Hasta la década de los 80, las personas que preparaban las consultas e informes de una base de datos debían ser programadores. Al aparecer las bases de datos con lenguajes de consulta sencillos y estandarizados, semejantes al lenguaje natural, el proceso de consulta puede hacerlo cualquier usuario mediante un lenguaje escrito asequible.
El lenguaje de gestión de bases de datos más conocido en la actualidad es el SQL, Structured Query Language, que es un lenguaje estandar internacional, comúnmente aceptado por los fabricantes de generadores de bases de datos. En concreto, el gestor de bases de datos Oracle utiliza el lenguaje SQL.
El SQL trabaja con estructura cliente/servidor sobre una red de ordenadores. El ordenador cliente es el que inicia la consulta; el ordenador servidor es que atiende esa consulta. El cliente utiliza toda su capacidad de proceso para trabajar; se limita a solicitar datos al ordenador servidor, sin depender para nada más del exterior. Estas peticiones y las respuestas son transferencias de textos que cada ordenador cliente se encarga de sacar por pantalla, presentar en informes tabulados, imprimir, guardar, etc., dejando el servidor libre.
El SQL permite:
* Definir una base de datos mediante tablas
* Almacenar información en tablas.
* Seleccionar la información que sea necesaria de la base de datos.
* Realizar cambios en la información y estructura de los datos.
* Combinar y calcular datos para conseguir la información necesaria.
SQL es el lenguaje de comunicación entre el programa cliente y programa servidor; Oracle es un programa servidor, en el que está la base de datos propiamente dicha. El usuario accede con alguno de los programas cliente disponibles para consultar Oracle.
En este manual se explica como emplear SQL para:
* Crear y modificar la estructura de una tabla de datos.
* Seleccionar información de una tabla.
* Añadir datos a una tabla.
* Introducir información en una tabla.
* Realizar consultas entre tablas con campos comunes.