El análisis de la cuantificación de fase
Perspectivas
Para el alemán, Löbner (1989 y 1990) ha desarrollado un análisis según el cual los correlatos de 'ya' y 'todavía' (alemán 'schon' y 'noch') se pueden explicar como un caso más de cuantificación de fase. (En lo que sigue aplicaré al español siempre que sea posible la argumentación de Löbner, y representaré 'schon' mediante 'y(p)' y 'noch' mediante 't(p)'.) Esta cuantificación consiste en modificar las predicaciones de tipo sí-no atendiendo a la transición (destacándola, focalizándola) entre una fase positiva y una negativa (o viceversa) en una cierta escala. Löbner, como Vandeweghe (1979) para el holandés (neerlandés), emplea el término de perspectiva: 'y(p)' introduce la perspectiva de que tras una fase de 'no(p)' se introduce una fase de 'p', y, desde esta perspectiva, afirma que se da 'p' en el tiempo de referencia; 't(p)' afirma que se da 'p' en el tiempo de referencia desde la perspectiva inversa, de que tras una fase positiva de 'p' se introduce una fase negativa (Löbner 1989: 174-175).
Löbner rechaza que esta perspectiva de que se producirá un cambio de 'p' a 'no(p)' sea parte de las condiciones veritativas, es decir, que sea componente del significado de 't(p)'; afirma que forma parte de una hipótesis acerca de cómo se producen las condiciones de verdad (Löbner 1989: 175). Sin embargo, el hecho es que en su definición de 't(p)' consiste en que los intervalos anteriores a 'p' no contienen una transición a 'no(p)' (Löbner 1989: 180). En otros términos, interviene el estado o fase posterior 'no(p)' aunque sea como estado rechazado (Garrido 1992b). No es lo mismo afirmar 'p' que afirmar 'no[no(p)]': se trata de proposiciones de diferente estructuración, que, como hemos visto, no encajan en el mismo contexto. En 't(p)', además de la presuposición 'a(p)' y la proposición 'p' (que juntas representan una continuación del estado descrito por 'p' en el tiempo de referencia de 'p'), hay la refutación de una suposición, 'sup[no(p)], como hemos visto en 3.4 y 3.6. No hay necesidad de una fase o estado de cosas posterior (pensemos en '¿Se ha marchado María? No, todavía vive aquí.') si empleamos la suposición de que habría habido un cambio, representado conjuntamente por la presuposición 'presup[a(p)]' y la suposición 'sup[no(p)]'. En lugar de "cuantificadores de fase" (Löbner) o "cuantificadores aspectuales" (Vandeweghe), con énfasis en el cambio de fase o en la realización o no de la transición, el enfoque y la denominación de "conectores contextuales" destaca la semejanza con otros operadores, como 'incluso' o 'pero', que gestionan epistémicamente información contextual y ligan la relacionan con la información explícita (por ejemplo, gestionan la suposición de un cambio y la relacionan con la afirmación explícita que rechaza tal cambio).
Foco cuantitativo
Löbner aplica su análisis a los casos de foco cuantativo y foco temporal. En el primer caso, compara el uso de 'schon' (cf. 'todavía') con 'erst' (cf. 'primero'; para Löbner (1990: 119), 'erst' tiene el significado básico de aparecer como primero, y por tanto antes de un contraste):
Peter hat schon hundert Bücher. Pedro tiene ya cien libros.
Peter hat erst hundert Bücher. Pedro por ahora tiene solo cien libros.
En estos casos en que el numeral es el foco, hay una escala, según Löbner, con más valores (por ejemplo, dinero, número de páginas escritas, etc.). Hay un hecho sorprendente a primera vista para Löbner: mientras que los ejemplos anteriores implican un aumento, el siguiente implica una disminución (Löbner 1989: 191):
Peter hat noch hundert Bücher. Pedro tiene todavía cien libros.
Para Löbner (1989: 192) este último caso es el de alcance clausal; la perspectiva de aumento de 'erst' ('por ahora solo') se explica por ser el dual de 'schon' ('ya'), caracterizado por la perspectiva de aumento. Sin embargo, para Löbner, cuando 'noch' es dual (véase arriba, 4.1) de 'schon', tiene como interpretación por defecto la disminución, y 'schon' la de aumento. Löbner define 'schon' con foco cuantitativo análogamente al 'schon' con predicados de estados y 'erst' como 'noch'. Así pues, no parece clara la inversión de disminución a aumento en este último caso. La solución consiste en considerar 'schon' como 'y(x)', 'noch' como 't(x)', y 'erst' como 't[s(x)]', según han sido definidos anteriormente.
Por último, queda una posibilidad:
Peter hat nur noch hundert Bücher. Pedro ya solo tiene cien libros.
En alemán no se usa el correlato de 'ya' sino el de 'todavía', y, además, con alcance estrecho, es decir, en el alcance de 'nur', 'solo'. Van der Auwera (1991a: 149) considera 'nur noch' como la versión restrictiva de 'noch'; con 'noch' se compara la cantidad con el futuro proyectado de menos que esa cantidad, de manera que se considera la cantidad como todavía buena; 'nur noch' compara la cantidad con la situación previa de más que esa cantidad, de modo que la situación se presenta como mala. Así pues, para Van der Auwera, 'schon' y 'nur noch' comparan la cantidad con su valor previo, mientras que 'erst' y 'noch' la comparan con el valor posterior, futuro. De manera análoga, Vandeweghe (1979: 115) observa que el holandés 'maar' ('solo') da lugar a una evaluación: en 'maar drie koeien', 'solo tres vacas', tres vacas son pocas vacas. La evaluación positiva se lleva a cabo con 'wel' (cf. alemán 'wohl'; Abrahams 1984): 'Die boer heeft wel drie koeien', 'Ese labrador tiene tres vacas', 'nada menos que tres vacas' (en inglés, según Vandeweghe, 'as many as', 'no less than').
En lugar de valoraciones positivas o negativas, se trata de direcciones opuestas de cambio, como, por otra parte observa Vandeweghe (1979: 119) acerca del neerlandés: positivo para 'nog niet', 'nog maar', 'al' o su correlato de estilo formal 'reeds' (cf. 'todavía no', 'todavía solo', 'ya', respectivamente), negativo para 'nog', 'niet meer', 'maar ... meer' (cf. 'todavía', 'ya no', 'ya solo', respectivamente). Dos observaciones al margen: Vandeweghe indica que entre ciertos hablantes, 'nog maar' se usa en lugar de 'maar ... meer'; en segundo lugar, nótese que en holandés el correlato de 'ya' es 'meer' (cf. alemán 'mehr', español 'más') tanto en el caso de 'ya no' (cf. 'no ... más') como en el de 'ya solo' ('maar ... meer').
Volviendo a la idea de las direcciones opuestas, las valoraciones son aspectos que se añaden a ellas. Según lo que sea, libros o enfermedades, aumentar será bueno o será malo (en el caso de los libros, si no hay espacio para guardarlos, su aumento es malo). En los términos anteriores, tenemos 'y(x)' para 'schon', 't(x)' para 'noch', y 't[s(x)]' para 'erst'. En el caso de 'nur noch' se presenta la situación de, por ejemplo, cien libros con una anterior en que había más libros, frente a la suposición de que siguiera habiendo más libros, o, en los términos anteriores, no solo cien libros. Se trata, así pues, de un correlato de 'schon', es decir, de un operador del tipo 'y[s(x)]', tal como ha sido definido antes. En español podemos emplear en estos casos 'todavía' explicitando léxicamente la dirección del cambio a disminución (igual que en inglés con 'have left' y 'only', o en holandés con 'over zijn' -ejemplos de Vandeweghe-, cf. alemán 'übrig sein'):
A Pedro todavía le quedan cien libros.
Peter has only a hundred books left. A Pedro le quedan solo cien libros.
Er zijn nog dertig mensen in de zaal. Hay todavía treinta personas en la habitación.
Er zijn nog dertig mensen over. Quedan todavía treinta personas.
Es interesante observar que en alemán se ha escogido otra vía para expresar esta información: se emplea 'nur', 'solo', que explicita la disminución (no más de cien), y 'noch', con la dirección normal de que no se ha producido el cambio a menos (a menos todavía), es decir, de disminución.
Foco temporal
En los casos de foco temporal, Löbner (198: 193) propone que 'schon' y 'erst' son operadores duales, y explica el "sorprendente" hecho de que 'schon' contrasta con una fase posterior y 'erst' con una anterior considerando 'schon' como un operador del tipo 'noch' ('todavía'), con un posible cambio de 'T' a 'no-T' (en que el acontecimiento no ha ocurrido) y 'erst' como el correspondiente operador del tipo 'schon', con un cambio de 'no-T' a 'T':
Sie kommt erst Montag. Ella no viene hasta el lunes.
Sie kommt schon Montag. Ella viene ya el lunes.
Para explicar 'schon' como operador de tipo 'noch' y el propio 'noch', que también es posible, Löbner (1989: 202) afirma que son equivalentes en cuanto a condiciones de verdad, salvo que con 'noch' 'T' incluye el tiempo de referencia del acontecimiento:
Sie kommt noch Montag. Ella todavía viene el lunes.
El análisis de Löbner tiene inconvenientes: hay dos operadores 'erst', uno del tipo 'todavía' con foco cuantitativo y otro del tipo 'ya' con foco temporal; e igualmente hay dos 'schon', uno de tipo 'ya' y otro de tipo 'todavía'. Además, no queda clara la diferencia entre 'erst' y 'noch', dado que ambos se consideran de tipo 'todavía'. Por ello parece aconsejable aplicar el análisis anterior, considerando 'erst' como operador 't[s(t)]' y 'schon' como 'y(t)'. Quedan así pendientes los casos de 'todavía el lunes' y 'noch Montag'.
El español es aquí diferente del alemán: en español hay una interpretación del tiempo presente de la conjugación como futuro, mientras que en alemán no es necesaria: es posible la construcción en pasado (que, por cierto, plantea especiales dificultades a Löbner 1989: 201):
Sie kam noch Montag.
El correlato español 'Ella vino todavía el lunes' se entiende como que no dejó de venir el lunes, habiendo venido los días anteriores (es decir, interpretación habitual o frecuentativa del tiempo verbal). En alemán se trata más bien de 't(t)':
t(t) -> A(t) & sup[no(t)] & t
Es decir, antes se suponía que iba a llegar el lunes, y ahora, frente a la suposición de que no llegó el lunes, se afirma que llegó en la fecha del lunes. En español, son posibles construcciones como 'Todavía en 1992 se viaja en burro', con la expresión temporal como foco. Asunto diferente es la construcción con interpretación de futuro, como veremos a continuación.
Hay que observar, además, que, como en otros casos, los acontecimientos pueden referirse a funciones de otro tipo, en lugar de las temporales (ejemplos alemanes de König 1991):
Erst ein Mercedes würde ihn zufriedenstellen.
Solo se conformaría con un Mercedes.
Schon das Wort war ihm verhasst.
La mera palabra ya le resultaba odiosa.
(Nótese en el último ejemplo el foco marcado por 'mera'.) Los otros casos se pueden explicar, análogamente, mediante el análisis anterior en que se contradice una suposición contextual, frente al análisis mediante escalas pragmáticas (Fauconnier 1975) aplicado por König (1977: 183 y 188) y Bosque (1980:120), o secuencias (Vandeweghe 1979: 112) o trayectorias (Löbner 1989: 206-207 y 1990: 121ss.); véase Garrido (1991b: 24):
Vera es todavía España e Itzea está ya en Francia.
Juan es incluso más alto que Pedro.
Juan es todavía más alto que Pedro.
Con 'todavía', se trata de rechazar la suposición de que se habría producido un cambio: el cambio de España a Francia no se ha producido en Vera de Bidasoa (sí en Itzea). En 'todavía más alto', hay otros casos en que Juan es más alto, y el cambio de dejar de ser más alto no se produce con Pedro. Con 'incluso' se presenta una información semejante: además de otros casos de ser más alto, contra la suposición contraria, es más alto en este caso. Con diferentes enfoques ('incluso', 'todavía') se expresa una información semejante: ¿sería apropiado escribir en un caso 'aun', sin tilde, y en otro 'aún', con ella?:
Juan es aún más alto que Pedro.
Futuro
Volvamos al caso con interpretación de futuro en español:
María todavía viene el lunes.
María ya no viene el lunes.
Esta leña ya no arde.
En lugar de hechos, son susceptibles de cambio las estimaciones acerca del futuro. En el último ejemplo (de Urdiales 1973: 170-171), si la interpretación del tiempo del verbo es de presente se trata del 'ya' analizado como 'y(p)' (la leña ha dejado de arder), pero si es de futuro se trata de que antes se creía que la leña iba a prender y ahora se piensa que no va a encenderse.
Empleando un operador temporal de futuro, tenemos:
t[f(p)] -> A[f(p)] & sup[no[f(p)]] & f(p)
y[no[f(p)]] -> A[f(p)] & sup[f(p)] & no[f(p)]
Usando 'ya' con un tiempo verbal de futuro explícito, el acontecimiento resulta situado más lejos en el futuro que con el verbo en presente de indicativo (cf. Bauhr 1989: 343, que observa que la forma 'ir a' más infinitivo en estos casos es muy poco frecuente); es el "futuro dilatorio" de 'ya hablaremos' dicho para eludir hablar en este momento, pero también el "voluntativo" (términos de Fernández Ramírez 1986: 303-304, pr. 49) de 'ya hablaremos' dicho para comunicar la amenaza de que en un futuro indeterminado se tratará la cuestión. Con el futuro perfecto, 'Ya habrá leido la carta', la interpretación de conjetura es obligatoria (Fernández Ramírez 1986: 304): '¡Ya vendrá!', '¡Ya lloverá!'. En alemán encontramos las cuatro posibilidades (Löbner traduce la primera al inglés como 'She'll come yet/eventually.'):
Sie kommt noch. Todavía viene.
Sie kommt nicht mehr. Ya no viene.
Es wird schon regnen! ¡Ya lloverá!
Sie kommt noch nicht. Todavía no viene.
A menudo se considera a 'ya' como partícula enfática (Girón 1990a: 16, "modal-pragmática" para Bauhr 1989: 344). Es posible explicar este efecto mediante el análisis propuesto: en un contexto en que la suposición es 'sup[no[f(p)]]', se afirma 'f(p)', atribuyendo la suposición al oyente. Así, se dice '¡Ya la encontrarás!' a la persona desolada que ha perdido la llave. En holandés encontramos aquí la misma palabra, 'wel' (cf. 'bien'): 'Hij zal wel niet komen', 'Él seguro que no vendrá'; cf. alemán 'Er wird wohl nicht kommen', 'Seguramente él no vendrá' (es decir, no hay certeza). Un grado mayor de certeza en la atribución de la suposición al oyente conllevaría decir '¡Sí que lloverá!' en español y 'Es wird doch regnen' con 'doch' tónico en alemán. Incluso es posible 'Sie wird schon noch kommen' (ejemplo que agradezco a H. Olbertz), en español 'Ya verás como todavía viene'. Se emplea 'noch' o 'todavía' aplicado al futuro: el hecho se producirá, a pesar de la suposición en contrario. A la expresión con 'noch' o 'todavía' se le aplica 'schon' o 'ya', en el uso considerado modal, para rechazar una vez más la suposición de que ello no ocurrirá. A la inversa, 'Bueno, ya no vendrá' sirve para expresar el cambio en cuanto a la estimación del futuro: en vista de los acontecimientos, en contra de la anterior suposición, afirmamos que creemos que no vendrá, con tiempo verbal futuro de hipótesis, frente al presente de 'Esta leña ya no arde'.
Observemos todavía otros ejemplos:
Wir gewinnen noch. Todavía ganamos.
En el ejemplo alemán, König (1991: 149) encuentra una ulterior propiedad semántica, la de que el hecho de ganar es sorprendente e inesperado en vista de los hechos precedentes; se trata del uso que acabamos de analizar. Encontramos así el camino para entender la interpretación concesiva (a pesar de lo anterior, vamos a ganar):
¿Todavía me lo preguntas?
¿Cómo es que todavía me lo preguntas?
En otros términos, a pesar de que la situación haría pensar que no ibas a preguntármelo, tú me lo preguntas. En inglés, con 'yet', característico de posiciones de polaridad negativa (como la negación y la pregunta), se puede expresar un grado mayor de certeza (verosimilitud, compromiso epistémico) en la suposición contraria (ejemplo de Ladusaw 1979: 126) que con 'still' (ejemplo de König 1991: 149); recordemos que 'yet' es además un conector concesivo, como 'aun' en español:
John could win the race yet.
John could still win the race.
Juan aún/todavía (a pesar de todo) podría ganar la carrera.
El camino de la interpretación concesiva es la existencia de datos contextuales a partir de los cuales se concluye la suposición rechazada; los datos no se refutan, solo la suposición, como en 'Todavía viene', dicho frente a los datos que apoyan la suposición de que 'Ya no viene'.