



¿EN QUÉ CONSISTE EL TRABAJO?
En meteoros es imprescindible saber qué se va a observar. Para ello es necesario un buen conocimiento del cielo que sólo se consigue con la práctica. Además, es bueno contar con un buen equipo, esto es, una linterna de luz roja, bolígrafo o rotulador, regla, algo duro sobre lo cual poder escribir, abrigo (incluso en verano), un sitio donde poder recostarnos, etc. Nunca nos debemos olvidar de llevar un buen número de partes y las cartas adecuadas. Estas cartas deben ser previamente estudiadas para saber qué estrellas (en cuanto a magnitud y color) tomamos de referencia.
COMENZANDO A OBSERVAR
Consideramos muchas veces de gran importancia un estudio continuado en las observaciones de al menos dos o tres horas, para estudiar así la actividad tanto de los enjambres mayores como los de actividad inferior, debido a que éstos últimos presentan menor probabilidad de observación. La unificación de la metodología en la observación de meteoros es hoy en día un problema difícil de solventar, puesto que dependiendo de una asociación a otra, nos encontramos con que la base en la que se apoyan es muy diferente. Se propone el siguiente método de observación ideal:
1. Asignación de un número a cada meteoro observado, que se colocará al lado del dibujo del trazo que hagamos en las cartas de proyección gnómica.
2. Registro de la hora de aparición del meteoro en tiempo universal (TU) especificando hasta los segundos en el caso de los bólidos (meteoros de gran trazo y magnitud).
3. Cálculo de la magnitud del meteoro por comparación con otras estrellas.
4. Color del meteoro, teniendo en cuenta que podremos estudiar con este dato la composición química de los meteoroides que componen el enjambre. Hay que tener en cuenta que estos detalles del color requieren mucha experiencia. Para los principiantes todos parecerán blancos.
5. Velocidad del meteoro, expresada según la tabla siguiente:
- Muy rápido ...75-80 km./s
- Rápido ..........55-69 km./s
- Moderado......40-35 km./s
- Lento.............30-25 km./s
- Muy lento......20-10 km./s
Esta escala es a modo de orientación y en general se sigue el criterio subjetivo del observador. La práctica es la que da estos criterios.
6. Altura radial, o distancia en grados del punto medio del meteoro al horizonte real, no el del observador. Sería conveniente aprenderse la altitud de algunas estrellas (aparentemente fija) desde la latitud del observador, por ejemplo, en el hemisferio Norte la Polar (30º)
7. Magnitud límite estelar (MALE) que es un método de medida de la calidad o transparencia del cielo, contando las estrellas que se ven en un área restringida. Estas áreas cuentan con un número de identificación y aparecen en los partes de proyección gnómica.
8. Registro de la existencia de estela en el meteoro. En el caso de que se presente, indicar el color y su duración.
- estela de menos de medio segundo
- estela de medio segundo
- estela de más de un segundo, a determinar por conteo
9. Medida de la longitud en grados del meteoro, o bien seguir la siguiente escala:
- corto ... menos de 10 grados
- medio...10 a 25 grados
- largo ... 25 o más grados
Este es un dato que no se suele utilizar, puesto que si el meteoro está bien trazado sobre la carta ya se conoce su longitud. No obstante, es bueno hacerlo al principio.
10. Citar fenómenos particulares del meteoro: Explosión, reaparición, cambio de magnitud, curvamiento, simultaneidad, etc. En caso de no poder apuntar todos estos datos, los principiantes deberán recurrir a registrar la hora, magnitud, trazo y estela.
Además de estos datos también se suele apuntar el porcentaje en nubes, la fase de la Luna, si hay luminosidad parcial, oscuridad, etc. Tampoco olvidarnos de poner el sitio de observación (con la latitud y la longitud), nuestro nombre y comienzo y final de la observación en Tiempo Universal.
A la hora de observar nos preguntaremos cuándo hacerlo, esto es, qué condiciones debe tener el cielo para tomar datos fiables de esos meteoros de la lluvia que estamos estudiando. Para ello es conveniente saber:
- La posición del Sol debe ser de unos 12º a 14º debajo del horizonte.
- El efecto que produce la Luna depende de su fase. Cinco días antes de la Luna Llena y cinco días después no se recomienda observar con luna, sólo cuando ésta está por debajo del horizonte. El efecto perturbador puede reducir el número de meteoros en un factor de diez durante la Luna llena.
- El radiante que vayamos a observar debe estar a unos 20º como mínimo por encima del horizonte.
En cuanto al campo de observación debemos tener en cuentea los siguientes consejos:
- Debe estar libre de árboles, montañas o incluso lámparas o la Luna.
- El centro del campo de visión debe estar situado unos 50º o 70º por encima del horizonte. Por debajo de 40º los datos son de poca fiabilidad.
- No mirar directamente al radiante. Una distancia de unos 20º a 40º es óptima. Luego, a la hora de reportar los resultados es necesario indicar el centro del campo de visión y darlo con un error de unos 10º o 15º.
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