Los postimpresionistas habían intentado desligarse del arte meramente sensorial y transitorio de los impresionistas optando por el antinaturalismo. Este alejamiento de lo natural y, sobre todo, de la función utilitaria de la pintura, que ya no podrá competir en este aspecto con la fotografía y el cine, dirigirá a las artes plásticas a la búsqueda de lo elemental, de la esencia de las cosas más que a simple reproducción.
El arte, durante este período, tiene dos características básicas:
- El antinaturalismo, que se manifestará de diferentes maneras:
Mediante un intento de ordenación intelectual de la naturaleza como se observa en las obras de Seurat y Cézanne. Pretenden pintar las cosas como son y no como la vemos: por eso, abandonan la visión única implantada por el Renacimiento y tienden a la visión múltiple de los modelos, o mejor dicho, de los elementos geométricos que forman estos modelos. El arte se convertirá a partir de ahora en el creador de un mundo subjetivo no en su representación.
Por un proceso de idealización de la naturaleza mediante un lenguaje plástico altamente simbólico cuyo iniciador fue Gauguin y que se continuará con el fauvismo, donde el color alcanzará una total independencia respecto a la forma>aunque seguirá manteniendo una referencia a ésta.
La aparición de la idea de que la pintura no debe imitar a la naturaleza sino expresar los estados de ánimo del artista, sus sueños, etc. Dentro de esta tendencia estarían el simbolismo, el surrealismo e incluso el expresionismo. Esta visión individualista y subjetiva marcará toda la experiencia artística del siglo XX, tanto si se mantiene en el campo de la figuración como si opta por el abstraccionismo.
- Independización de las reglas tradicionales de la expresión.
Esta independencia se reflejara en:
- El tratamiento del color, con el abandono convencional de éste o su casi total eliminación.
- La ruptura con los métodos tradicionales para representar:
- El volumen: no utilización del claroscuro.
- profundidad: eliminación de los puntos de fuga.
- El espacio: empleo de la visión múltiple en sustitución de la visión única.
- Abandono, más o menos acusado, de la base sensorial como punto de partida de la actividad artística desde Cézanne que parte de ella para su propia experiencia artística, pasando por el cubismo que crea a partir de ella un mundo objetivo, hasta la abstracción que conseguirá la total independencia de la experiencia sensorial, llevando así hasta sus últimas consecuencias la ruptura con la tradición grecolatina que estaba en el origen del arte occidental.
Esta liberalización de la simple representación iniciada por los impresionistas, impulsará una creciente búsqueda de nuevas fórmulas expresivas, los sucesivos "ismos" que investigando los distintos aspectos de la experiencia artística, no producirán un estilo globalizador a semejanza de épocas anteriores.
Estas características artísticas verán favorecido su desarrollo por los cambios políticos, sociales, económicos, ideológicos, que se producen a nivel mundial. Se genera un arte internacionalista, individualista, aunque a veces se intentan formar grupos relativamente homogéneos de artistas.