1- LA LONGITUD DE LOS METEOROS
Si consideramos constante la composición química de los miembros de un enjambre, tenemos que intuir que la ablación comienza a la misma temperatura. Eso ocurre a una determinada altura, que será casi constante, de, por término medio, unos 100 Km de altura (entre 90 y 180). Recordemos aquí que lo que vemos en el cielo es la ionización atmosférica producida por un fragmento de materia no más grande que la cabeza de un alfiler. Para una masa similar, el espacio recorrido mientras se "vaporizan" los meteoroides, será semejante, y el recorrido aparente en el cielo variará a causa de la perspectiva. Consecuencia importante de todo esto: un meteoro que aparezca muy cerca del radiante tendrá una longitud muy corta, pues lo veremos casi de frente. El trayecto deberá ser tanto más largo cuanto más alejado del radiante. Esto nos indica también un motivo de exclusión: no puede pertenecer al enjambre un meteoro muy largo que comenzara su rastro en el origen del radiante.
2. LA VELOCIDAD DE LOS METEOROS
Deberemos de clasificarla de Muy Rápida (MR) a Muy Lenta (ML) así: MR-R-M-L-ML. Es recomendable aprender a medirla en grados/seg. ¿Cómo lo haremos? Imaginemos que retenemos en nuestra mente la velocidad del meteoro, y lo desplazamos durante un segundo por el cielo ¿Cuantos grados hubiera recorrido? Calculemos así su velocidad. Fotográficamente, la podremos calcular haciendo uso de un obturador rotativo. Consiste básicamente en un pequeño motor, que lleva una "hélice" o similar, situado el invento de tal manera que impida cada vuelta que la luz llegue al objetivo de nuestra cámara fotográfica. Deberá de dar vueltas a una velocidad conocida y constante. Nuestro "meteoro" aparecerá en la fotografía a "trocitos". Contemos los trocitos y sabremos cuanto duró. Para saber los grados, deberemos calcularlos en función de los que puede impresionar el objetivo que en ese momento estemos utilizando.
Si consideramos el efecto de "perspectiva", la velocidad aparente será menor en un meteoro que aparezca más cerca del radiante.
Será pues mayor esa velocidad cuanto más lejos del radiante aparezca.
3. DESPLAZAMIENTO DEL RADIANTE
Consiste en que en lluvias de larga duración, se aprecia un desplazamiento del radiante, debido a que cambia la posición de la tierra, aproximadamente 1 grado diario (dicho de otra manera, a que la tierra recorre 360º en 365 días, aprox.)
El radiante (salvo excepciones), se desplazará 1 grado diario hacia ascensiones rectas positivas.
4. ATRACCION CENITAL
Debido a la atracción gravitatoria de la Tierra, los meteoros no siguen una trayectoria recta, sino hiperbólica, uno de cuyos focos se sitúa en el centro del globo terrestre. Esto hace que varíe en ciertas circunstancias la posición del radiante sin variar su acimut. Este fenómeno se deberá tener especialmente en cuenta cuando el radiante esté más cerca del horizonte, pudiendo alcanza la diferencia de hasta 17º si la velocidad de los meteoros es lenta.
5. OTROS FACTORES
Existe también el fenómeno de Aberración diurna, insignificante en nuestras latitudes.
Al estudiar lluvias menores es necesario dibujar todos los meteoros; sólo se hará conteo (contar sin dibujar) cuando la THZ sea mayor de 30.
THZ: Tasa horaria cenital: número de meteoros que vería un sólo observador en condiciones ideales, si el centro del radiante estuviese en el zenit.
El centro del campo de visión deberá estar a menos de 40º del centro del radiante en estudio.
El radiante no resulta ser un punto, sino una pequeña área elíptica, más alargada en A.R.; existen radiantes de hasta 15º x 10º aunque la mayoría va de 5º x 5º a 8º x 8º.
PRINCIPALES LLUVIAS
Cuadrantidas: 1-5 enero
Líridas: 12-24 abril
Eta-acuaridas: 29 marzo - 21 mayo
Perseidas: 11-13 agosto.
Dracónidas : 8 - 10 octubre
Orionidas: 10 - 30 octubre
Tauridas 24 septiembre - 10 diciembre
Leónidas: 14 - 24 noviembre
Andromédidas 17 - 27 noviembre
Gemínidas: 5 - 19 diciembre
La mejor hora de observación es la madrugada, ya que en esos momentos nuestra posición en la Tierra, está dando la cara a la órbita, por lo que nos encontramos de frente con todos los objetos que puedan cruzarla. Sin embargo a las 6 de la tarde, por ejemplo, la Tierra no puede recibir más que los meteoritos los suficientemente rápidos como para alcanzar su velocidad orbital.