En ocasiones, a las elites de las naciones no centrales les interesa mantener ese lugar no central para conservar su posición privilegiada en el sistema mundial. Y a la inversa, a las naciones no centrales les interesa cambiar su posición en el sistema mundial bien ascendiendo como nación individual bien cambiando todo el sistema mediante revoluciones nacionalistas.
Existen presiones continuas a favor del cambio debido a que las condiciones cambiantes alternan el equilibrio de poder entre las naciones.
Hay algunas presiones recientes y actuales a favor del cambio en la periferia. El nivel de desigualdad y de estancamiento económico asociado a la dominación central sobre las naciones periféricas ha generado el deseo de cambiar el status quo del sistema mundial.
Hay también varias razones del aumento de la oposición popular a la dominación del centro y la élite sobre las naciones periféricas:
1) La comercialización de la agricultura
Se ha empleado nueva tecnología y nuevos métodos laborales de producción agrícola con el fin de producir productos agrícolas para la exportación más que para el consumo local. Para ellos se les quita la tierra a los campesinos lo que les obliga a ir a las ciudades en busca de trabajo. Con esto aumenta la probabilidad del surgimiento de movimientos de resistencia urbanos.
2) El contacto de las clases bajas de las naciones no centrales con otras sociedades y segmentos de la población nacional que viven en condiciones económicas mucho mejores puede aumentar su sentimiento de privación y sus expectativas de mejores condiciones, a la vez que indignación. Esta indagación popular se canaliza en movimientos nacionalistas organizados, y ello puede suponer un desafío al status quo.
3) Los movimientos son encabezados por personas más instruidas, que denuncian que la relación que existe entre su nación y el centro. Existen personas dispuestas y capaces de encabezar la oposición al centro y a sus partidarios dentro de su nación.
4) Durante la guerra fía algunas naciones periféricas lograron romper con la dominación central capitalista mostrando que la separación era posible, y algunos de estos países tenían muy buenas perspectivas de lograr un crecimiento económico. Ahora estas naciones ocupan una posición de fuerza desde la que relacionarse con las potencias capitalistas y dictar los términos de la inversión extranjera para satisfacer sus propias necesidades.
5) Estas naciones son los suficientemente fuertes como para proporcionar la ayuda material y el apoyo militar necesarios para resistirse a la dominación central.
6) Hay una creciente desigualdad entre las naciones ricas y las pobres, más desigualdad dentro de las naciones periféricas dominadas por el centro y represión política, todo lo cual puede estimular o motivar movimientos revolucionarios en las naciones pobres. Las dificultades e4conómicas e los pueblos de la periferia derivadas de la dependencia han contribuido a generar violencia política. La implicación de las corporaciones multinacionales en la economía de una nación periférica genera menos democracia y más represión política.
Resistencia del centro al cambio
La principal línea de acción del centro ha sido típicamente su acción policial y militar inicialmente abierta, pero cada vez más encubierta, para contrarrestar la rebelión de la periferia contra el centro.
Las actividades encubiertas son operaciones secretas para alcanzar objetivos políticos y/o económicos. Entre estas actividades están el asesinato de actores políticos considerados como una amenaza para los intereses del centro, el soborno a políticos de la periferia u otras personas con poder para promover los intereses del centro, la ayuda a golpes de estado, la propaganda, las elecciones amañadas y todo tipo de “trucos sucios”. Cuando estos tipos de actividades encubiertas tienen éxito se logran objetivos políticos y económicos con menor gasto en uso de recursos militares, pérdida de vidas y opinión mundial.
Los objetivos de la actividad encubierta se dividen en tres categorías:
1) la acción encubierta puede estar orientada a suprimir grupo de oposición que intentan cambiar los gobiernos de la periferia que respaldan los intereses del centro
2) dirigirse hacia el apoyo de los gobiernos de la periferia favorables a los intereses del centro
3) acciones dirigidas a derrocar gobiernos periféricos no favorables para reemplazarlos por gobiernos más favorables y receptivos a mayores inversiones y comercio multinacional.
El “nuevo orden mundial”: perspectivas para la periferia
La periferia seguirá teniendo muchos problemas económicos y sociales, y en muchos lugares estos problemas empeorarán debido al aumento constante de la desigualdad y de la población mundial.
Es posible que el centro preste menos atención a los problemas de los pueblos de la periferia, y esta falta de atención puede tener un resultado muy positivo: será menos probable la necesidad de ayuda militar a la periferia para que se maten entre ellos. Pero también disminuirá la ayuda al desarrollo que, en ciertos casos, ha contribuido a reducir algunos problemas sociales, al tiempo que ha impulsado el crecimiento económico.
La no intervención puede tener otras ventajas para las naciones periféricas. Puede existir menos presión para que se cumplan las expectativas de las superpotencias sobre lo que los países deben hacer, por lo que quizá las naciones periféricas puedan tener más libertad para intentar dar una oportunidad al modelo de desarrollo asiático.
Una cosa es segura: los principios básicos que rigen la desventaja de las naciones de la periferia, que han estado vigentes durante muchos siglos, no cambiarán radicalmente.
En el moderno sistema mundial sigue siendo correcto decir que la mejor manera de llegar a ser una nación rica es haberlo sido en el pasado.