Desde el punto de vista de la estructura social, el concepto de desigualdad nos remite al acceso diferencial de las personas a los recursos, tanto en tipo como en cantidad; y su estudio es fundamental por un triple motivo:
1) El acceso a los recursos está relacionado con las condiciones de vida cotidiana de la gente
2) El análisis de la desigualdad es fundamental para ver la relación entre recursos y poder
3) La consideración de desigualdad es ineludible, porque desde el acceso desigual a los recursos y al poder, se pueden generar dinámicas de identificación colectiva.
Las desigualdades no hay que confundirlas con las diferencias.
Las características de la desigualdad han sido diversas a lo largo de los dos últimos siglos. Hay tres fases de transformación de desigualdades: la fase de industrialización, la sociedad del bienestar y la crisis de esta última.
Origen y características de la desigualdad
La comprensión de la desigualdad exige la consideración de los orígenes y las características.
El origen social de la desigualdad
En buena parte el origen de la desigualdad se encuentra en los procesos sociales, no naturales. Siempre hay grados de desigualdades. No se conoce ninguna sociedad en la cual todos los miembros tuviesen los mismos recursos, prestigio y capacidad de decisión en la comunidad.
Es cuando las sociedades producen y acumulan excedentes cuando las desigualdades se hacen más evidentes y se asocia más a los recursos materiales el concepto de desigualdad.
El trabajo es el conjunto de tareas necesarias, pero que varían de una sociedad a otra.
Las recompensas por los trabajos no depende de una valoración natural, sino de la valoración y el prestigio social que se le atribuye.
Las sociedades capitalistas organizan la división social del trabajo en dos ámbitos: mercado laboral y familia.
El primero es productivo, a cambio de un salario.
El segundo reproductivo, es oculto y no tiene ni reconocimiento ni recompensa.
En cada momento histórico se produce una redistribución de las tareas que pertenecen a familia y mercado.
El Estado tiene una capacidad redistribuidora de recursos.
El carácter histórico de la desigualdad
La desigualdad también es cambiante e histórica.
La legitimación de la desigualdad
Dos corrientes de legitimación del capitalismo:
1) Funcionalista: La existencia de desigualdades es necesaria, porque sin recompensas las personas se inhibirían de tener iniciativa, no encontrarían aliciente a su esfuerzo.
2) Crítica: Por las consecuencias fatales que tienen las desigualdades en la vida de la gente más desfavorecida, que deja amplios colectivos en la pobreza y la marginación.
La desigualdad en la primera industrialización
Aumento de la desigualdad en el período de la revolución industrial, entre personas, regiones y clases.
La base del incremento de las desigualdades en esta época se encuentra, precisamente, en el hecho de que la mayoría de la población dejara atrás un hábitat en el cual disponía de recursos para la supervivencia por escasos y precarios que fuesen, para ir a parar a un lugar donde su único recurso es la fuerza de trabajo. Ahora las desigualdades salariales adquieren una importancia vital.
Gracias a la industrialización el pastel se hacía más grande pero los obreros recibían una parte proporcionalmente más pequeña, y contra más descalificados e inestables fuesen aún era más pequeña esa parte.
Las desigualdades crecen durante casi todo el s. XIX. Se pone freno con la revolución fordista del trabajo a finales del siglo e inicios del XX.
La desigualdad en la época del bienestar
Se estabiliza la desigualdad a principios de s. XX. En las décadas centrales período de máxima igualdad conocido en los países de una industrialización más avanzada.
El mercado goza de una salud sin precedentes. Políticas económicas keynesianas.
Los trabajadores acceden en masa al consumo. Se produce un aumento de las posiciones ocupacionales de clase media. Hay más fortaleza y cohesión de organizaciones como sindicatos y partidos políticos (sobretodo de izquierdas). Nuevo papel del Estado: Garantía de igualdad: ESTADO DEL BIENESTAR: Mínimos básicos de protección social a los ciudadanos.
A pesar de tener las cuotas más altas de igualdad, la distancia entre los más privilegiados y los más desfavorecidos continúan en aumento en este período.
El efecto más importante del estado del bienestar es la mejora de ciertas condiciones de vida de los más necesitados.
En los países escandinavos más políticas para el trabajo, sobre todo público, de las mujeres, para compaginar el ámbito productivo con el reproductivo. Las mujeres trabajan más a jornada parcial. También la presión fiscal ha empujado a las mujeres a entrar en el mercado laboral.
La desigualdad hoy
Desde la crisis de los 70, mayor desigualdad. El Estado del Bienestar sufre una doble crisis:
1) La que emana de las dinámicas de mercado, que lo ahoga fiscalmente
2) La debilidad de la sociedad para defender sus conquistas sociales.
El resultado de la crisis es la libertad de mercados. Nuevo modelo sobre bases transnacionales, marcadas por una gran movilidad internacional del capital y una nueva división internacional del trabajo.
En las últimas décadas hay una imposibilidad de los Estados nacionales de controlar los movimientos internacionales de capital. LA DESIGUALDAD PERVIVE
Se mantienen niveles altos de desigualdad económica
Las desigualdades laborales como base
Una primera línea divisoria es el paro, estrechamente relacionado con la pobreza y la marginación.
Desde la década de los ochenta otra línea divisoria, la estabilidad.
Además de tener un paro alto, es un paro muy estructurado: problemas según sexo, edad, origen social o geográfico.
Viejas y nuevas caras de la desigualdad
1) Nueva pobreza: Colectivos en situación de precariedad. La novedad es que no se llega aquí desde la exclusión, sino desde la plena integración social se llega a la marginación.
2) Falta de recursos no directamente económicos.
¿Hacia una dualización social?
Dualización social entre sociedad débil y fuerte:
1) FUERTE: Conserva desigualdades en su interior pero tiene unos recursos garantizados y un sistema de oportunidades y de movilidad. Personas integradas
2) DEBIL: Pocos recursos económicos, poco organizadas, marginación.
En Europa hay tendencias. En EEUU es una realidad.
La mundialización de la desigualdad social
Relación entre la desigualdad en los países pobres y ricos:
1) Hay una vinculación entre ambas desigualdades
2) El Tercer Mundo también es capitalista
3) Las desigualdades a escala internacional afectan de lleno a los países ricos: migraciones, reacciones xenófobas.
Hay una gran desigualdad entre países, y además en los pobres es donde la riqueza está peor distribuida. Hay oligarquías.
Conclusiones: desigualdad y estructura social
Desigualdad económica es la primera referencia obligada. A esta se asocia el poder, dominación, prestigio y la posibilidad de acceder a otros recursos no directamente económicos como la educación.
Otros ejes de desigualdad que se articulan con la economía son el género, la edad o la raza.
La estructura social intenta explicar los cambios que se producen.