura y la cuestión de confianza. Son los más extremos, y también los más infrecuentes. Cada vez más, la función de control se ejerce a través de la información (preguntas parlamentarias, “proposiciones no de ley” [propuesta no legislativa planteada por un grupo de la oposición, no aspira a elaborar una ley, pero la hace para que el gobierno inicie actuaciones en un sentido determinado, o para criticarlo], comparecencias, interpelaciones [un diputado plantea una cuestión al gobierno], etc.).
4. De legitimación
- Su función es promover apoyo, legitimación, aceptación al gobierno. Por esta razón, muchos países dictatoriales tienen Parlamentos (a pesar de que éstos no son independientes). También tiene la función (unida a la anterior) de educación democrática (debates retransmitidos por la TV o la radio, con lo que los ciudadanos aprenden de su sistema político).