El movimiento del software libre y el movimiento open source son como dos campos políticos dentro de la comunidad del software libre.
Grupos radicales de la década de 1960 desarrollaron una reputación de sectarismo: las organizaciones se escindían por desacuerdos en detalles estratégicos, y luego se trataban entre sí como enemigas. O por lo menos, esa es la imagen que la gente tiene de ellos, tanto si era verdad como si no.
La relación entre el movimiento del software libre y el movimiento open source es justo la contraria a esa imagen. Estamos en desacuerdo en los principios básicos, pero estamos mas o menos de acuerdo en las recomendaciones prácticas. Así que trabajamos juntos en muchos proyectos específicos. No pensamos el movimiento open source como enemigo. El enemigo es el software propietario.
No estamos en contra del movimiento open source, pero no queremos que se nos mezcle. Reconocemos que han contribuido a nuestra comunidad, pero nosotros creamos esta comunidad, y queremos que la gente lo sepa. Queremos que la gente asocie nuestros logros con nuestros valores y filosofía, no con los de ellos. Queremos que se nos oiga, no estar difuminados detrás de un grupo con puntos de vista diferentes. Para prevenir que la gente piense que somos parte de ellos, hacemos malabares para no usar la palabra «open» al describir el software libre.
De modo que, por favor, menciona al movimiento del Software Libre cuando hables del trabajo que hemos hecho, y del software que hemos desarrollado —como el sistema operativo GNU/Linux.