Operadores epistémicos y conectores contextuales - 'Todavía' y 'ya' (I)
5 - 'Todavía' y 'ya' (I)
Operador proposicional
Para el caso de 'todavía' y 'ya' en oraciones que describen estados, es posible aplicar el concepto de suposición contextual, en lugar del concepto de expectativa, como hemos visto (Garrido 1991b y 1992b). Puede tratarse de unidades sintácticas menores que la oración: 'no ya como actor de la escena política en lo inmediato, sino como bandera de futuro' ('El País' 16.7.92: 10). Empleamos un operador temporal, 'a(p)':
María vivía antes aquí. a(p)
María no vivía aquí antes. a[no(p)]
María ya vive aquí. y(p) -> a[no(p)] & p
María todavía vive aquí. t(p) -> a(p) & p
Aplicando el análisis anterior, obtenemos (entre los muchos que han observado la existencia de este tipo de presuposiciones, Pottier (1969: 127) las menciona brevemente para 'todavía' y 'ya'):
y[no(p)] -> presup[a(p)] & sup(p) & no(p)
t(p) -> presup[a(p)] & sup[no(p)] & p
y(p) -> presup(a[no(p)]) & sup[no(p)] & p
t[no(p)] -> presup(a[no(p)]) & sup(p) & no(p)
En realidad, en español se trata de un solo par de operadores: 'y[no(p)]' es la negación de 't(p)' y a la inversa, mientras que 'y(p)' es la negación de 't[no(p)' y a la inversa. Hay un solo 'todavía', que, aplicado a cláusulas negativas, comparte la presuposición 'a[no(p)]' de 'ya' aplicado a las mismas cláusulas pero sin la negación, teniendo valores opuestos a los de 'ya'. Aplicado a cláusulas sin negación, 'todavía' comparte la presuposición 'a(p)' de 'ya' construido con las mismas cláusulas, pero con negación, y presenta los valores opuestos en la proposición implicada y en la suposición refutada. Es decir, tenemos el par 'todavía no x' y 'ya x', y el par 'todavía x' y 'ya no x': hay un solo 'todavía' y un solo 'ya', construido con expresiones con o sin negación.
Además de estas relaciones de negación, se han observado otras:
La luz ya está encendida. y(p)
No ocurre que la luz todavía no esté encendida. no[t[no(p)]]
Si admitimos la equivalencia entre los dos ejemplos, la propuesta de Löbner (1989) para el alemán valdría para el español: 'todavía' y 'ya' serían operadores duales (cf. Barwise y Cooper 1981: 197), entendiéndose la dualidad, en los términos de Van der Auwera (1991a: 133), como negación externa de la negación interna:
y(p) <-> no[t[no(p)]]
La dificultad estriba en que la negación externa, es decir, la negación de alcance ancho, parece darse exclusivamente en los casos de negación metalingüística o interpretativa (Ducrot 1972: 38), que no mantiene las presuposiciones y que sirve para refutar un enunciado anterior (Horn 1988: 126); se da también en condicionales, con alcance ancho de verbos de juicio o dicción, y en preguntas, como en:
[M. Unamuno, "La tía Tula", (1921: ch.1, 54; Madrid 1990)]
En otros casos, 'No se quieren ya' corresponde a 'y[no(p)]', y la descripción directa (no metalingüística) se lleva a cabo mediante 'Pero ¿todavía no se quieren?', es decir, 't[no(p)]'; nótese el modo subjuntivo de 'no esté encendida' en el ejemplo (véase Garrido 1992b). La negación de 'y(p)' solo se puede lograr mediante 't[no(p)]', y no mediante una segunda negación, de alcance ancho; y lo mismo ocurre en alemán, con los correspondientes términos, como indica König (1991: 143). La razón de que 'y(p)' no sea equivalente a 'no[t[no(p)]]' probablemente sea que no son equivalentes 'sup[no(p)]' y 'no[...sup(p)...], además del mencionado problema del carácter metalingüístico de la negación de alcance ancho; lo mismo vale para las otras relaciones, como 'no[y(p)]' y 't[no(p)]', etc.
Podemos explicar los hechos que han dado lugar al análisis de que hay una presuposición futura (Horn 1970, Doherty 1973, Muller 1975, Bosque 1980) como inferencias realizadas en el proceso de interpretación, según la acomodación pragmática ya mencionada, en 3.4: como observa Kay (1990: 70), es sabido que se consigue un efecto retórico cuando no hay razón para creer que el oyente dispone de la información contextual requerida. Por ejemplo:
Todavía no eres más que nuestra tía; todavía no eres nuestra mamá.
Se trata de un ejemplo adaptado de la citada novela de Unamuno, "La tía Tula", cap. 10, p.97, en que la niña le habla a su tía de su matrimonio con su cuñado viudo. La hablante introduce la suposición de cambio (de tía a madre) para rechazarla; pero la objeción solo es válida para el momento de la enunciación. Para rechazarla en el futuro, sería necesario decir 'Nunca serás nuestra mamá'; de acuerdo con la máxima de cantidad de Grice, el hablante deja abierta la posibilidad al emplear 'todavía no' en lugar de 'nunca', y de este modo obliga a inferir el futuro cambio. En términos más precisos, si hay en el contexto la suposición de cambio, el hablante se limita a rechazarla; si no existe, el hablante la introduce en el contexto, aunque la rechace para el momento de referencia temporal.
Otros resultados del contraste entre la suposición y la proposición que la rechaza (ambas en conjunción con la presuposición) es que con 'ya' se puede producir una valoración de anticipación (el cambio ocurre antes de lo previsto), mientras que con 'todavía' hay una impresión de duración (el cambio no ocurre).
Tanto la presuposición como la suposición del contexto son datos que requiere la expresión para encajar en el contexto previo; son conexiones de la información aseverada con la información fuera de debate (presuposición) y con la información que se rechaza. Esta última sirve bien de conexión con una información que se tenía por acertada, bien introducción de tal información para refutarla. De ello se deduce la propiedad de que se pueda repetir (redundantemente) tanto la información presupuesta como la supuesta contextualmente.
Foco cuantitativo
En otras lenguas, el correlato de 'todavía' se emplea con foco cuantitativo (por ejemplo 'noch' en alemán); en español, 'solo' (que, recordemos, puede escribirse sin tilde; cf. RAE 1973: 140) se construye con 'todavía' y presenta dicha propiedad:
Pedro todavía tiene cien libros.
Pedro todavía tiene solo cien libros.
En el primer caso, se puede entender tanto un proceso de aumento como de disminución; la opción no marcada, por defecto, es de disminución. En el segundo caso, se explicita la dirección de aumento, como en alemán con 'erst'. El uso de 'solo' invierte la dirección del cambio cuantitativo. La estructura sintáctica de la expresión con 'solo' puede ser (cf. König 1991: 27):
[[solo cien]SCuantificador libros]SN
En estos casos, como hemos visto, se establece una relación entre una expresión en foco (una expresión destacada) y un conjunto de alternativas, todo ello frente al fondo. Podemos por tanto representarla mediante lambda. Empecemos por 'Pedro tiene cien libros'. El predicado correspondiente a 'tiene' se representa como 'T'; los elementos relacionados mediante 'tiene', los dos argumentos de 'T', son 'p', 'Pedro', y 'c', 'cien libros'. La representación es, pues, 'T(p,c)'. Si añadimos 'solo', en primer lugar el segundo argumento, correspondiente al complemento directo, es 'solo cien libros'; lo representamos mediante 's(c)'. En segundo lugar, este complemento pasa a ser foco. Se trata de algo semejante a 'Lo que tiene Pedro es solo cien libros'. Empleamos una variable, 'y', y el operador lambda, para representar algo análogo a 'Lo que tiene Pedro es y'; añadimos que esta 'y' es 'solo cien libros', 's(c)':
[lambda y [T(a,y)]] (s[c])
Seguimos la misma convención de notación que antes: sustituimos toda la expresión con lambda por su abreviación 's(c)'. Así, 'Pedro tiene solo cien libros' queda representado como 's(c)'.
El operador correspondiente a 'solo' aplicado a una cantidad se define como antes. Recordemos que 'Viene solo Juan' se representa como:
s(j) -> presup(j) & no[o(j)]
En el caso de una cantidad, como 'Pedro tiene solo cien libros', se presupone que se tiene la cantidad, y se niega que hay otra cantidad, es decir, que haya 'más de cien libros' en juego. Representamos esta negación de que haya más de cien libros por medio del operador 'm(c)'. En términos generales, representamos la cantidad mediante la variable 'x'. La representación de 'Pedro tiene solo cien libros', por consiguiente, es:
s(x) -> presup(x) & no[m(x)]
El operador 's(x)' permite, en construcción con 'todavía', dar cuenta de la orientación del cambio cuantitativo. Además de 'todavía solo', podemos decir 'Por ahora Pedro tiene solo cien libros'; lo mismo ocurre en inglés ('so far ... only...'); en neerlandés, se emplea 'nog maar' (cf. 'todavía solo'). En alemán se usa 'erst': König (1991: 115) menciona un ejemplo en alemán, 'Ich habe deinen Aufsatz erst flüchtig gelesen' (yo he tu artículo primero superficialmente leido; cf. 'Por ahora he leido tu artículo solo superficialmente'; König traduce al inglés con 'so far ... only ...') con 'erst', frente a la estrategia de combinar 'noch', 'todavía', y 'nur', 'solo', como en 'Noch habe ich deinen Aufsatz nur flüchtig gelesen', 'Todavía solo he leido tu artículo superficialmente'. Con 'solo', el cambio es de 'presup[a[s(x)]]' a 'sup[no[s(x)]]', es decir, de 's(x)' a 'no[s(x)]'; en paráfrasis, de solo cien a no solo cien, por ejemplo. El cambio va en la dirección del aumento, mientras que con 'todavía' hemos visto que, por defecto, se interpreta el cambio en la dirección de disminución.
Ahora ya podemos representar la expresión con 'todavía solo cien', de manera análoga a la representación de 'todavía cien':
t(x) -> presup[a(x)] & sup[no(x)] & x
t[s(x)] -> presup[a[s(x)]] & sup[no[s(x)]] & s(x)
Para el caso de 'ya' tenemos:
Pedro ya tiene cien libros.
y(x) -> presup(a[no(x)]) & sup[no(x)] & x
Se ha producido el aumento de no tener cien a tener cien. En el caso de 'ya solo cien', se invierte la dirección del cambio, de no tener solo cien a tener solo cien:
Pedro ya solo tiene cien libros.
y[s(x)] -> presup(a[no(s[x])]) & sup[no(s[x])] & s(x)
Así pues, en 't[s(x)]', el operador 's' permite invertir el cambio de disminución de 't(x)', 'todavía cien', a aumento, 'todavía solo cien'; en 'y[s(x)]', invierte la orientación, que pasa de aumento, 'ya cien', a disminución, 'ya solo cien'. Van der Auwera (1991b: 169-170) observa que la expresión en alemán 'nur noch' (cf. 'solo todavía'), regional 'nur mehr' (cf. 'solo más'), tiene su correlato en el español 'ya solo' y en el húngaro 'már csak' (cf. 'ya solo'); en yidis, observa Van der Auwera, se emplea 'shoyn nit mer vi' (cf. 'ya no más que'), como en 'Nor itster hot er shoyn nit mer vi tsvey kinderlekh', 'Pero ahora él tiene ya solo dos niñitos'.
Foco temporal
En el siguiente ejemplo el foco es una expresión temporal, con un predicado de acontecimiento, y no de estado:
María vino hace ya tres días.
El tiempo se trata como cantidad, medida hacia atrás. Y cuanto más tiempo, más atrás queda el hecho; piénsese en la construcción 'Hace tres días que vino María'. Empleemos las siguientes convenciones de notación que, como anteriormente, resultan de aplicar el operador lambda a una proposición con una variable temporal:
'no(t)': el acontecimiento no ocurre habiendo transcurrido la cantidad 't'.
María vino hace tres días. t
María no vino hace tres días. no(t)
Con 'ya', el acontecimiento se adelanta con respecto a lo supuesto:
María vino hace ya tres días.
Además de afirmarse 't', se rechaza la suposición de que viniera más tarde. Es decir, 'no(t)' se interpreta como posterior a 't':
y(t) -> sup[no(t)] & t
Como en otros usos de 'ya', se pasa de una cantidad inferior a una cantidad superior.
La relación entre 't' y 'no(t)' se puede invertir mediante 'solo':
María vino hace solo tres días.
Frente a la suposición de que hubiera venido hace más días, se afirma que ha venido hace solo tres. Recordemos la definición de 'solo cien libros', 's(x)', frente a 'más de cien libros', 'm(x)', desarrollada en 4.2:
s(x) -> presup(x) & no[m(x)]
Se presupone 'cien libros', y se afirma 'no más de cien libros'.
Midiendo el tiempo, encontramos las mismas relaciones::
s(t) -> presup(t) & no[m(t)]
En 'Pasó solo tres días en la playa', se afirma que no pasó más de tres días, y se presupone que pasó tres. Se trata de una presuposición, como comprobamos en el caso de 'no solo tres días':
no[s(t)] -> presup(t) & m(t)
Esto vale cuando se está midiendo el tiempo, sin más, como en 'No pasó solo tres días en la playa', que presupone que pasó tres, y afirma que fueron más de tres. También vale en casos como 'No hace solo tres días que vino María', es decir, han pasado tres días desde que vino y han pasado más días. Pero cuando se sitúa un acontecimiento midiendo el tiempo hacia atrás, como en 'No vino hace solo tres días', no hay presuposición: no se acepta que ocurrió hace tres días, y se afirma que ocurrió hace más de tres días. Precisamente se rechaza que ocurriera hace tres días, y se afirma que ocurrió hace más de tres días. En 'Vino solo hace tres días', se rechaza que fuera hace más días, y se afirma que vino en ese momento. Empleamos 'no[a(t)]' en lugar de 'no[m(t)]', ya que midiendo el tiempo hacia atrás, más tiempo equivale a que el acontecimiento ocurre antes:
s(t) -> t & no[a(t)]
no[s(t)] -> no(t) & a(t)
Ahora podemos representar 'María vino hace solo tres días':
sup(no[s(t)]) & s(t)
Recordando el valor de 's(t)', esta representación es equivalente a la de que se supone que es anterior a hace tres días y se afirma que no es anterior sino que ocurre hace tres días:
sup[a(t)] & no[a(t)] & t
Hay otra manera de expresar que en el momento 't' ha ocurrido algo, y afirmar que no ha ocurrido antes de ese momento:
María no vino hasta hace tres días.
En un ejemplo análogo en inglés, König (1991: 169) defiende el análisis de Kartunnen (1974) y observa que 'until' (español 'hasta') es un elemento de polaridad negativa y que significa lo mismo que 'before' (español 'antes'), salvo que tiene la presuposición de que ocurre un cambio (venir María) en el tiempo indicado (hace tres días). Recordemos (Bosque 1980: 20) que los términos de polaridad negativa son aquellas construcciones que requieren la presencia de una negación (sobre 'hasta', veáse también Bosque 1980: 145-156). En otros términos, el ejemplo equivaldría a 'María no vino antes de hace tres días', con la presuposición de que vino hace tres días.
Sin embargo, no se trata de una presuposición, sino de una implicación simple, de modo que vale la representación anterior:
María no vino hasta hace tres días.
sup[a(t)] & no[a(t)] & t
Esta expresión es equivalente a la propuesta para 'hace solo tres días':
María no vino hasta hace tres días.
María vino hace solo tres días
sup(no[s(t)]) & s(t)
Sí hay casos con 'hasta' en que no aparece la implicación 't'. Pensemos en 'Hasta hace tres días, María no había venido': hay un estado, no haber venido María, que se extendía desde antes hasta el momento de hace tres días (cf. Mittwoch 1977).
Por último, con 'hasta' es posible expresar que no ha ocurrido antes un acontecimiento, empleando un punto (intervalo) en la escala temporal ('el lunes') en lugar de una medida hacia atrás ('hace tres días'):
María no vino hasta el lunes.
sup(no[s(t)]) & s(t)
Del mismo modo, con 'ya' es posible tal indicación:
María vino ya el lunes.
y(t) -> sup[no(t)] & t
Tanto con 'ya' como con 'hasta' la orientación está definida, por defecto en 'ya' (de 'no(t)' a 't' hay un aumento de cantidad), y por su naturaleza semántica léxica en 'hasta'. La diferencia entre sus otros usos y este es que se trata aquí de acontecimientos, no de estados (como serían 'El lunes María ya había venido' y 'Hasta el lunes María no había venido').
Queda todavía otra cuestión. Si queremos mantener la semejanza con otros usos, podemos introducir una suposición referida a un momento anterior a la enunciación. Por ejemplo:
María llegará ya el lunes.
Antes se pensaba que llegaría después del lunes, y, en lugar de continuar siendo válida la suposición, se afirma que llega el lunes. Es necesario un operador temporal que sitúe esta suposición antes del momento de enunciación, sin afectar a la localización temporal del acontecimiento: se suponía que María no llegaría el lunes, 'A(sup[no(t)])'. Este operador está referido al tiempo de la enunciación, no al del acontecimiento, como ocurre con el operador temporal 'a(t)'.
Podemos considerar la suposición como presuposición, ya que se trata de algo aceptado por los interlocutores como fuera de discusión. Apliquemos la prueba del discurso: es apropiado decir 'Pensábamos / pensabas / pensaba que María no vendría el lunes pero vendrá el lunes', y es inapropiado decir 'No creía yo que María viniera el lunes pero vendrá el lunes'. Además, decir que 'No es verdad que María venga el lunes' requiere aceptar que se suponía que vendría más tarde. Tendríamos así 'presup[A(sup[no(t)])]'; también podemos definir 'A[no(t)]' de modo que a partir de 'no(t)' se construya la suposición contextual de que anteriormente se pensara 'no(t)'. En general:
En el caso de 'María vino hace solo tres días', se rechaza un cambio de suposición: no hay que pensar que adelantara su llegada, pasando de la suposición anterior 'A[s(t)]' a la suposición actual 'sup[no(s[t])]'. Si fuera correcta esta última parte del análisis, las definiciones anteriores quedarían como sigue:
María vino hace ya tres días.
María vino ya el lunes.
A[no(t)] & sup[no(t)] & t
María vino hace solo tres días.
María no vino hasta hace tres días.
María no vino hasta el lunes.
A[s(t)] & sup(no[s(t)]) & s(t)
Las dos primeras corresponden a un operador de tipo 'y(t)', análogo a 'y(x)', de 'ya' con foco cuantitativo, mientras que en las tres últimas el operador es de tipo 't[s(t)]', análogo a 't[s(x)]', de 'todavía solo' con foco cuantitativo. Antes de acabar con las construcciones con foco temporal (4.4.3), necesitamos abordar otro enfoque.
Cursos gratis relacionados con 'Operadores epistémicos y conectores contextuales'
Autor y licencia de 'Operadores epistémicos y conectores contextuales'
Curso gratis de Joaquín Garrido Medina. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero10/operador.html
