



En cuanto a las construcciones donde intervienen lo que/cual, hay que hacer una primera distinción: las construcciones explicativas (que son incisos) y las no explicativas, que, si se puntúan, será por otros motivos y de forma diferente.
A) CONSTRUCCIONES NO EXPLICATIVAS
Dentro de las construcciones no explicativas, y teniendo en cuenta sus funciones, vamos a fijarnos en tres clases: las que tienen las funciones normales de cualquier sustantivo, la tematización y las construcciones exclamativas.
A.1) Lo que/cual pueden desempeñar las funciones normales de un sustantivo, como la de sujeto, complemento directo, atributo, etc. Por tanto, para ellos rigen las reglas pertinentes (y diferentes a las de los casos explicativos, incisos). Veamos algunos ejemplos que no requieren puntuación:
A mi juicio, lo que no puede ocurrir es que haya un ministro que hable de dictadura (Unamuno 2003: 307).
La gente ha aceptado que es difícil saber lo que es bueno y lo que no lo es (Trías de Bes 2005: 108).
Pero estaba claro que eso era lo que pensaba que debían hacer (Kerr 1995: 117).
Y es precisamente porque no tengo confianza en mí mismo por lo que los otros tampoco me la prestan (Pla 1999: 460).
Tengo una clara noción de lo que nos va a suceder (Prieto 1993: 73).
Por evidentes razones, en lo que fue federación yugoslava se consideraba hasta hace poco una sola lengua, serbocroata, lo que hoy se consideran, al menos, dos (Lodares 2002: 10).
Sin embargo, estas construcciones no explicativas con lo que/cual requerirán puntuación en las circunstancias en que lo requieren cualquier sustantivo o sintagma preposicional, por ejemplo. Así, los casos que siguen se puntúan por tratarse de enumeraciones:
Cada cual hacía lo que más le gustaba, lo que consideraba necesario o lo que le venía en gana (Subirana 2002: 104).
Por otro lado, también es imprescindible conocer lo que no ha nacido entre las montañas y el valle de Katmandú, lo que no pertenece a su cultura, lo que es fruto únicamente de la ignorancia y la superstición, para poder trazar líneas de progreso en sus vidas (Subirana 2002: 101).
Siempre vivimos lo que nos toca, lo que nos está destinado, lo que necesitamos en cada momento para crecer y aprender (Subirana 2002: 360).
A.2) Tematización o topicalización: En palabras de Gómez Torrego (1999: 499), un elemento topicalizado es “cualquier palabra, grupo, etc., que se refiera a contenidos de los que el hablante va a decir algo y que aparecen encabezando una oración”. Por otra parte, un elemento topicalizado suele ir dentro de una estructura o construcción en la que figuran los “topicalizadores”; entre los que se encuentran por/en lo que se refiere a…; en/por lo que concierne a…; en/ por lo que hace a…; en/por lo que respecta a (éste último, citado por Kovacci 1999: 754).
Una regla de la Ortografía de la Real Academia (1999: 61) se refiere al uso de la coma “si un elemento antepuesto admite una paráfrasis con en cuanto a [un topicalizador]”. Si aplicamos esto, por ejemplo, a otro topicalizador, a por lo que se refiere a, tendremos resultado positivo:
Por lo que se refiere a la vanidad, creo que es más buena que mala (Monterroso 1990: 81).
En cuanto a la vanidad, creo que es más buena que mala.
También Gómez Torrego (1999: 499) alude al uso de la coma “para separar elementos topicalizados”. Veamos algunos ejemplos:
En lo que concierne al sexo, la moral de Los Miserables se ajusta como un guante a la moral católica en su versión más intolerante y puritana (V. Llosa 2004: 140).
Por lo que a mí respecta, no acabo de entender que el ciudadano de a pie, al que también llamo buen ciudadano, amigo del orden, cumplidor fiel hasta la muerte, se permita todavía entregar algo más, quiero decir se permita aclamar, aprobar, amar al jefe despiadado (Alain 2002: 216).
Por lo que se refiere al patrimonio artístico, cabe destacar que buena parte de sus tesoros se pueden contemplar en el Museo Diocesano, donde fueron trasladados tras un par de espolios (Román González 2005: 15).
Por lo que hace a la literatura, creo que la posibilidad de las fábulas existe si uno no pretende moralizar con ellas (Monterroso 1990: 26).
A.3) Construcciones con valor exclamativo. En ellas suele estar presente el verbo ser, aunque también otros como tener, haber... Como construcciones independientes que son, equivalentes a interjecciones, se aíslan dentro de la oración (con coma, por ejemplo), si es que no se nos presentan ya de forma independiente (con punto). El utilizar, además, los signos de exclamación depende de la fuerza que el redactor quiera darles. Algunos ejemplos:
Lo que son las cosas. Las dos pudieron haber sido reinas de España aunque por distintos caminos (Peñafiel 2004: 16).
Lo que tiene uno que oír (Olmo 2005: 3).
¡Lo que es la vida, lo que es el destino! Y si no, que se lo pregunten a Leticia (Peñafiel 2004: 16).
Y, lo que son las cosas, Gueorgui es un apasionado de la caza (Kaverin 1972: 211)
Estoy de acuerdo con el comentarista: lo que hay que oír, Jesús (Gala 1977: 288).
¡Lo que me gusta la M-30!, pensé (Lindo 2005B: 17).
¡Con lo que a él le hubiera gustado pagar sólo el 3%! (Alcántara 2005C: 64).
También puede emplearse la forma que (como veremos, posible sustituto de lo que/cual):
Atado y bien atado estaba el futuro de Castilla con Enrique I y, de pronto, en Palencia —que hay que ver—, se le cayó una teja en la cabeza y le dejó en el sitio (Gala 1977: 270).
B) CONSTRUCCIONES EXPLICATIVAS
En principio, hay que recordar que estas construcciones, que son incisos, se traducen en una entonación a un nivel inferior y normalmente enmarcada por pausas:
Dijo lo que se le ocurrió en aquel momento.
Dijo una bobada, lo que se le ocurrió en aquel momento.
Por otra parte, las construcciones explicativas con lo que/cual se refieren, por lo común, a un antecedente que puede ser un SV o SN. Ejemplos como antecedente oracional:
De Abel decían que era uno de los grandes serígrafos de su tiempo, lo que era cierto (Trapiello 2002: 187).
Las barritas de pan eran duras y un poco correosas, por lo que Anna pensó que sólo el hombre joven y gordo podría masticarlas bien (Kerr 1995: 89).
Mr. Joshni preguntó si yo necesitaba de sus servicios, a lo que yo respondí ávidamente que, en realidad, no creía mucho en la astrología (Subirana 2002: 78).
Ejemplos como antecedente de un sustantivo o sintagma nominal:
Así pues, hechas las cuentas, debía sólo dos mil rublos, lo cual no me pareció una suma excesiva (Díaz-Plaja 2004: 41-42).
Habían transcurrido ocho años, lo que no es poco (Ehrenburg 1964: 12)
El fratricidio de Rómulo simboliza el permanente conflicto natural por la soberanía política; lo que andando los siglos se había de denominar “razón de Estado” (Pérez de Ayala 1985: 102).
Como curiosidad, tenemos casos en que es explicativo de otra construcción con lo que:
Lo que sucede —lo que desgraciadamente suele suceder— es que alguien, para evitar que las cosas estén claras, pone la luz bajo el celemín (Gala 1977: 57).
Lo que resulta un tanto amargo de Mujeres desesperadas, lo que deja un mal sabor de boca cuando se ve esta serie, es la banalización de las miserias humanas que el narrador (Marc Cherry) ha escogido como eje fundamental del relato (Esparza 2005D: 77).
No tiene, pues, interés indagar en lo que el poeta “ha querido” decir, sino en lo que dice, lo cual se percibe únicamente a través de de la forma en que lo ha dicho (Sánchez Barbudo 1976: 12).
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