Lo primero es tener claro que se desea lograr con este lenguaje. Como el principal usuario de este lenguaje será la comunidad científica, entonces es a ellos a quienes hay que escuchar. Esto genera una larga lista de requisitos, entre los que se destacan:
- Codificar material matemático útil para la enseñanza y la comunicación científica a todo nivel. Claramente este es el objetivo principal y originario de todo este esfuerzo.
- Codificar tanto notación matemática como significado matemático. Si bien puede no quedar claro a que se refiere, en este informe se profundizará al respecto. Mientras diremos que parte de esto es fundamental en lo que mucha gente augura será el futuro: la web semántica.
- Facilitar conversión desde y hacia otros formatos de presentación (por ejemplo: TEX). Esto resulta bastante evidente.
- No tiene sentido inventar una notación nueva si se va a perder todo lo que se tiene actualmente.
- Conveniente para la interacción con software externo. Esto se refiere en particular a generadores de código o posibles intérpretes e inclusive evaluadores de expresiones.
- Ser extensible. No es posible definir toda la matemática, por lo que aquello que no quede definido y sea alguna vez necesario debe de ser posible de definirse.