//1.1 Composición estable en el tiempo. Ciclo geoquímico//
En el agua de mar hay disueltas varias sales (3’5% del peso total ). La composición de las aguas no ha variado a lo largo del tiempo, pues existe un sistema de equilibrio, llamado el ciclo geoquímico, basado en el intercambio de material entre atmósfera, océano, ríos, rocas de la corteza, sedimentos oceánicos y el manto.
//1.2 Diferencias en la composición de las aguas a pequeña escala//
La composición de las aguas marinas presenta diferencias en diversos puntos, como la desembocadura de los ríos o las zonas de abundante precipitación (se rebaja la proporción de sales), mientras que una fuerte evaporación contribuye a su concentración. En las aguas marinas también hay gases en pequeñas cantidades, destacando el O, N, CO2, Ar y H.
La procedencia de los componentes de las aguas marinas es diversa y existen varias teorías. Hoy día, modernas teorías se basan en las corrientes de convección: en la dorsal centro-oceánica aparecen las aguas juveniles acompañando a las rocas del manto. También contribuyen a su composición los sólidos generados en las dorsales medio-oceánicas y en erupciones submarinas.
//1.3 Interés de la composición de las aguas marinas//
Los gases son de gran importancia para la vida (animales y plantas). La cantidad de oxígeno se ve modificada por las características de las masas de agua, ya que el aumento de la temperatura y la salinidad disminuyen la cantidad de oxígeno, y por tanto el desarrollo biológico. Las plantas también influyen sobre la proporción de oxígeno, siendo superior en las capas superficiales que en las profundas, debido a la función clorofílica de las plantas.
La salinidad (concentración de sólidos disuelta en las aguas marinas) hace que varíe la densidad de las aguas, que normalmente alcanzan su máxima densidad y su punto de congelación a unos -2°C, pero sufre variaciones según el porcentaje de salinidad. La importancia de este hecho se refleja en los movimientos de equilibrio de las aguas marinas y en que se rebaja el punto de congelación de las aguas.
Destacan las siguientes propiedades:
|| Densidad: generalmente, los líquidos aumentan su densidad si disminuye la temperatura, hasta llegar a la solidificación, donde la fase sólida es más pesada que la líquida. Pero en el agua esta ley se sigue hasta los 4°C, y a partir de ahí se empieza a dilatar, por lo que el hielo alcanza una densidad inferior a la del agua y puede flotar. Gracias a ello, el hielo que se produce en la estación fría puede fundirse en verano y establecerse el cilo hielo-deshielo. Si el hielo tuviera mayor densidad que el agua se hundiría en el fondo de los océanos hasta formar un conjunto helado. || Capacidad calorífica: debe tenerse en cuenta por los contrastes en el calentamiento de la superficie terrestre, de importantes consecuencias en los climas. El agua tiene mayor calor específico que la tierra, por lo que se calienta y se enfría más lentamente. Si a esto añadimos su transparencia y movilidad (la incidencia del sol llega a 200 m, por 20 m en la tierra), obtenemos un conjunto que es un importantísimo depósito de calor. La temperatura de las aguas marinas es menos variable que la de la tierra, pues se calienta más lentamente en verano y se enfría más lentamente en invierno. ||
Albedo: es menor en la superficie marina que en la superficie del suelo.