Capitulos de este wiki
  1. 1 Nota a la edición
  2. 2 El proyecto gnu
  3. 3 La primera comunidad que comparte software
  4. 4 EL colapso de la comunidad
  5. 5 Una elección moral radical
  6. 6 Libre en su acepción de libertad
  7. 7 El software GNU y el Sistema GNU
  8. 8 Los inicios del proyecto
  9. 9 Los primeros pasos
  10. 10 Gnu emacs
  11. 11 ¿Un programa es libre para cualquier usuario?
  12. 12 El Copyleft y la GNU GPL
  13. 13 La Free Software Foundation
  14. 14 Los servicios relacionados con el software libre
  15. 15 Los objetivos técnicos
  16. 16 La donación de ordenadores
  17. 17 La lista de tareas de GNU
  18. 18 La librería GNU GPL
  19. 19 ¿Un reto personal?
  20. 20 Acontecimientos inesperados
  21. 21 El gnu hurd
  22. 22 Alix
  23. 23 Linux y GNU/Linux
  24. 24 Los retos futuros
  25. 25 Hardware secreto
  26. 26 Librerías no libres
  27. 27 Patentes de software
  28. 28 Documentación libre
  29. 29 Es necesario hablar de libertad
  30. 30 «Open Source» (código fuente abierto)
  31. 31 ¡Inténtalo!
  32. 32 Notas
  33. 33 El manifiesto gnu
  34. 34 ¿Qué es GNU? ¡Gnu No es Unix!
  35. 35 Por qué... GNU
  36. 36 Notas
  37. 37 La definición de software libre
  38. 38 Por qué el software no debe tener propietarios
  39. 39 Notas
  40. 40 ¿Qué encierra un nombre?
  41. 41 Notas
  42. 42 Por qué software libre es mejor que open source
  43. 43 Relación entre el movimiento del software libre
  44. 44 Comparación de los dos términos
  45. 45 ¿Podría ayudar una marca registrada?
  46. 46 Malentendidos del «open source»
  47. 47 Notas
  48. 48 Cómo promover el software libre si trabajas en la universidad
  49. 49 Notas
  50. 50 Vender software libre
  51. 51 El software libre necesita documentación libre
  52. 52 La canción del software libre
  53. 53 El derecho a leer
  54. 54 Malinterpretar el copyright
  55. 55 El copyright en la Constitución de los Estados Unidos
  56. 56 El «contrato2 de copyright»
  57. 57 El primer error: «equilibrar la balanza»
  58. 58 ¿Qué se contraequilibra?
  59. 59 Mejor concesión que «equilibrio»
  60. 60 El segundo error: maximizar la producción
  61. 61 La retórica de la maximización
  62. 62 El tercer error: maximizar el poder de los editores
  63. 63 Resultados de los tres errores
  64. 64 Encontrar el contrato adecuado
  65. 65 Una nota personal
  66. 66 Notas
  67. 67 La ciencia debe desachar el copy right
  68. 68 ¿Qué es el copy Left?
  69. 69 Notas
  70. 70 Copyleft: idealismo pragmatico
  71. 71 Notas
  72. 72 El peligro de las patentes de software
  73. 73 Evitar la patente
  74. 74 Obtener la licencia de la patente
  75. 75 Revocar la patente en un juicio
  76. 76 Notas
  77. 77 ¿Pues confiar en tu ordenador?
  78. 78 Postcriptum
  79. 79 Porque el software debe ser libre
  80. 80 Cómo los propietarios justifican su poder
  81. 81 El argumento en contra de la propiedad del software
  82. 82 El perjuicio ocasionado por obstaculizar el software
  83. 83 Obstaculizar el uso de programas
  84. 84 La cohesión social dañada
  85. 85 Obstruir la adaptación personalizada de programas
  86. 86 Obstaculizar el desarrollo del software
  87. 87 No importa cómo se restringe el acto de compartir
  88. 88 El software debería ser libre
  89. 89 Por qué la gente desarrollara software
  90. 90 Programar es divertido
  91. 91 Financiar el software libre
  92. 92 ¿Qué deben los usuarios a los desarrolladores?
  93. 93 ¿Qué es la productividad del software?
  94. 94 ¿Es inevitable la competencia?
  95. 95 « ¿Por qué no nos vamos a Rusia?»
  96. 96 La cuestión de las premisas
  97. 97 Conclusión
  98. 98 Notas
  99. 99 Copyright y globalización en la era de las redes informaticas
  100. 100 La historia del copyright
  101. 101 Globalización
  102. 102 Repensar el copyright
  103. 103 Turno de preguntas
  104. 104 Notas
  105. 105 Software libre: libertad y cooperación
  106. 106 Software libre: libertad y cooperación (I)
  107. 107 Software libre: libertad y cooperación (II)
  108. 108 Turno de preguntas
  109. 109 Notas
  110. 110 APÉNDICE A: Licencia Pública General GNU
  111. 111 Términos y condiciones para la copia, distribución y modifica
  112. 112 Apéndice. Cómo aplicar estos términos a sus nuevos pro
  113. 113 APÉNDICE B: Licencia Pública General Menor
  114. 114 Términos y condiciones para la copia, distribución y modifica
  115. 115 Cómo aplicar estos términos a sus nuevas bibliotecas
  116. 116 APÉNDICE C: Licencia de Documentación Libre GNU
  117. 117 Aplicabilidad y definiciones
  118. 118 Copia literal
  119. 119 Copia en cantidades masivas
  120. 120 Modificaciones
  121. 121 Combinar documentos
  122. 122 Colecciones de documentos
  123. 123 Combinación con trabajos independientes
  124. 124 Traducción
  125. 125 Nulidad
  126. 126 Futuras revisiones de esta licencia
  127. 127 Addenda

53 - El derecho a leer

Curso gratis creado por Richard M. Stallman. Extraido de: http://sindominio.net/biblioweb/pensamiento/softlibre/
17 de Diciembre de 2005
(De «El camino a Tycho», una colección de artículos sobre los antecedentes de la Revolución Lunaria, publicado en Luna City en 2096.)Para Dan Halbert, el camino hacia Tycho comenzó en la universidad, cuando Lissa Lenz le pidió prestado su ordenador. El suyo se había estropeado, y a menos que pudiese usar otro suspendería el proyecto de fin de trimestre. Ella no se habría atrevido a pedírselo a nadie, excepto a Dan.
Esto puso a Dan en un dilema. Tenía que ayudarla, pero si le prestaba su ordenador ella podría leer sus libros. Dejando a un lado el peligro de acabar en la cárcel durante muchos años por permitir a otra persona leer sus libros, al principio la simple idea le sorprendió. Como todo el mundo, había aprendido desde los años de colegio que compartir libros era malo, algo que sólo un pirata haría.
Además, era muy improbable que la SPA —Software Protection Authority, [Autoridad para la Protección del Software]— lo descubriese. En sus clases de programación, había aprendido que cada libro tenía un control de copyright que informaba directamente a la oficina central de licencias de cuándo y dónde se estaba leyendo, y quién leía —utilizaban esta información para descubrir a los piratas de la lectura, pero también para vender perfiles personales a otros comercios. La próxima vez que su ordenador se conectase a la red, la oficina central de licencias lo descubriría todo. Él, como propietario del ordenador, recibiría el castigo más duro por no tomar las medidas necesarias para evitar el delito.
Por supuesto, podría ser que Lissa no quisiera leer sus libros. Probablemente lo único que necesitaba del ordenador era redactar su proyecto. Pero Dan sabía que ella provenía de una familia de clase media, que a duras penas se podía permitir pagar la matrícula y no digamos las tasas de lectura. Leer sus libros podía ser la única forma por la que podría terminar la carrera. Comprendía la situación; él mismo había pedido un préstamo para pagar por los artículos de investigación que leía —el 10% de ese dinero iba a parar a sus autores y como Dan pretendía hacer carrera en la Universidad, esperaba que sus artículos de investigación, en caso de ser citados frecuentemente, le darían suficientes beneficios como para pagar el crédito.
Con el paso del tiempo, Dan descubrió que hubo una época en que todo el mundo podía acudir a una biblioteca y leer artículos, incluso libros, sin tener que pagar. Había investigadores independientes que podían leer miles de páginas sin necesidad de recurrir a becas de biblioteca. Pero desde los años noventa del siglo anterior, las editoriales, tanto comerciales como no comerciales, habían empezado a cobrar por el acceso a los artículos. En 2047, las bibliotecas con acceso público a literatura académica eran sólo un vago recuerdo.
Había formas de saltarse los controles de la SPA y de la oficina central de licencias. Pero también eran ilegales. Dan conoció a un compañero de clase, Frank Martucci, que consiguió una herramienta ilegal de depuración y la usaba para saltarse el control de copyright de los libros. Pero se lo contó a demasiados amigos, y uno de ellos le denunció a la SPA a cambio de una recompensa —era fácil tentar a los estudiantes endeudados para traicionar a sus amigos. En 2047, Frank estaba en la cárcel, pero no por pirateo, sino por tener un depurador.
Dan averiguó más tarde que hubo un tiempo en que cualquiera podía tener un depurador. Había incluso depuradores gratuitos en CD o disponibles libremente en la red. Pero los usuarios normales empezaron a usarlos para saltarse los controles de copyright y por fin un juez dictaminó que ése se había convertido en su principal uso práctico. Eso significaba que los depuradores eran ilegales y los programadores que los crearon fueron a parar a la cárcel.
Obviamente, los programadores aún necesitan depuradores, pero en 2047 sólo había copias numeradas de los depuradores comerciales, y sólo estaban disponibles para los programadores oficialmente autorizados. El depurador que Dan había utilizado en sus clases de programación estaba detrás de un cortafuegos para que sólo pudiese utilizarse en los ejercicios de clase.
También se podía saltar el control de copyright instalando el kernel de un sistema modificado. Dan descubrió que hacia el cambio de siglo hubo kernels libres, incluso sistemas operativos completos. Pero ahora no sólo eran ilegales, como los depuradores. No se podía instalar sin saber la clave de superusuario del ordenador y ni el FBI ni el servicio técnico de Microsoft la revelarían.
Dan llegó a la conclusión de que simplemente no podía dejarle a Lissa su ordenador. Pero no podía negarse a ayudarla, porque estaba enamorado de ella. Cada oportunidad de hablar con ella era algo maravilloso. Y el hecho de que le hubiese pedido ayuda a él podía significar que ella sentía lo mismo.
Dan resolvió el dilema haciendo algo incluso más increíble, le dejó su ordenador y le dio su clave. De esta forma, si Lissa leía sus libros, la oficina central de licencias pensaría que era él quien estaba leyendo. Seguía siendo un delito, pero la SPA no lo detectaría automáticamente. Sólo podrían descubrirlo si Lissa le denunciaba.
Si la universidad descubriese que le había dado su clave a Lissa, significaría la expulsión de ambos, independientemente del uso que hubiera hecho ella de su clave. La política de la Universidad era que cualquier interferencia con sus métodos de control sobre el uso de los ordenadores era motivo de acción disciplinaria. No importaba el daño, el delito era el hecho de dificultar el control. Se daba por supuesto que esto significaba que se estaba haciendo algo prohibido, no necesitaban saber qué.
En realidad, los estudiantes no eran expulsados, no directamente. En lugar de eso, se les prohibía el acceso a los ordenadores de la universidad, lo que equivalía a suspender sus asignaturas.
Dan supo más tarde que ese tipo de políticas en la Universidad comenzó durante la década de 1980, cuando los estudiantes empezaron a usar los ordenadores en masa. Antes, las universidades tenían una actitud diferente: sólo se penalizaban las actividades peligrosas, no las meramente sospechosas.
Lissa no denunció a Dan a la SPA. Su decisión de ayudarla llevó a que se casaran y también a que cuestionaran lo que les habían enseñado cuando eran niños sobre la piratería. Empezaron a leer sobre la historia del copyright, sobre la Unión Soviética y sus restricciones sobre las copias, e incluso sobre la constitución original de los Estados Unidos. Se mudaron a Luna City, donde se encontraron con otros que intentaban librarse del largo brazo de la SPA de la misma manera. Cuando el Levantamiento de Tycho se produjo en 2062, el derecho universal a leer se convirtió en uno de sus objetivos fundamentales.

Nota del autor

El derecho a leer es una batalla que se está librando hoy en día. Aunque nuestra forma de vida actual podría tardar cincuenta años en desaparecer, la mayoría de las leyes y de las prácticas descritas anteriormente ya han sido propuestas, y muchas han entrado en vigor dentro y fuera de los Estados Unidos. En EE.UU., el Digital Millenium Copyright Act de 1998 estableció la base legal para restringir la lectura y el préstamo de libros informatizados —así como de otras clases de datos. La Unión Europea impuso restricciones similares con su directiva sobre copyright de 2001.
Hasta hace poco había una excepción, la idea de que el FBI y Microsoft guardaran las claves de administración de los ordenadores personales y no las dejasen tener no fue propuesta hasta 2002: se le denomina «Informática de Confianza» o «Palladium».
Cada vez estamos más cerca de este punto. En 2001 el Senador Hollings, financiado por la Disney, propuso un proyecto de ley llamado SSSCA —ahora rebautizado como la CBDTPA— que podría requerir que todos los nuevos ordenadores tuviesen aplicaciones obligatorias de restricción de copia que el usuario no podría puentear
En 2001 los Estados Unidos, empezaron a intentar utilizar la llamada Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) para imponer las mismas normas en todos los países del hemisferio occidental. El ALCA es uno de los denominados tratados de «libre comercio», dirigido actualmente a otorgar mayor poder a las empresas sobre los gobiernos democráticos; imponiendo leyes como la DMCA que son típicas de su espíritu. La Electronic Frontier Foundation anima a la gente a que explique a sus gobiernos por que deberían oponerse a esos planes.
La SPA que en realidad corresponde a la Software Publisher's Association, ha sido reemplazada en su papel por la BSA o Business Software Aliance. La BSA no es un cuerpo de policía oficial. Actúa como tal extraoficialmente. Usa métodos de delación que tienen reminiscencias en la antigua Unión Soviética. Anima a la gente a informar sobre sus compañeros de trabajo y sus amigos. Promovió una campaña de terror en Argentina, durante 2001, amenazando con la cárcel a todo aquel que compartiese software.
Cuando este artículo fue escrito, la SPA amenazaba a los pequeños proveedores de Internet para que le permitiesen controlar a todos sus usuarios. Muchos ISP cedieron ante las amenazas, ya que no podían permitirse recurrir a la vía judicial. Al menos un ISP, Community ConneXion, en Oakland (California), se negó a ceder a las presiones y ha sido demandado. Aparentemente, la SPA retiró la demanda hace poco, pero no hay duda de que continuarán su campaña por otros medios.
Las políticas universitarias de seguridad descritas arriba no son imaginarias. Por ejemplo, el ordenador de una universidad de la zona de Chicago despliega el siguiente mensaje al entrar en el sistema:

«Este sistema sólo puede ser utilizado por usuarios autorizados. Cualquier persona que utilice este sistema sin autorización o fuera de los límites autorizados será vigilado por el personal administrador del sistema. Durante el control de usuarios que realicen actividades no autorizadas o durante el mantenimiento del sistema, las actividades de los usuarios autorizados podrán ser supervisadas. Cualquiera que utilice este sistema acepta expresamente este control y deberá saber que, en caso de que dicho control revelara posibles indicios de actividades ilegales o de violación de las normas de la universidad, el personal de mantenimiento del sistema podrá proporcionar estas pruebas a las autoridades de la Universidad y/o a las fuerzas de seguridad.»
Esta es una interesante interpretación de la Cuarta Enmienda: obligar a los usuarios a renunciar por adelantado a los derechos contemplados en ella.


Referencias

  • El White Paper del Gobierno: Information Infraestructure Task Force, Intellectual Property and the National Information Infraestructure: The Report of the Working Group on Intellectual Property Rights (1995).
  • An explanation of the White Paper: The Copyright Grab, Pamela Samuelson, Wired, enero de 1996.
  • Sold Out, James Boyle, The New York Times, 31 de marzo de 1996.
  • Public Data or Private Data, The Washington Post, 4 de noviembre de 1996.
  • Union for the Public Domain, una nueva organización que pretende resistirse y frenar la desmedida generalización de la propiedad intelectual.

4 opiniones

Bueno.

Esta my bueno las tematicas que se tratan en este documento. En este momento yo estoy haciendo un trabajo sobre el software libre y el software propietario, en concreto debo de hacer una comparacion etica... Si me pudieran dar otros caminos donde encontrar mas informacion.
Software libre para una sociedad lobre.

Una fuente abierta al optimismo y la libertad.
Lo normal.

Comparto las opiniones del articulo y pienso que tenemos que estimular alas personas a usar y producir software de una forma diferente a como se biene haciendo. Tenemos que detenernos un poco a reflexionar sobre estas cosas. Felicitaciones.
El soldado hexagonal.

No es una coincidencia la distribución penta-hexagonal del balón de fútbol. 12 pentágonos, que representan los territorios de poder. 20 hexágonos, que representan las colonias del poder unipolar. Si tenemos la superficie del globo terraqueo y dividimos esa superficie en 32 partes equivalentes, tendremos una perfecta distribución unipolar. El soldado pentagonal habla tres idiomas. Debemos enseñar al soldado hexagonal a hablar: su idioma nativo (español), ingles y portugues-brazilero. ¿que más le podemos enseñar?.

Cursos gratis relacionados con 'Software libre para una sociedad libre'

Un exhaustivo conjunto de ensayos y artículos que recorren la década de 1990 y los... Más »
Las tecnologías de distribución de información están cambiando como no lo habían hecho nunca antes... Más »
En este artículo nos ocupamos en primer lugar, someramente, de los síntomas de crisis... Más »
Cómo los grandes medios usan la tecnología y las leyes para encerrar la cultura y... Más »
Un sistema informático utiliza ordenadores para almacenar datos, procesarlos y ponerlos a disposición de quien... Más »

Autor y licencia de 'Software libre para una sociedad libre'


Curso gratis de Richard M. Stallman. Extraido de: http://sindominio.net/biblioweb/pensamiento/softlibre/ CopyLeft
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.