Dado que el software libre te daría la misma libertad con cualquier otro nombre, qué nombre usemos marca una gran diferencia: palabras distintas transmiten distintas ideas.
En 1998, algunos dentro de la comunidad del software libre empezaron a usar el término «software open source»2 en lugar de «software libre» para describir lo que hacían. El término open source se asoció rápidamente con un enfoque distinto, una filosofía distinta, e incluso diferentes criterios para decidir que licencias son aceptables. El movimiento de software libre y el movimiento open source son hoy en día movimientos separados con diferentes puntos de vista y objetivos, aunque podamos y trabajemos juntos en algunos proyectos prácticos.
La diferencia fundamental entre los dos movimientos está en sus valores, en su visión del mundo. Para el movimiento open source, la cuestión de si el software debe ser de fuente abierta es una cuestión práctica, no ética. Como lo expresó alguien, «el open source es un método de desarrollo; el software libre es un movimiento social». Para el movimiento open source, el software no libre es una solución ineficiente. Para el movimiento de software libre, el software no libre es un problema social y el software libre es la solución.