Puntuación y estilística de lo que / lo cual - Aplicación de la escala enumerativa

5 - Aplicación de la escala enumerativa

Curso gratis creado por Miguel Ángel de la Fuente González. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero30/loque.html
19 de Agosto de 2006

La escala enumerativa o de la sucesión, en su versión más amplia, consta de los siguientes signos: coma / punto y coma / punto / punto y aparte / nota a pie de página. Esta escala sólo puede usarse si el elemento explicativo se encuentra al final de la oración, tipo de inciso cercano a la yuxtaposición. Concretamente, Brucart (1999: 418) denomina a estas construcciones con lo que/cual, “relativas yuxtapuestas”.

También aquí la determinación de qué signo usar depende de los tres factores mencionados (características del segmento, del contexto y del estilo).

5.1. Coma. Este signo será especialmente adecuado si el segmento (en posición final, no lo olvidemos) es de corta extensión. Como es sabido, la coma es un signo poco significativo por su escasa fuerza (y por coincidir con la coma de incisos). Aunque, llegado el caso, la coma podría sustituirse por los otros signos, más fuertes, de la escala (punto y coma o punto). Veamos algunos ejemplos:

Para nadie es un secreto que no pertenezco a ningún partido, lo que no quiere decir que no sea republicano (Unamuno 2003: 287).

Llevaba desabrochado el corchete superior del chaquetón, lo que permitía ver los distintivos rojos en el cuello de su guerrera (Símonov 1976: 466).

Este se comió tres rebanadas de pan e intentó renunciar al resto del pescado en conserva, pero no pudo contenerse y dio fin a la lata, después de lo cual tomó un trago de agua que casi le abrasó la garganta (Símonov 1976: 347).

Mamá y papá compartían una habitación y Anna y Max otra, con lo que todavía salía más barato [el hotel] (Kerr 1995: 67).

Se me ocurre un razonamiento general, y es el siguiente: la sociedad española está acostumbrada a no pagar la Universidad; la Universidad es prácticamente gratuita, lo cual, dicho entre paréntesis, es profundamente injusto, como ya se ha dicho aquí (Marías 1973: 178-179).

5.2. Punto y coma:

El fratricidio de Rómulo simboliza el permanente conflicto natural por la soberanía política; lo que andando los siglos se había de denominar “razón de Estado” (Pérez de Ayala 1985: 102).

Así, incidentes sobre símbolos —sean banderas o coronas de espinas— se digieren también sin drama; lo cual no quiere decir que no se archiven en la memoria que marca los estilos de gobernar y de votar (Rivière 2005: 22).

La Constitución, que es un papel, no tiene valor, y algún día se reformará. Lo mismo ocurrirá con el Estatuto. Ahora que se quiere conceder todo a los catalanes, pensando que esto será el final de los disgustos y de las luchas; lo cual es un error evidente (Unamuno 2003: 254).

Somos un pueblo de desesperados; lo que explica, en concreto, todo ese encarnizamiento contra los sacerdotes y los religiosos, esas matanzas de curas, esos cadáveres de monjas desenterrados y profanados (Unamuno 2003: 405).

A fuerza de ser español sería Don Quijote genéricamente humano: “de puro español..., pertenece Don Quijote al mundo”, dice Unamuno; lo cual puede suceder porque el genio creador es “lo universal revelándose en lo individual y en lo temporal lo eterno” (Laín Entralgo 1987: 383-384).

5.3. Punto y seguido: Brucart (1999: 418) menciona “la posibilidad de que la sola relativa [la explicativa con lo que/cual] pueda formar un enunciado independiente de carácter proposicional, siempre que el antecedente aparezca en el enunciado anterior”. Concretamente, cuando está situada tras punto. El mismo autor (Brucart 1999: 420) afirma que tal forma de puntuar se da en “usos esporádicos de los registros literarios”; a veces, “para diferenciar el relato objetivo de acotaciones subjetivas o irónicas”, o cuando “la cláusula relativa yuxtapuesta amplía o corrige por contraste […]”. También menciona textos publicitarios y diálogos (“cuando el interlocutor que la emite [la construcción explicativa] es distinto del que ha introducido el antecedente”). Algunos ejemplos:

Lo curioso es que los refranes contienen prescripciones abundantes para los dos conceptos, positivo y negativo. Lo cual demuestra que no son tan opuestos como parece (De Miguel 2000: 105).

Mi predilecto es el caso de aquellos ingenieros que, para proteger los enormes cohetes espaciales de las inclemencias meteorológicas, decidieron fabricar un cobertizo sobre ellos como si se tratara de automóviles o bicicletas: el hangar que prepararon al efecto tenía proporciones colosales —de hecho era el mayor espacio cubierto artificial del mundo— hasta el punto de que dentro de él se produjo un microclima con lluvias, borrascas, rayos, etc. ¡Lo que pretendían evitar! (Savater 2003: 82-83).

De aquí que tomando las cosas en todo su rigor no se puede entender ni un segundo de la vida de un hombre si no se entiende la historia universal. Lo cual —si el lector quiere— será una pretensión utópica, porque ¿quién es capaz de entender la historia universal? (Ortega 1959: 153).

O sea, que se ha de creer que lo que manda el superior es verdad. No sólo la conveniencia táctica, sino la verdad doctrinal. A lo que se opone el principio protestante del libre examen (Unamuno 2003: 265).

Stalin es demasiado brutal, y este defecto es inadmisible para el puesto de secretario general. Por lo cual propongo a los camaradas que reflexionen sobre el medio de desplazarle y nombrar en su lugar un hombre más tolerante, más leal, menos caprichoso (Platón 1997: 172).

No sólo esto: hasta los chinos, indios y demás pueblos coloniales, salvajes y esclavos incluidos, parecían inspirarles el mayor interés, como si de todos ellos pudiera esperarse acción revolucionaria alguna. Con lo que, además, quedó demostrado que su comprensión de la dialéctica, así como de las leyes económicas y de los principios del socialismo científico, en general, era prácticamente nula (Goytisolo 1985: 30).

5.4. Punto y paréntesis (paréntesis externo): Se trata de un caso de doble naturaleza, ya que conserva a la vez su carácter de inciso (por el uso del paréntesis) y su carácter de yuxtaposición (por su colocación externa tras el punto). Algunos ejemplos:

El que esto escribe tiene ese duro oficio —que no ha elegido, sino al que se ha resignado— y ha pretendido, a lo largo de años, irlo perfeccionando por el uso. (Lo cual no excluye, desde luego, que de pronto le pongan a uno más verde que nunca: porque generalmente se nos ataca por lo que decimos, no por la forma de decirlo. O sea, para más “inri”, ni siquiera se insulta al escritor como tal escritor, sino como opinante, cosa mucho más triste) (Gala 1977: 318).

“¡Qué insensatos somos! Queremos conquistarlo todo como si tuviéramos tiempo de poseerlo todo y como si el término de nuestra vida no tuviera fin. Sin embargo nuestro tiempo pasa demasiado de prisa, y a menudo, cuando uno cree que trabaja para sí mismo, lo hace para sucesores indignos e ingratos”. (Lo cual resultó cierto para Federico III, su inepto sobrino) (Díaz-Plaja 2004: 162).

Y ha añadido, porque no acaba ahí el asunto: “Toda actividad técnica y económica, como toda opción política, implica en último análisis un problema de moral y de justicia”. (Lo que yo te tengo dicho siempre. Lo que estás harto de oírme repetir) (Gala 1987: 113).

Hace un par de años renuncié a veinte millones de pesetas que otorgaron a mi comedia musical Carmen Carmen, para ser estrenada en el teatro oficial de la Zarzuela y recibir un limitado número de representaciones. (Con lo cual, una vez más, sólo unos pocos espectadores —y de Madrid— podrían presenciarla, pero sus localidades estarían abonadas por el resto de los contribuyentes) (Gala 1987: 203).

La serenidad tiene dos consecuencias: una, íntima; otra, externa. La íntima es una menor vulnerabilidad: primero, porque el solitario está más lejos, menos expuesto, ha reducido la intemperie; segundo, porque es más escasa y probada la gente que accede a su, digamos, área de fuego. (Con lo cual se elimina una de las grandes contradicciones españolas: el país en que el diálogo es más difícil y más complicada la comunicación, es el mismo en el que se produce una mayor invasión de la intimidad: un país en que hay “amigos íntimos” que esencialmente se desconocen) (Gala 1977: 53).

5.5. Punto y aparte y nota a pie de página: Son los casos de máxima separación, aunque menos frecuentes. Un ejemplo del primero, aunque la cita sea un tanto extensa:

Interesante es el retrato que Normande hace del favorito de turno:

“El que en el día [precisión cronológica necesaria dadas las costumbres de Catalina II] es el señor Lanskoy […]. Es de genio apocado, muy tranquilo y que se mantiene más tiempo que no han hecho los demás, pues aunque ha habido mudanzas universales desde que está en su puesto y que ya hace tiempo que se le creyó despedido, luego ha vuelto y piensan algunos que la reflexión y otras circunstancias moverán finalmente a que no tenga sucesor conocido ni con la ostentación que hacía antes”.

Lo cual demuestra una cierta ingenuidad en el buen profesional que era Normande. Catalina II seguirá eligiendo y enalteciendo varias veces más a los validos sin importarle la opinión casera ni la internacional (Díaz-Plaja 2004: 149-150).

El caso de nota a pie de página es de Ortega (1982: 72):

Así me ha acontecido que durante mis años de estudios en Alemania he vivido con muchos de los hombres de ciencia más altos de la época, pero no he topado con un solo buen maestro (1). ¡Para que venga nadie a contarme que la Universidad alemana es, como institución, un modelo!...
——————————
(1) Lo cual no es decir que no los haya; pero sí que no los hay con la mínima frecuencia exigible.

5.6. Otros casos intermedios: Los llamamos así porque, por su ubicación al final, son de “relativas yuxtapuestas” (aunque no estén separadas por punto, que sería el caso extremo), pero utilizan signos de los incisos (rayas y paréntesis):

El indiferente encontrará la belleza en las grandes líneas del rostro y de la figura —lo que, en efecto, suele llamarse belleza— (Ortega y Gasset 1971: 87).

Sus síntomas eran, hasta la fecha, dolores de cabeza espectaculares, temblores de un brazo, parálisis de una pierna, insomnio a prueba de tratamiento y depresión aguda crónica (a pesar de lo cual le daban pataletas frecuentes) (Amis 2004: 101).

Pues un día, Júpiter se disfrazó de pastor tan a lo vivo que se extravió en un bosque (con lo cual se demuestra que a un dios le cuesta más trabajo ser persona que lluvia o animal) (Gala 1977: 164).

Pero además muchos afiliados votan al otro candidato cuando personalmente lo prefieren (lo cual significa que el partidismo es limitado hasta dentro de cada partido) (Marías 1973: 143).

1 opinión

super mal esta pagina

´pzz no encontre lo que buscaba muy mal

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