La filosofía de Yoda —«No podemos sólo intentarlo»— suena bien, pero no me sirve. He realizado mi trabajo siempre ansioso ante la perspectiva de que no tuviera suficiente capacidad para ello, sin saber si mi labor bastaría para alcanzar el objetivo deseado. Pero lo intenté de todas formas, porque entre el enemigo y mi ciudad sólo estaba yo. Para mi sorpresa, a veces del éxito obtenido.
En otras ocasiones fracasé. Algunas de mis ciudades han caído. Más tarde descubrí otra ciudad amenazada y me preparé para otra batalla. Con el tiempo, he aprendido a detectar las amenazas y a interponerme entre ellas y mi ciudad, haciendo un llamamiento a otros hackers para unirse a mí.
Hoy en día, a menudo me encuentro que no estoy solo. La visión de un regimiento de hackers manos a la obra constituye una fuente de alivio y de alegría, y pienso que la ciudad sobrevivirá por el momento. Pero con el transcurso de los años los peligros son cada vez mayores, y ahora Microsoft nos tiene en su punto de mira. No podemos pensar que el futuro de la libertad está asegurado. ¡No os engañéis! Si quieres conservar tu libertad, tienes que estar preparado para defenderla.