i) Principales acontecimientos
Durante el siglo V a.C. tuvieron lugar en el mundo mediterráneo acontecimientos importantes que repercutieron en la historia de Roma, como por ejemplo:
- Repercusiones que tuvo en el comercio etrusco la derrota ante los griegos cerca de Cumas (474 a.C.)
- Los cartagineses sufrieron una derrota también contra los griegos en Himera (482 a.C.)
A la decadencia del mundo etrusco por la derrota militar, irreversible desde entonces, se sumaron conflictos sociales y políticos internos, al rebelarse la población contra las oligarquías locales.
Los pueblos indígenas del sur de Italia estaban en fase de creación de grandes unidades políticas, con modelo en las colonias griegas, pero su organización fue autónoma. En ocasiones, la consolidación de formas políticas llevó a enfrentamientos con las ciudades griegas vecinas.
Las tensiones y conflictos internos de Roma durante el siglo V a.C. deben ser contextualizadas como un caso particular dentro de un proceso itálico y mediterráneo mucho más generral, donde se producían mutaciones en la hegemonía de las relaciones comerciales y cambios de alianzas entre ciudades.
ii) Amenazas por el expansionismo de algunos pueblos
No se había producido una sedentarización plena de todos los pueblos de Italia, como es el caso del expansionismo de sabelios y umbros. Roma y el Lacio sufrieron directamente este expansionismo de parte de los volscos, ecuos y sabinos.
Desde los inicios del siglo V a.C., la expansión de los volscos y ecuos comienza a ahogar la economía del Lacio y de Roma. Significó una pérdida de territorios para los Latinos Antiguos, que sufrieron incursiones en sus tierras. También hubo varias epidemias en Roma, por lo que en la primera mitad de siglo estuvo en peligro su existencia como ciudad.
Las amenazas a Roma desde el territorio sabino, que fueron graves cuando el sabino Apio Herdonio se adueñó de la colina del Capitolio (460 a.C.), desaparecieron en el 448 a.C. con la anexión de la Sabina. El grave peligro de los volscos y ecuos se terminó en la batalla ganada por Roma en Algido (431 a.C.), aunque hubo enfrentamientos posteriores.
Detrás de estas victorias hubo una ampliación del territorio romano, así como la posibilidad de enviar colonos fuera de la ciudad. El acontecimiento que permitió la consolidación definitiva de Roma como ciudad fue su victoria sobre la ciudad etrusca de Veyes (369 a.C.), cuyo territorio fue incorporado al estado romano, que de este modo estuvo en condiciones de hacer grandes repartos de tierra entre sus ciudadanos.
iii) Conclusión
La ventajosa situación geográfica fue decisiva para la formación de la ciudad de Roma, pero su consolidación sólo se explica por la decidida voluntad de su población y por su carácter de urbe abierta, que integró como ciudadanos a fugitivos de otras comunidades y a los vencidos.
La ampliación de su territorio fue paralela al incremento demográfico y al desarrollo de las actividades comerciales y artesanales. También la religión fue un factor decisivo de cohesión social al servicio de los proyectos políticos. Incluso en épocas de graves amenazas externas, los romanos no abandonaron la atención a sus dioses.