¿Debe darse la interpretación o la profecía en primera o en tercera persona? Esta pregunta es de capital importancia, porque la cualidad de ciertos mensajes, ha hecho que la gente se pregunte si era el Señor realmente el que así hablaba. La respuesta, puede depender de nuestro punto de vista, sobre el modo de la inspiración. Hay dos métodos, el mecánico y el dinámico:
¨ Método mecánico. Es aquél en el cual Dios utiliza al profeta, semejante a como nosotros utilizamos un micrófono. O, dicho de otra manera, el profeta adopta una actitud pasiva, transformándose simplemente en un vocero. Si Dios inspira de acuerdo a este primer método, será empleada naturalmente, la primera persona. Ejemplo: “Yo soy el Señor, que os hablo a vosotros, mi pueblo”
¨ Método dinámico. Es aquél en el cual Dios aviva en forma sobrenatural, el espíritu del profeta “Mi espíritu ora” (1 Corintios 14:14), capacitando al profeta para hablar el mensaje divino en términos más allá de la esfera natural, de las facultades mentales. De acuerdo con éste método, el mensaje es dado en tercera persona. Ejemplo: “Zacarías, el padre del niño (Juan el Bautista), lleno del Espíritu Santo y hablando proféticamente, dijo: ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel...... En cuanto a ti, hijito mío, serás llamado profeta del Dios Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos...... Porque nuestro Dios en su gran misericordia, nos trae de lo alto.....!” (Lucas 1:67-79 v.p.)